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miércoles, 16 de enero de 2019

GORILAS EN LA NIEBLA

FECHA DE ESTRENO
23 de Septiembre de 1988
TITULO ORIGINAL
Gorillas in the Mist
DIRECCIÓN
Michael Apted
PRODUCCIÓN
Arne Glimcher, Terence A. Clegg
GUION 
Anna Hamilton Phelan
Basado en el libro autobiográfico de Dian Fossey
REPARTO
Sigourney Weaver (Dian Fossey), Bryan Brown (Bob Campbell), Julie Harris (Roz Carr), John Omirah Miluwi (Sembagare), Iain Cuthbertson (Doctor Louis Leakey), Constantin Alexandrov (Van Vecten), Waigwa Wachira (Mukara), Iain Glen (Brendan), David Lansbury (Larry), Maggie O’Neill (Kim), Konga Mbandu (Rushemba), Michael J. Reynolds (Howard Dowd), Gordon Masten (Fotógrafo), Peter Nduati (Jefe Batwa), Helen Fraser (Madame Van Vecten), John Alexander (Mimo), Peter Elliott (Mimo), Denise Cheshire (Mimo), Antonio Hoyos (Mimo), Jody St. Michael (Mimo), David Maddock (David Maddock)
CINEMATOGRAFÍA
John Seale
BANDA SONORA
Maurice Jarre
DISTRIBUIDA POR:
Universal Pictures
DURACIÓN 
129 minutos

DIAN FOSSEY: “Atrapan a los gorilas con estas trampas. Sembagare y yo pasamos por aquí hace cuatro días, y cortamos once trampas. Mire, imagínese un animal desprevenido. Malditos Batwas.”
BOB CAMPBELL: “No puede echarles toda la culpa a ellos.”
DIAN FOSSEY: “¿Ah, no?”
BOB CAMPBELL: “Llevan alimentado así a sus familias varias generaciones. Si tiene que culpar a alguien, culpe al médico de Miami. Él es quien paga al tipo que contrata a los Batwas. Ellos tienen que alimentar a sus hijos. El intermediario se compra camisas de seda, y el médico tiene sobre su mesa una mano de gorila como cenicero y una cabeza de gorila en la pared.”
DIAN FOSSEY: “Pero yo no puedo llegar a ese maldito médico de Miami.”
BOB CAMPBELL: “¿Ha estado en alguna consulta en que no hubiera un ejemplar del National Geographic?”

ROZ CARR: “Me gustaría que te fueras de Karisoke para siempre, antes de que esto te mate.”
DIAN FOSSEY: “¿Sabes? Siempre pensé que antes o después volvería a los Estados Unidos. La verdad es que esperaba casarme, tener hijos…”
ROSS CARR: “… y en lugar de eso tienes una montaña llena de gorilas que de no ser por ti, no seguirían vivos.”

