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miércoles, 18 de noviembre de 2015

EL ORIGEN DEL PLANETA DE LOS SIMIOS

FECHA DE ESTRENO
5 de Agosto de 2011
TITULO ORIGINAL
Rise of the Planet of the Apes
DIRECTOR
Rupert Wyatt
PRODUCTORES
Peter Chernin, Dylan Clark, Rick Jaffa, Amanda Silver
GUION
Rick Jaffa, Amanda Silver
REPARTO
James Franco (William Rodman), Freida Pinto (Caroline Aranha), John Lithgow (Charles Rodman), Brian Cox (John Landon), Tom Felton (Dodge Landon), David Oyelowo (Steven Jacobs), Tyler Labine (Robert Franklin), Jamie Harris (Rodney), David Hewlett (Douglas Hunsiker), Chelah Horsdal (Irena), Andy Serkins (César), Karin Konoval (Maurice), Terry Notary (Rocket), Richard Ridings (Buck), Devyn Dalton (Cornelia), Jay Caputo (Alpha), Christopher Gordon (Koba)
CINEMATOGRAFÍA
Andrew Lesnie
BANDA SONORA
Patrick Doyle
DISTRIBUIDA POR:
20th Century Fox
DURACIÓN
105 minutos
PRECEDIDA POR:
SUCEDIDA POR:

DODGE LANTON: “Quítame tu sucia pata de encima, mono asqueroso.”
CÉSAR: “¡No!”

WILL RODMAN: “César, lo siento. Todo esto es por mi culpa, pero tiene que acabar. Esta no es la manera. No sabes de lo que son capaces. Por favor vuelve a casa. Si vuelves yo te protegeré.”
CÉSAR: “César está en casa.”

CURIOSIDADES
El proyecto surgió en el año 2006, cuando el productor y guionista Rick Jaffa buscaba inspiración para una nueva idea. Al mirar varios artículos de periódico, se fijó en uno acerca de cómo los chimpancés usados como mascotas se convertían en problemáticos para sus dueños, y sufrían al no ser capaces de adaptarse al mundo de los humanos. El artículo le dejó intrigado, y Jaffa decidió que encajaba muy bien dentro de la saga de “El Planeta de los Simios”. Procedió a contactar con su mujer y compañera guionista, Amanda Silver, para explicarle su idea de cómo un chimpancé utilizado como mascota podía terminar por iniciar la revolución de los Simios, y ambos comenzaron a desarrollar el personaje de César. 
Rick Jaffa señaló que la idea no sería la base para una precuela, prefiriendo que fuera una reinvención de la saga. La idea era crear una historia que pudiera sostenerse por sí sola, pero que también rindiera homenaje y honrara las películas previas. Jaffa y Silver escribieron un guion y se lo vendieron a la Fox, productora de la franquicia de “El Planeta de los Simios”. El guion incluía otros elementos que la pareja había investigado, como la ingeniería genética. También añadieron varios tributos a escenas específicas, personajes, actores y equipo de rodaje de las anteriores películas de la franquicia. Particularmente, el trato que se le otorgaba a César en el centro de acogida era una referencia al trato que el personaje de Taylor recibía en la película original.
Rupert Wyatt no dudó en aceptar dirigir la película, habiendo quedado impresionado ante la originalidad de la trama. 
También declaró que se había optado por incluir elementos  de “La Rebelión de los Simios” (1972), cuarta película de la franquicia original, sobre todo en lo relativo a como los Simios comenzaban su rebelión. El rodaje comenzó en julio de 2010, en Vancouver. También tuvo lugar en San Francisco, California, donde tenía lugar la mayor parte de la acción de la película, y en Oahu, Hawái, que sirvió de escenario para la selva africana del principio de la película, ya que el presupuesto y horario de la misma no permitía que se rodara en África.
Se decidió que los Simios de la película debían de ser reales, por lo que los productores optaron por no utilizar actores llevando trajes y disfraces como en todas las películas anteriores. Inicialmente se consideró utilizar Simios de verdad, pero al final se decidió que la compañía “Weta Digital” creara a los Simios mediante tecnología digital, y en la mayor parte se complementara la creación mediante la captura de movimientos de actores. 
Los avances en la tecnología permitieron que el uso de captura de movimientos tuviera lugar en ubicaciones exteriores, lo que permitió que el equipo de producción pudiera rodar en dichas ubicaciones con los actores, en lugar de en decorados diseñados para ello. El mayor avance consistió en una camera que permitía grabar los puntos de movimiento de captura a plena luz del día, y fue utilizada para la batalla del Puente Golden Gate. Solo un máximo de seis actores podían tener sus movimientos capturados, mientras que las grandes cantidades de Simios que aparecían era animales creados digitalmente, usando la biblioteca de movimientos de Weta.
Primero se procedió a rodar a los actores que interpretaban a seres humanos interactuando con otros que llevaban trajes de captura de movimiento. Terry Notary, un especialista, guiaba a los actores para que crearan movimientos de los simios lo más realistas posibles, mientras miembros del equipo Weta estudiaba a los chimpancés del Zoo Wellington para que sirvieran de referencia. 
Los simios digitales también fueron dotados de modelos con esqueletos, músculos y capas de tejido nervioso para que la animación fuera lo más detallada posible. Se crearon modelos de escayola de las cabezas y extremidades de los simios para que ayudaran al departamento de textura a replicar detalles de la piel como arrugas y poros. También se prestó cuidadosa atención a que los ojos fueran lo más expresivos posibles, incluyendo la retracción de las pupilas, lágrimas y refracción de la luz.
La película fue alabada por la crítica, y fue nominada al Oscar por los Mejores Efectos Visuales, perdiendo la estatuilla contra “Hugo”.

