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miércoles, 19 de septiembre de 2018

DRÁCULA, PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS

FECHA DE ESTRENO
9 de Enero de 1966
TITULO ORIGINAL
Dracula, Prince of Darkness
DIRECTOR
Terence Fisher
PRODUCTOR
Anthony Nelson Keys
GUION
Jimmy Sangster
REPARTO
Christopher Lee (Conde Drácula), Barbara Shelley (Helen Kent), Andrew Keir (Padre Sandor), Francis Matthews (Charles Kent), Suzan Farmer (Diana Kent), Charles Tingwell (Alan Kent), Thorley Walters (Ludwig), Philip Latham (Klove), Walter Brown (Hermano Mark), Jack Lambert (Hermano Peter), George Woodbridge (Posadero), Philip Ray (Sacerdote), Joyce Hemson (Madre), John Maxim (Cochero)
CINEMATOGRAFÍA
Michael Reed
BANDA SONORA
James Bernard
DISTRIBUIDA POR:
Warner-Pathé Distributors
DURACIÓN 
90 minutos
PRECEDIDA POR:
SUCEDIDA POR:

CHARLES KENT: “Bueno, Klove, ¿cenará su señor con nosotros?”
KLOVE: “No, señor, me temó que no.”
CHARLES KENT: “¿Está indispuesto?”
KLOVE: “Está muerto.”
CHARLES KENT: “Quizá le parezcamos tontos pero, ¿podría explicárnoslo?”
KLOVE: “¿Explicárselo señor?”
CHARLES KENT: “Sí, usted nos esperaba, ¿no? Ah, esta cena, nuestras habitaciones, el carruaje, todo.”
KLOVE: “Ciertamente. Mi señor está muerto, pero dejo instrucciones de que el castillo estuviera siempre a punto para recibir huéspedes. Yo solamente cumplo sus deseos.”
CHARLES KENT: “Entiendo. ¿Quién era su señor?”
KLOVE: “Se llamaba Conde Drácula, de una antigua y distinguida familia. Ahí está su escudo de armas, sobre la chimenea.”
CHARLES KENT: “¿Nadie ostenta el título ahora?”
KLOVE: “Mi señor murió sin descendencia, en el sentido aceptado del término.”

CURIOSIDADES
Se trata de la tercera película en la saga de Drácula producida por Hammer, y la segunda en la que aparecía Christopher Lee interpretando al personaje. La saga de Hammer contó con un total de nueve películas. El personaje de Drácula no habla en toda la película, limitándose a sisear. Cuando Christopher Lee leyó el guion, quedó horrorizado al ver sus diálogos. Se dirigió a la Hammer asegurando que estaban en un error si podían creer que accedería a leer aquellas líneas. Sin embargo el guionista Sangster negó esto asegurando que los vampiros no charlan, y que no había escrito dialogo alguno para el personaje. Christopher Lee continuó asegurando que se había negado a leer sus diálogos, ante lo cual Sangster se reafirmó que no había escrito dialogo alguno. Llegó a expresar que “el espectador podía intentar averiguar por qué Lee no tenía diálogos, o creer en su palabra”. 
La película fue adaptada en la forma de una novela por John Burke, como parte de su libro "The Second Hammer Horror Film Omnibus” en 1967.
Se rodó la película consecutivamente con la película “Rasputín” (1966), por lo que se compartieron muchos de los decorados y actores del reparto, incluyendo a Lee, Shelley, Matthews y Farmer. Shelley declaró haberse tragado accidentalmente uno de sus colmillos postizos en una escena, lo que provocó que tuviera que beber agua salada para poder regurgitarlo. Esto se debía a un calendario de rodaje apretado, y al hecho que el presupuesto no había cubierto la necesidad de colmillos de repuesto. La película fue estrenada en algunos cines como sesión doble junto a la película “La Maldición de los Zombies” (1966). Se distribuyeron colmillos de vampiro de plástico y ojos de zombies de cartón entre los espectadores.
La trama de la película tiene lugar en el año 1895, diez años después de la primera película, donde Drácula resultaba destruido. 
En la escena en la que Drácula es devuelto a la vida en un ataúd, donde sus cenizas estaban extendidas, Dracula adquiere forma corpórea en un periodo alrededor de un minuto. El efecto de la resurrección fue conseguido al superponer disoluciones de una serie de doce tomas de cámara entrelazadas. En ellas se veían involucradas, primero las cenizas, después el esqueleto, seguido de la grasa sobre el mismo y así sucesivamente hasta conseguir la forma completa de Drácula. El vampiro no reaparecía completamente vestido, como solía ser el caso, por lo que la cámara se alejaba del ataúd, del cual surgía un brazo desnudo. De hecho, la ropa del vampiro se mostraba en una escena previa, aguardando su retorno. Por otro lado, en términos de accidentes de rodaje, el doble de Christopher Lee quedó atrapado bajo el agua durante la escena del ahogamiento, y estuvo a punto de ahogarse él mismo.

