- Los comentarios están activados para que podáis dejar vuestras opiniones, siempre que respeten las ajenas y no hagan uso de vocabulario inadecuado. Si estás condiciones no se respetan, los comentarios serán eliminados.
- No permito el uso de links en los comentarios, es una norma generalizada debido a los problemas que me han causado algunos en el pasado
Mostrando entradas con la etiqueta 1965. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 1965. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de noviembre de 2019

SONRISAS Y LÁGRIMAS

FECHA DE ESTRENO
2 de marzo de 1965
TÍTULO ORIGINAL
The Sound of Music
DIRECCIÓN
Robert Wise
PRODUCCIÓN
Robert Wise
GUION 
Ernest Lehman
REPARTO
Julie Andrews (Maria von Trapp), Christopher Plummer (Capitán von Trapp), Eleanor Parker (Baronesa Schraeder), Richard Haydn (Max Detweiler), Peggy Wood (Madre Abadesa), Charmian Carr (Liesl von Trapp), Nicholas Hammond (Friedrich von Trapp), Heather Menzies (Louisa von Trapp), Duane Chase (Kurt von Trapp), Angela Cartwright (Brigitta von Trapp), Debbie Turner (Marta von Trapp), Kym Karath (Gretl von Trapp), Anna Lee (Hermana Margaretta), Portia Nelson (Hermana Berthe), Ben Wright (Herr Zeller), Daniel Truhitte (Rolfe), Norma Varden (Frau Schmidt), Gil Stuart (Franz), Marni Nixon (Hermana Sophia), Evadne Baker (Hermana Bernice)
CINEMATOGRAFÍA
Ted D. McCord
BANDA SONORA
Irwin Kostal
DISTRIBUCIÓN
20th Century Fox
DURACIÓN 
174 minutos

CAPITÁN VON TRAPP: Fraulein, he sido muy grosero. Le pido perdón.
MARIA: No, yo he hablado de más. Es uno de mis peores defectos.
CAPITÁN VON TRAPP: Tenía razón. No conozco a mis hijos.
MARIA: Está a tiempo. Ellos desean su intimidad.
CAPITÁN VON TRAPP: Usted ha vuelto a traer la música a esta casa. La había olvidado. Fraulein, quiero que se quede. Le ruego que se quede.
MARIA: Si puedo ser de alguna utilidad.
CAPITÁN VON TRAPP: Ya lo ha sido, más de lo que cree.

CAPITÁN VON TRAPP: María, ya no hay ninguna Baronesa.
MARIA: ¿No hay?
CAPITÁN VON TRAPP: No.
MARIA: No comprendo.
CAPITÁN VON TRAPP: Es que hemos roto nuestro compromiso y…
MARIA:Oh, lo siento.
CAPITÁN VON TRAPP: Sí, ¿lo siente?
MARIA: ¿Han roto?
CAPITÁN VON TRAPP: Sí, uno no puede casarse con una persona si está enamorado de otra.