CURIOSIDADES
“Universal Studios” se hizo con los derechos de la novela autobiográfica de Fossey, “Gorilas en la Niebla”, en el año 1985. El libro había sido publicado dos años antes en 1983. Por otro lado “Warner Bros. Studios” compró los derechos del artículo sobre Fossey escrito por Harold T. P. Hayes, a pesar de que había sido duramente criticado por Rosamond Carr. El motivo de estas duras críticas era que el artículo describía a Fossey como una mujer obsesionada de tal forma por los gorilas, que estaba dispuesta a hacer cualquier cosa para protegerlos. Debido a una batalla legal entre ambos estudios, se optó porque el proyecto se convirtiera en una coproducción. 
Se utilizaron partes del libro y el articulo de Hayes fueron adaptadas para crear el guion de la película. El libro autobiográfico cubría la carrera científica de Fossey con gran detalle, aunque omitía material de su vida personal, como su relación con el fotógrafo Bob Campbell, que se convirtió en una subtrama esencial de la película. Sin embargo el libro examinaba algunos aspectos personales, aunque siempre en relación con el Centro de Investigación de Karisoke. Examinado el lado obsesivo de Fossey en el artículo de Hayes, se crearon escenas en la que se mostraban las reacciones implacables de Fossey contra los cazadores furtivos. Esto incluyó una escena en la que Dian Fossey incendiaba las chozas de varios cazadores. También se examinaron artículos sobre Fossey escritos por Alex Shoumatoff. Inicialmente el papel de Dian Fossey le fue ofrecido a la actriz Jessica Lange, que lo rechazó debido a su embarazo. Por este motivo el papel terminó por recaer en Sigourney Weaver.
Los trajes de gorilas utilizados en películas hasta este proyecto, siempre habían tenido obvias diferencias anatómicas de los gorilas reales. Se solían ver los ojos de los actores que los usaban, lo que forzaba ciertas modificaciones en el rostro. Para esta película el director Michael Apted deseaba usar gorilas siempre que fuera posible, pero algunas tomas requerían del uso de trajes. Rick Baker se enfrentó al reto de crear trajes lo suficientemente realistas para el proyecto. Las crías de gorilas que interactuaban con humanos no eran gorilas, sino chimpancés con el rostro pintado de negro y con sobreros de pelo para que se parecieran a los gorilas. El motivo era que el uso de crías de gorila de verdad hubiera puesto al equipo de la película en serio peligro ante los gorilas adultos. Uno de los especialistas que debía atacar a Weaver en una embestida utilizó un traje tan realista que logró asustar a parte del equipo que no era consciente de la escena que se estaba preparando. Tras interpretar a Dian Fossey en la película, Sigourney Weaver se convirtió en simpatizante del “Dian Fossey Gorilla Fund” y terminaría convirtiéndose en presidente honoraria.
La película recibió cinco candidaturas a los Oscar por Mejor Actriz, Mejor Montaje, Mejor Guion Adaptado, Mejor Banda Sonora, y Mejor Sonido. No logró hacerse con ninguna de las estatuillas.