NOTA PERSONAL
Hay cierto romanticismo nostálgico en ciertas películas, sin que las mismas hayan sido desarrolladas de la manera más acertada. La saga de Drácula de la Hammer cuenta con nueve películas, que por lo general, y salvo alguna excepción, van de mejor a peor. La película que abordamos hoy tiene varios defectos en lo que a la trama se refiere. Sin embargo sigue contando con determinados factores muy favorables. El primero de todos es tan simple como que Christopher Lee es el mejor Drácula que he visto nunca. El papel parecía estar hecho para él, y sin contar sin una sola línea de dialogo, se come la pantalla y eclipsa al resto del reparto, que también realiza una notable labor. Otro factor en estas películas es la atmosfera que se logra crear, haciendo uso de una excelente banda sonora, y jugando con la luz de forma excelente.
Uno de los grandes problemas de esta película es que dura solo hora y media, pero Drácula no aparece hasta pasados cuarenta y seis minutos de la misma. El otro villano del film, Klove, no consigue despertar esa sensación de amenaza, hasta el momento en el que lo es. 
Otro aspecto es la destrucción del vampiro, ya que las películas de Hammer siempre solían contar con finales bastante elaborados. La idea del vampiro que se hunde en el hielo y supuestamente se ahoga, no parece especialmente apoteósica. Sin embargo los personajes están bastante bien elaborados, empezando por el Padre Sandor, interpretado genialmente por Andrew Keir. Al no aparecer Van Helsing, con el genial Cushing en el papel, se necesitaba de un nuevo cazador de vampiros, y la película no intenta imitar el anterior personaje, creando uno nuevo. Sandor es un sacerdote que se aleja de las supersticiones absurdas y se enfrenta a lo verdaderamente peligroso sin reparos. También se aleja de la imagen habitual de un hombre de fe, siendo franco y hasta en ocasiones vulgar. La familia Kent cumple bien su papel, aunque reconozco que me alegre que Helen Kent encontrara su fatal destino.
Sin embargo me quedo con Diana Kent, que a pesar de ser una dama en apuros, tiene una escena de valor bastante inusual, en la trama. 
A pesar de todo creo que esta película no logra superar a la anterior, “Las Novias de Drácula”, que curiosamente ni siquiera contaba con el gran Christopher Lee.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
Nos encontramos en el año 1895, han pasado diez años desde la destrucción del Conde Drácula a manos del Profesor Van Helsing. En el pueblo cercano a su castillo, un grupo hombres junto a un sacerdote se preparan para disponer del cadáver de una joven, considerando que hay riesgo de que se convierta en vampiro. A punto de atravesar su corazón con una estaca, son detenidos por el Padre Sandor. Éste declara que la joven solamente ha muerto y ordena que se celebre un funeral por ello. El Sacerdote se niega a celebrarlo, por lo que el Padre Sandor se decide a llevarlo a cabo acusando a los presentes de idiotas supersticiosos. Tras esto Sandor acude a una posada cercana, donde encuentra a cuatro turistas ingleses, los Kent. Charles Kent va acompañado de su esposa Diana, su hermano mayor Alan, y la esposa de éste, Helen. 
Cuando Sandor descubre que planean viajar a Karlsbad, les recomienda que no lo hagan. Cuando los Kent insisten en acudir, Sandor les pide que por lo menos no visiten el castillo. Los Kent se sorprenden, pues no figura castillo alguno en el mapa, y deciden proseguir con su viaje.
Al anochecer, el cochero abandona a los Kent a dos kilómetros de Karlsbad, negándose a continuar adelante por miedo. Los Kent divisan el castillo y le preguntan al cochero, que niega su existencia y golpea a Charles por insistir, amenazando al grupo con un cuchillo y partiendo después. Siguiendo el consejo de Sandor, el grupo decide no ir al castillo y refugiarse en una cabaña cercana. Sin embargo un coche sin cochero aparece ante ellos, deteniéndose ante Charles. Los Kent suben al coche, que sin embargo no les lleva a Karlsbad, sino directamente al castillo. Charles lidera al resto al interior del castillo, y el coche parte después. Aislados en el castillo, el grupo descubre una mesa puesta para cuatro personas. Charles y Alan descubren que su equipaje ha sido enviado a habitaciones de invitados, mientras Helen aterrada grita ante la aparición de un hombre. 
Éste se presenta como Klove, sirviente del castillo, que se prepara para servirles la cena. Klove les explica que el Conde Drácula era el dueño del castillo, pero que ha fallecido. Sin embargo, dejó instrucciones para que el castillo recibiera a cualquier huésped que lo necesitara.