NOTA PERSONAL
La verdad es que esperaba esta película con gran expectación, sobre todo después de la decepción que me había llevado con la versión de Tim Burton. La espera mereció la pena, pues el nuevo relanzamiento de la saga me pareció sencillamente formidable. 
La película lograba triunfar en varios aspectos, no solo visuales sino además en torno a la trama. James Franco y John Lithgow lograron conmoverme en su relación padre e hijo, y la forma en la que experimentación con animales, aunque evidentemente por un buena causa, desataba problemas que empujaban al espectador a la reflexión. Pero sin duda, lo más encomiable de la película era el realismo de los simios. Sin despreciar a los simios de la franquicia original, siempre geniales, el trabajo realizado por el equipo de efectos visuales fue excepcional, y mucho más merecedores del Oscar que los de “Hugo”.
Andy Serkins realizó un trabajo sobresaliente logrando dotar a César de una humanidad que superaba con creces la de muchos personajes humanos del film. La evolución de César se lleva a cabo con el mayor de los cuidados, logrando que se convierta en el personaje más interesante de toda la película. Pero todos los simios están cuidados al más perfecto detalle. La batalla del puente me pareció sencillamente excepcional, dejándome completamente pendiente de cada detalle, ya que todos estaban muy cuidados. 
En términos generales, la nueva saga comenzó de forma insuperable.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
El Doctor Will Rodman trabaja en la compañía Gen-Sys, especializada en biotecnología. Allí trabaja en la búsqueda de una cura contra la enfermedad de Alzheimer. Una chimpancé recién capturada, y denominada Ojos Claros, es sometida a pruebas con una droga denominada ALZ-112. La droga incrementa su inteligencia considerablemente, por lo que el jefe de Will, Steven Jacobs, autoriza que el proyecto sea presentado a la junta directiva, para que la droga sea presentada a seres humanos. Sin embargo, Ojos Claros demuestra una inusual agresividad durante la presentación, escapando y creando un gran caos hasta llegar a la sala de reuniones. Ojos Claros recibe varios disparos de un guardia de seguridad. Considerando que la droga ha provocado dicha agresividad, Jacobs ordena al cuidador Franklin que sacrifique al resto de los chimpancés. 
Sin embargo, Franklin y Will descubren que Ojos Claros se había vuelto agresiva al haber dado a luz a una cría a la que estaba protegiendo.
Will lleva al pequeño chimpancé a su casa, donde reside con su padre Charles, que sufre de Alzheimer. Charles y Will se encariñan con el chimpancé, que demuestra una gran inteligencia, y le llaman César. En varios años, César demuestra la capacidad de comunicarse con signos, jugar al ajedrez y grandes dotes cognitivas ya que ha heredado la ALZ-112 de su madre. Al mismo tiempo, la condición de Charles se ha deteriorado considerablemente, por lo que Will decide probar la droga con él. La droga funciona a la perfección, reestableciendo las habilidades cognitivas de Charles a la perfección, incluso mejorando su inteligencia. Al mismo tiempo, la casa empieza a ser pequeña para César que escapa para intentar jugar con unos niños, siendo agredido por el padre de estos. Will lleva a César a la primatóloga de un zoo, la Doctora Caroline Aranha, que trata el pequeño corte que César ha sufrido. Will y Caroline comienzan a salir, y la doctora le toma gran cariño a César, señalando que el chimpancé no podrá vivir en la casa siempre, pues necesita espacios abiertos. 
Will, Caroline y Charles le llevan a un bosque de secuoyas, a las afueras de San Francisco, a donde acuden a menudo.
Cinco años después, Will y Caroline se cruzan con una pareja con un perro en el bosque, y César muestra agresividad cuando el perro le ladra. Ya capaz de comunicarse con gestos, César le cuestiona a Will si también es una mascota. Will decide explicarle sus orígenes, enseñándole Gen-Sys y narrando como su madre murió allí, así como los experimentos que se realizaron y como ha heredado la droga. Sin embargo, el estado de Charles ha comenzado a deteriorarse de nuevo, y a gran velocidad, habiendo desarrollado una resistencia a la ALZ-112. Una mañana, Charles intenta conducir su coche, chocando con los coches aparcados por sus vecinos, uno de los cuales se enfrenta al anciano. César acude a ayudarle agrediendo al vecino y mordiéndole. Esto provoca que César tenga que ser llevado a un centro de acogida para chimpancés dirigido por John Landon. Sin embargo, el hijo de Landon, Dodge, se muestra agresivo con César y el resto de simios que se encuentran en la instalación.