NOTA PERSONAL
En plena adolescencia conseguí un trabajo para estudiar el comportamiento de los delfines en un zoológico. Allí conocí a tres jóvenes llamados Luis, Quique y Natalia, que estaban estudiando el comportamiento de los gorilas y los chimpancés del zoo. A través de ellos desarrollé un gran interés por los primates, y fue cuando descubrí la existencia de Dian Fossey, su innovador trabajo en el estudio de primates, su tráfico final y su legado. Y tras este interés alquilé esta película que desconocía, algo curioso considerando que ya era un gran fan de Sigourney Weaver. Poco más que añadir sobre esta excelente película, aunque ignore el tiempo que Fossey pasó fuera de África, antes de regresar y ser asesinada, o algunos detalles de su conflicto con los militares en el Congo. Su legado es sencillamente extraordinario.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
Dian Fossey es una terapeuta ocupacional se siente inspirada por el trabajo del antropólogo Louis Leakey, a quien no deja de escribir para que le ayude a dedicar su vida al estudio de los Gorilas de Montaña. Tras una conferencia de Leakey en Louisville, Kentucky, Dian aborda al antropólogo en el año 1966 y se ofrece para acudir a África a catalogar y estudiar los pocos ejemplares de Gorila de Montaña que quedan. Aunque inicialmente reticente a aceptar la ayuda de Dian, a quien no cree capaz de aguantar seis duros meses en África, Leakey queda impresionado por la pasión y determinación de Fossey y decide aceptar su colaboración.
Dian Fossey llega al Congo, tras haber dejado atrás su trabajo y a su prometido, donde es recibida por Leakey. El antropólogo hace los preparativos para que su fundación le proporcione porteadores, rastreadores, equipo, un jeep como medio de transporte y un lugar donde vivir. 
También le explica que la presencia militar del lugar se debe a una guerra civil. Dian conoce a Sembagare, un rastreador de animales local, y le contrata para que le ayude en sus investigaciones. Dian se dispone para partir, pero queda sorprendida al descubrir que estará sola y el Doctor Leakey no la acompañara, ya que tiene trabajo en Tanzania. En compañía de Sembagare y su equipo de porteadores y ayudantes, Dian se interna en lo más profundo de las junglas de África. La larga caminata resulta difícil para Dian, pero a pesar de que Sembagare le pide que descanse, la joven no se detiene hasta llegar a la cabaña que servirá como su hogar. Dian forja una sólida amistad con Sembagare, que le revela que los soldados mataron a su familia. También le muestra una fotografía de su prometido
A la mañana siguiente, Dian y Sembagare parten para explorar la jungla pero Fossey no tarda en descubrir que Sembagare nunca ha rastreado gorilas y esperaba que ella le enseñara. 
En marzo de 1967, Dian todavía no ha encontrado ningún gorila y comienza a frustrarse, pero un mensaje grabado de Leakey le recuerda que este tipo de trabajos no son fáciles y que los gorilas se ocultan cada vez mejor porque están siendo exterminados. Finalmente, Dian y Sembagare localizan el rastro de un gorila y no tardan en encontrar todo un grupo. Poco después, tras intentar acercarse a un grupo de gorilas, Sian y Sembagare se ven obligados a escapar al ser atacados por un macho. Al regresar a la cabaña la encuentra atacada por soldados registrando su material de trabajo y comunicándole que no desean gente blanca en el lugar. A pesar de tener un permiso de trabajo, Dian es arrestada y Sembagare y sus ayudantes se ven obligados a escapar por los disparos de los soldados. Acusada de ser una espía extranjera, Dian Fossey se ve obligada a abandonar el Congo.
Inicialmente Dian Fossey no ve otra opción que abandonar África y regresar a los Estados Unidos, pero pronto se reencuentra con Sembagare, que le lleva a la residencia de Rosamond Carr en Ruanda.
Dian y Rosamond se hacen buenas amigas, y la segunda la anima a no rendirse explicándole que las cosas siempre cambian en África, y hay que adaptarse. De esta forma decide continuar sus investigaciones en las junglas vecinas de Ruanda, próximas a la frontera del Congo, con la esperanza de que allí su equipo esté a salvo de incursiones externas. De esta forma establece su base de investigación entre las montañas Karisimbi y Bisoke, denominando a su base Karisoke al combinar los nombres de las montañas. En sus recuentos iniciales de los gorilas, su censo contiene la mitad de los gorilas del censo anterior. Dian consigue establecer contacto con un grupo de gorilas, a pesar de que Leakey no deja de advertirle de los peligros que esto conlleva. Leakey también le indica que ningún antropólogo famoso fue capaz de hacerlo antes, y termina por declararle su orgullo prorrogando su permiso de trabajo con el National Geographic.