CURIOSIDADES
La película está basada en las memorias de Maria von Trapp, “The Story of the Trapp Family Singers”, publicado en 1949 para promocionar a la familia de cantantes tras la muertes de su marido Georg en 1947. Productores de Hollywood mostraron su interés por comprar los derechos del título nada más, pero Maria se negó al desear que toda su historia fuera narrada. En el año 1956, el productor aleman Wolfgang Liebeneiner se hizo con los derechos cinematográficos por nueve mil dólares; y contrató a George Hurdalek y Herbert Reinecker para escribir el guion. Franz Grothe supervisó la banda sonora, que consistía en canciones de folclore popular de Austria. 
“La Familia Trapp” fue estrenada en Alemania el nueve de octubre, convirtiéndose en un éxito inmediato. Dos años más tarde, Liebeneiner dirigió una segunda parte, “La Familia Trapp en América” (1958). Ambas películas gozaron de gran éxito y fama tanto en Europa como en Sudamérica.
En el año 1956, Paramount Pictures se hizo con los derechos cinematográficos para los Estados Unidos. Su intención era crear una versión en inglés de la primera película alemana, y contar con Audrey Hepburn para que interpretara a Maria. El estudio terminó por descartar la idea, pero uno de sus directores, Vincent J Donehue, propuso convertir la historia en una obra de teatro musical para Mary Martin. Los productores Richard Halliday y Leland Heyward se hicieron con los derechos y contrataron a los escritores Howard Lindsay y Russel Crouse, que habían ganado el Premio Pulitzer por la obra “State of the Union”. Le pidieron a Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II para que escribieran una canción para el musical, pero los compositores consideraron que su estilo y el de la música popular austriaca no forjarían una buena mezcla. 
Se ofrecieron para componer una nueva banda sonora para toda la producción, su los productores estaban dispuestos a esperar a que completaran su trabajo con el musical “Flower Drum Song”. Los productores accedieron a esperar todo lo necesario. El musical “The Sound of Music” se estrenó en noviembre de 1959, en el Teatro Lunt-Fontanne de Nueva York, y se mantuvo en Broadway durante casi mil quinientos pases, ganando seis Tony Awards, incluido el de Mejor Musical. En junio de 1960, 20th Century Fox se hizo con los derechos para realizar una adaptación cinematográfica del musical.
Richard Rodgers añadió dos canciones para la película, “I Have Confidence” y “Something Good”, pero decidió omitir tres canciones del musical. Éstas fueron “How Can Love Survive”, “No Way to Stop It” y “Ordinary Couple”. Marc Breaux y Dee Dee Wood se encargaron de crear las secuencias de coreografías, incluyendo ubicaciones en Salzburgo. Ambos habían trabajado previamente con Julie Andrews en “Mary Poppins” (1964). 
La película fue rodada entre el veintiséis de marzo y el uno de septiembre de 1964. Lehman nunca tuvo duda de que Julie Andrews debía interpretar a Maria. Cuando Wise se unió al proyecto añadió seis opciones para el papel, que incluían a Andrews como su primera opción, a Grace Kelly y a Shirley Jones. Cuando ambos acudieron a Disney Studios para ver metraje de la todavía no estrenada “Mary Poppins” (1964). Tras ver algunos minutos de metraje Wise le dijo a Lehman que debían convencerla antes de que se la quitaran de las manos. Julie Andrews tuvo sus dudas ante el proyecto, porque consideraba que la obra musical en la que se basaba era demasiado ñoña. Al descubrir que Wise y Lehman también estaban preocupados por esto, y deseaban reducir esa ñoñez, firmó para interpretar a la protagonista. Para interpretar al Capitán von Trapp se consideraron actores como Bing Crosby, Yul Brynner, Sean Connery o Richard Burton. Wise deseaba contar con Christopher Plummer, tras haberle visto en Broadway, pero el actor se negó en repetidas ocasiones. 
Wise acudió a Londres para explicarle el concepto del film, y el actor aceptó tras recibir garantías de que podría trabajar con Lehman para mejorar el personaje.
La película se hizo con cuatro Oscar de la Academia a Mejor Película, Mejor Director, Mejor Banda Sonora, y Mejor Sonido. Tuvo cinco nominaciones adicionales. Julie Andrews fue nominada como Mejor Actriz, pero perdió la estatuilla contra Julie Christie por su papel en “Darling”. Peggy Wood fue nominada como Mejor Actriz Secundaria por interpretar a la Madre Abadesa, pero perdió contra Shelley Winters por su papel en “Un Retazo de Azul. En las categorías de Mejor Cinematografía, Mejor Diseño de Producción y Mejor Vestuario perdió contra la película “Doctor Zhivago”.