Will decide revelarle a Jacobs sus logros con el fármaco, y el como lo ha probado con su padre con éxito hasta su deterioro. Jacobs decide aprobar el uso de la ALZ-112 en chimpancés una vez más. Entre los nuevos sujetos se encuentra un chimpancé con cicatrices llamado Koba, que ha pasado casi toda su vida en laboratorios y siente ira hacia los humanos. Koba no tarda en ser capaz de escribir el propio de nombre de Jacobs, a quien odia. En el centro de acogida, Dodge se muestra cada vez más agresivo con César, aunque su ayudante Rodney muestra más amabilidad hacia los animales. Al interactuar con el resto de chimpancés, César se ve enfrentado al macho Alpha que lo rechaza y ataca. Sin embargo, César desarrolla amistad con un orangután llamado Maurice, con quien se comunica mediante signos. Will y Caroline visitan a César y ven signos de maltrato, amenazando a John Landon con hacer que le cierren el centro si descubren que el chimpancé ha sido maltratado. Al ver que no le llevan con él, César se enfurece y comienza a hacer planes.
César aprende a abrir la cerradura de su jaula y libera al único gorila del centro, Buck, con quien establece una alianza. Buck se muestra agradecido y declara lealtad hacia César, y juntos consiguen que César se haga con el liderazgo de los simios, cuando el Alpha se ve sometido. Mientras tanto, Will ha desarrollado una mejorada forma gaseosa del ALZ-112, pero Charles se niega a ser tratado y muere durante la noche. En la compañía, Jacobs aprueba nuevos experimentos sin el consentimiento de Will, que teme que la mejorada droga sea peligrosa. Will decide dimitir, harto de las ansias de dinero de Jacobs y su falta de ética. Franklin ha enfermado seriamente, e intenta contactar con Will sin éxito, estornudando sangre sobre su vecino. Will soborna a John Landon para llevarse a César, pero el chimpancé se niega a acompañarle. César continúa entrenando a los chimpancés del centro, enseñándoles a apoyarse los unos a los otros, estableciendo una comunidad unida. Esa misma noche, César escapa del recinto y acude a casa de Will, donde roba sus muestras del ALZ-112. De regreso al recinto, César expone a todos los simios al gas. Mientras tanto, Franklin ha fallecido debido a su exposición al virus.
A la mañana siguiente, todos los simios del centro han desarrollado una gran inteligencia. Dodge descubre a César fuera de su jaula, e intenta obligarle a regresar a la jaula con violencia, y César habla por primera vez diciendo la palabra “no” y noqueándole. Tras encerrar a Dodge, César libera a todos los simios, pero impide que estos dañen a Rodney, a quien también encierra en una jaula. Dodge logra escapar e intenta atacar a César con un aturdidor eléctrico, pero el simio le rocía con una manguera electrocutándole. César descubre que el centro ha suministrado chimpancés a Gen-Sys, y los simios se dirigen a San Francisco. Al mismo tiempo, una nave lanzada al espacio se ha perdido sin dejar rastro.
Will y Caroline acuden al centro para encontrar a Dodge sin vida, y los viales del ALZ-112 vacíos, Rodney les explica que César ha hablado. Mientras tanto, los simios atacan Gen-Sys, liberando a los chimpancés, Koba entre ellos. Jacob se ve rodeado y se ve obligado a escapar en un helicóptero. Los simios proceden a liberar a los simios del zoo, tomando los barrotes de las jaulas como lanzas, dirigiéndose al puente Golden Gate para intentar llegar al bosque de secuoyas. 
Allí se enfrentan a un bloqueo de la policía y fuerzas de seguridad, mientras Jacobs observa desde el helicóptero. Will también llega al puente con la esperanza de llegar hasta César e impedir una masacre. César dirige el ataque y la policía no tarda en verse desbordada, mientras Jacobs dirige un ataque desde el helicóptero. El gorila Buck salva a César recibiendo disparos dirigidos a él, y provoca que el helicóptero se estrelle quedando colgando de un puente. Jacobs sigue con vida, pero César permite que Koba le deje caer a su muerte.
Los simios llegan al bosque de secuoyas seguidos por Will, que es atacado por Koba. César impide el ataque. Will intenta convencer a César para que vuelva a casa, pero el simio le responde que ya está en casa. Mientras tanto, el vecino de Will sale de viaje en avión, portador de un virus que es fatal para los humanos. Con el tiempo, el virus se extiende por todo el planeta.

ESCENA
La película está repleta de grandes momentos, pero para mí el más esperado era ese momento en el que César gritaba “¡No!”. 

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