Poco después, Dian y Sembagare encuentran un cementerio Batwa y terminan por ser rodeados por Batwas que consideran que no han respetado el lugar sagrado. 
Sin embargo el jefe de los Batwas examina el pelo pelirrojo de Dian, y la deja marchar al considerar que es obra de la brujería. Al acudir al pueblo para renovar su permiso de trabajo, una mujer local intenta venderle una mano de gorila. Dian no tarda en descubrir que la jungla está llena de trampas de cazadores furtivos, y comienza a desmontarlas. Al darse cuenta de que muchas trampas son obra de las brujas, Dian decide hacerse pasar por la bruja que es considerada, dejando marcas de monigotes con pelos rojizos. Continuando con su trabajo, Dian comienza a analizar los grupos sociales formados por los gorilas y sus sistemas de comunicación. Su trabajo no deja de impresionar a Leakey y comienza a atraer atención internacional. Como resultado de esto, el National Geographic se muestra todavía más interesado por su trabajo y le envía al fotógrafo Bob Campbell para fotografiar sus contactos con los Gorilas de Montaña.
Al principio, Dian se muestra hostil hacia Campbell, considerándole un intruso no bienvenido. Tampoco le deja alojarse en la cabaña y le envía a una tienda de campaña. 
Aunque le permite acompañarles a estudiar los gorilas, no le permite sacar fotografías. Al ver que Campbell ayuda a desmantelar las trampas de los Batwas, y escuchar como probablemente son financiados por ricos americanos, Dian decide dejar que fotografíe a los gorilas. Campbell la acompaña y es testigo de cómo Dian ha forjado un vínculo especial con un gorila macho al que ha llamado Digit. Dian y Bob no tardan en desarrollar una evidente atracción y terminan por convertirse en amantes, a pesar de que Bob está casado. Poco después los Batwas realizan una cacería acabando con numerosos ejemplares de gorilas y llevándose a una cría. Dian captura a un niño Batwa que aterroriza con una máscara que la hace parecer una bruja. De esta forma descubre donde se encuentra el responsable de la cacería, llamado Van Vecten, y acude a su encuentro en un hotel. Al localizar su furgoneta recupera la cría y entra con ella en brazos en el hotel. Allí se enfrenta a Van Vecten y le amenaza con que intente detenerla, a pesar de que tenía un permiso de compra. 
El ministro local Mukara le explica que la venta fue permitida, porque el país necesita el dinero. Sin su camada la cría no sobrevivirá, por lo que Dian accede a ayudar a que sobreviva para el viaje, a cambio de tres hombres armados que la ayuden a proteger a los gorilas.
Poco después Bob le comunica a Dian que le ha pedido el divorcio a su esposa, aunque esto solo despierta los temores de la joven que no está dispuesta a pasar la mitad del año fuera de África. Al recibir una oferta de trabajo en Borneo, Bob se marcha a pesar del disgusto que supone para Dian. Un año después, Dian acoge tres estudiantes en Karisoke, y descubre que Van Vecten ha regresado pues la cría no sobrevivió en el Zoo. Poco después Van Vecten envía a los Batwas contra los gorilas, y atacan al grupo de Digit. Los Batwas atacan y decapitan a Digit sin que Dian y su estudiante Kim puedan hacer nada al respecto. Los tres soldados capturan a dos de los cazadores a los que humilla al fingir una ejecución que no se lleva a cabo para alienarlo. Sin embargo esto también provoca que sus estudiantes se alejen de ella. 
Enfurecida, Dian ataca y quema algunos poblados de los Batwas a pesar de las advertencias de Sembagare, que intenta detenerla sin éxito. Al volver al campamento, comprueba que dos de sus estudiantes han procedido a acostarse juntos, y decide despedirlos. Descontrolada y enloquecida, Dian por fin rompe a llorar cuando Sembagare logra calmarla, y crea un cementerio para los gorilas asesinados. Tras esto amenaza a Van Vecten con dejarle manco si se acerca de nuevo a sus gorilas. Cuando el gobierno de Ruanda comienza a fomentar el turismo que desea ver a los gorilas en su hábitat, Dian comienza a asustar a los visitantes llegando a disparar por encima de sus cabezas. Mukara amenaza con retirarle el permiso de trabajo, pero Dian ya ha obtenido uno de tres años. El 27 de diciembre de 1985, Dian Fossey es atacada y asesinada brutalmente en su cabaña por un atacante desconocido. Su cuerpo es enterrado en el cementerio de gorilas que creó, en un funeral al que asisten Sembagare, Rosamond Carr y otros conocidos. Su legado fue el fin de la caza furtiva y la supervivencia de la especie; mientras que su muerte sigue siendo un misterio.

ESCENA
A falta de escenas, aquí dejó esta mezcla de escenas que incluyen a Dian Fossey teniendo contacto con los gorilas.

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