Tras la cena el grupo se retira a sus respectivas habitaciones. Helen cree escuchar su nombre y aunque Alan no la toma en serio, ambos escuchan un extraño sonido. Alan sale de la habitación y observa como Klove arrastra un pesado baúl. Alan decide investigar mientras Helen se queda dentro de la habitación, cerrándola por dentro. Alan sigue a Klove hasta una cripta donde encuentra unas ropas dispuestas y un sepulcro. Klove le ataca por detrás y le asesina. Tras esto Klove ata los pies de Alan con una soga y le deja colgando encima del sepulcro abierto, donde arroja las cenizas de Drácula, cortando su cuello después. Cuando la sangre se mezcla con las cenizas de Drácula, el cuerpo de Drácula se regenera hasta volver a la vida. Después, Klove acude a Helen para comunicarle que su marido la necesita. 
Helen baja a la cripta donde encuentra el cadáver de Alan, y se convierte en la primera víctima de Drácula.
A la mañana siguiente Charles y Diana no encuentran rastro alguno de Alan, Helen o Klove. Diana se siente aterrorizada, por lo que Charles decide llevarla a la cabaña que habían visto el día anterior, y regresa al castillo para buscar a los demás. Sin embargo Klove llega a la cabaña, donde le asegura a Diana que su marido le ha enviado a buscarla. Charles localiza la cripta en el castillo, oculta tras un tapiz que se mueve con el viento, y al bajar encuentra el cuerpo desmembrado de Alan en un baúl y sale huyendo. Justo en ese momento se hace de noche y Drácula surge de su sepulcro. Al mismo tiempo Klove llega con Diana al castillo y la encierra dentro. Helen aparece ante Diana convertida en vampiresa y se dispone a atacarla, pero Drácula se lo prohíbe e intenta llevarse a la joven. Charles aparece en ese momento y aunque evita el ataque de Helen, se ve superado por Drácula. Sin embargo Diana descubre que su crucifijo es un arma eficaz contra los vampiros y lo utiliza contra Helen.
Charles la imita cogiendo dos fragmentos de una espada, quebrada formando otra cruz. Aunque Klove intenta impedir que salgan, Charles logra derribarle.
Charles y Diana escapan en un carruaje a gran velocidad, pero pierden el control y terminan por estrellarse. Diana queda inconsciente pero Charles la lleva en brazos a través del bosque durante horas, hasta que ambos son rescatados por el Padre Sandor. Éste les lleva a su abadía donde le habla a Charles del vampirismo y su líder, el Conde Drácula. Sandor deduce que la fuerza vital de Alan ha reanimado al vampiro, y le explica a Charles los modos de destruirle. Mientras Diana se recupera, Sandor lleva a Carles a conocer a Ludwig, un artesano y paciente de la abadía a quien había encontrado delirando en el castillo de Drácula doce años atrás. Klove llega al monasterio en un carromato que contiene dos ataúdes, pero se le niega la entrada. Sin embargo Drácula consigue controlar a Ludwig para que le invite a entrar.
Charles y Sandor le explican a Diana que la van a enviar de vuelta a casa, pero que se quedaran para poder destruir a Drácula. Tras esto la vuelven a dejar para que descanse, pero Helen aparece en su ventana asegurándole que ha escapado de Drácula y pidiéndole que la deje entrar. Diana accede y Helen le muerde el brazo. Drácula empuja a Helen fuera para atacar a su presa, pero los gritos de la joven hacen que Charles y Sandor lleguen a tiempo de impedirlo. Los vampiros escapan y Sandor esteriliza el mordisco con el calor de una lámpara de aceite. Esto la salva de convertirse en vampiro, mientras Charles y Sandor descubren la presencia de Klove en el monasterio. Tras depositar cruces en sus ataúdes, descubren que Helen ha sido capturada por los monjes. Tras depositar  Helen sobre una mesa, Sandor le clava una estaca en el corazón destruyéndola. Mientras tanto Ludwig golpea a uno de los monjes y escapa, y engaña a Diana asegurándole que el Padre Sandor desea verla y la lleva ante Drácula. El vampiro logra hipnotizarla y hace que se quite el crucifijo que lleva puesto. 
Tras esto intenta obligar a beber la sangre de su pecho, realizando un corte en el mismo, pero Charles llega a tiempo de evitarlo. A pesar de esto Drácula consigue escapar con Diana inconsciente.
Tras encerrar de nuevo a Ludwig, Charles y Sandor se arman para acudir al castillo en caballo. Aunque Klove se apresura en su carruaje, Sandor consigue adelantarle utilizando un atajo y obligándole a detenerse. Charles dispara sobre Klove acabando con él, pero el sirviente ya había retirado los crucifijos del ataúd. El carruaje de Klove continúa sin cochero al castillo, donde el ataúd de Drácula cae en el foso congelado. Sandor y Charles encuentran a Diana inconsciente en el ataúd y la ayudan a salir. Charles baja al foso helado para clavarle una estaca a Drácula, pero anochece y el vampiro surge del ataúd. Sandor dispara sobre el foso congelado, provocando que Drácula se hunda en las aguas heladas. El agua corriente puede provocar la muerte de un vampiro por ahogo, y el vampiro encuentra tal destino.

ESCENA
Charles regresa al castillo, así como Diana que es engañada por Klove, para enfrentarse a Helen y Drácula.

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