NOTA PERSONAL
Que puedo decir de una de mis películas favoritas. Mi contacto inicial fue con la obra musical.  A nuestra llegada a Madrid, mis padres nos llevaron a ver dos musicales en el teatro. Uno de ellos fue “Annie” y el otro “Sonrisas y Lágrimas”. Quedé completamente entusiasmado con los dos, pues sentaron la base de mi afición a los musicales. Evidentemente no vi la película en el cine, sino alquilándola en video, y no puedo enumerar la cantidad de veces que la he visto. También es una de las películas favoritas de mi padre, quien creo la ha visto más veces que yo.
Sin duda hay que comenzar por Julie Andrews, quien sin duda es mi actriz musical favorita. No voy a decir que su papel en la película sea mi favorito, pero sigue siendo sobresaliente. La actriz consigue transmitir la pasión del personaje por la vida, la libertad, la música, y esa formidable incapacidad a mantener su boca cerrada. Christopher Plummer no se queda atrás, ya que su personaje es probablemente el que sufre una mayor evolución en la trama. 
El viaje del Capitán, a través de la frialdad y un ambiente estricto hasta sucumbir a los encantos y el entusiasmo de Maria, es formidable. La química entre ambos actores es igualmente genial, sobre todos esos momentos cómicos en los que la joven pone a prueba la paciencia del capitán. También hay que mencionar el análisis del entusiasmo del primer amor, a través de los personajes de Liesl y Rolfe. Y es que siendo muy joven me quedé impactado al ver como ese idílico romance que se muestra al principio, termina de forma tan trágica y a causa del odio del nazismo. Los personajes de Max y la Baronesa también resultan extraordinarios, siendo el primero el elemento más cómico. La Baronesa me fascinó por evitar ser mostrada tan malvada como se intuía, para al final revelar esa bondad formidable. Que decir de los niños, que funcionan más como un grupo que de forma individual. Creo que los que más destacan son Liesl, Kurt y Gretl, los dos últimos por sus momentos tan cómicos. No debo negar que siendo preadolescente encontré a Friedrich extremadamente atractivo.
Todas las canciones son extraordinarias, y esto es raro en un musical. Me decanto más por la genialidad de “Do, Re, Mi” y la maravillosa “Edelweiss”, pero todas son formidables. En términos generales solo puedo tildar esa película como una obra maestra.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
En el Salzburgo de 1938, Austria, Maria es una joven novicia en la Abadía de Nonnberg. Su amor por la música y las montañas, su entusiasmo e imaginación juvenil y su falta de entusiasmo le provocan constantes problemas con el resto de las monjas. La Madre Abadesa la hace llamar para discutir su futuro, al estar convencida de que sería más feliz fuera de la abadía. Por ese motivo decide enviarla a la villa del retirado oficial de la marina, el Capitán Georg von Trapp. Este ha quedado viudo hace poco y necesita una institutriz para sus siete hijos. A su llegada, Maria descubre que el Capitán von Trapp ha educado a sus hijos siguiendo estrictos sistemas de disciplina militar, ignorando sus sentimientos. 
Aunque los siete niños se muestran rebeldes y gastan bromas a Maria, la joven no tarda en hacerse con su cariño. También consigue ganarse el afecto de la hija mayor Liesl, al descubrir que tiene un romance con un joven mensajero llamado Rolfe y mantenerlo en secreto.
El Capitán von Trapp acude a Viena para encontrarse con la Baronesa Elsa Schraeder, con quien mantiene un romance, prometiendo traerla para presentarla ante sus hijos. Durante su ausencia, Maria diseña ropas de juego para los niños con las cortinas de su habitación. Maria lleva a los niños de visita por Salzburgo y las montañas que rodean la ciudad. Cuando el Capitán von Trapp regresa acompañado de la Baronesa y su amigo mutuo, el agente musical Max Detweiler, se encuentra con Maria y los niños paseando en barca. Los niños se entusiasman al ver a su padre, haciendo que la barca vuelque y todos caigan al agua quedando empapados. El Capitán se muestra enfurecido por el espectáculo y decide ignorar los ruegos de Maria, que le indica que se está perdiendo el cariño e infancia de sus hijos, ordenando que regrese a la Abadía. 
Sin embargo, pronto escucha a los niños cantando una canción con la Baronesa y conmovido se une cantando, por primera vez en años. Tras esto, decide disculparse con Maria, rogándole que permanezca con ellos.
Max queda impresionado al escuchar a los niños cantar y les propone que participen en el ya cercano Festival de Salzburgo. Sin embargo, el Capitán se niega en rotundo al no desear que los niños canten en público. A pesar de esto, decide organizar una gran fiesta en la mansión. La noche de la fiesta, Maria y los niños observan a los invitados desde la terraza del jardín. Cuando el Capitán observa como María intenta enseñarle a su hijo Kurt el baile tradicional Ländler, decide interrumpirles para bailar con la joven. El baile culmina en un abrazo en el que Maria se sonroja, y esto no pasa desapercibido para la Baronesa. Convencida de que está surgiendo algo entre ambos, la Baronesa convence a Maria para que regrese a la Abadía, antes de que pueda ocurrir algo que acabe con la felicidad de la familia. En la Abadía todas las monjas se percatan de que Maria ha cambiado, esta triste y carece de entusiasmo alguno. 
La Madre Abadesa se reúne con ella y descubre que está confusa sobre sus sentimientos hacia el Capitán. Tras indicarle que la Abadía no sirve como refugio para evitar problemas, le ordena que regrese a la mansión de los von Trapp para aclarar sus sentimientos. En la villa, los niños están tristes desde la repentina marcha de Maria, y descubren que su padre y la Baronesa se han prometido en matrimonio. Maria regresa para alegría de los niños, aunque la joven queda devastada ante la inminente boda. El Capitán le pregunta cuánto tiempo se quedara, y Maria le indica que permanecerá con ellos hasta que encuentren a una substituta. Esa misma noche, el Capitán se percata de sus sentimientos y rompe su compromiso, de forma amigable, con la Baronesa. El Capitán se reúne en el jardín con Maria, confesando sus sentimientos hacia ella. El Capitán y Maria contraen matrimonio en la Abadía, ante la alegre mirada de los niños y las monjas.
Mientras el Capitán y María disfrutan de su Luna de Miel, Max decide inscribir a los niños en el Festival de Salzburgo a pesar de la negativa des u padre. Al descubrir la anexión de Austria a la Alemania Nazi, el Capitán y Maria deciden regresar a casa. 
Allí reciben un telegrama ordenándole al Capitán que acuda a la base naval alemana en Bremerhaven, donde deberá aceptar un puesto en la Marina Alemana. Completamente en contra de la Alemania Nazi y la anexión, el Capitán declara que la familia deberá abandonar Austria cuanto antes y partir hacia Suiza. Muchos de los amigos de la familia han aceptado la Anexión, al igual que Rolfe que se ha unido a las Juventudes Hitlerianas. Al intentar escapar durante la noche, son descubiertos por un grupo de las SA, liderado por Hanz Zeller. El Capitán explica que se dirigen a participar en el Festival de Salzburgo, y Zeller decide escoltarles, indicando que el Capitán deberá acompañarles después.
Tras su actuación final en el Festival, el Capitán y su familia no se presentan a recibir el primer premio y escapan, ocultándose en la Abadía. Las monjas les ayudan a esconderse de las SA, pero Rolfe les descubre. Al ver a Liesl, Rolfe permite que Maria y los niños escapen pero retiene al Capitán a mano armada. El Capitán está a punto de convencerle para que les acompañe, pero Rolfe opta por delatarle mediante su silbato. Sin embargo, la familia von Trapp logra escapar a las SA, cuyos coches son saboteados por las monjas de la Abadía. A la mañana siguiente, tras conducir hasta la frontera con Suiza, la familia la atraviesa a pie a través de los Alpes Suizos para comenzar una nueva vida.

ESCENA
Sin duda me quedo con la canción “Do, Re, Mi”, que aunque puede no ser la mejor del film, es una idea muy original para aprender las notas musicales.

miércoles, 20 de abril de 2016

LA CARRERA DEL SIGLO

FECHA DE ESTRENO
1 de julio de 1965
TÍTULO ORIGINAL
The Great Race
DIRECCIÓN
Blake Edwards
PRODUCCIÓN
Martin Jurow
GUION
Arthur A. Ross
REPARTO
Jack Lemmon (Profesor Fate, Principe Friedrich Hapnick), Tony Curtis (Leslie Gallant III), Natalie Wood (Maggie DuBois), Peter Falk (Maximillian Meen), Keenan Wynn (Hezekiah Sturdy), Arthur O’Connell (Henry Goodbody), Vivian Vance (Hester Goodbody), Dorothy Provine (Lily Olay), Larry Storch (Texas Jack), Ross Martin (Barón Rolfe von Stuppe), Hal Smith (Alcalde de Boracho), Marvin Kaplan (Frisbee), George Macready (General Kuhster), Joyce Nizzari (Mujer en el Oeste), Ken Wales (Guardia del Barón), William Bryant (Guardia del Barón)
CINEMATOGRAFÍA
Russell Harlan
BANDA SONORA
Henry Mancini
DISTRIBUCIÓN
Warner Bros.
DURACIÓN
160 minutos

LESLIE GALLANT: Hezekiah, ¿el coche tiene arreglo?
HEZEKIAH STURDY: Ni la menor esperanza jefe.
MAGGIE DUBOIS: Bien, supongo que éste es el fin.
LESLIE GALLANT: Me imagino lo desilusionada que debe de estar, pero es sorprendente que haya podido hacer lo que ha hecho.
MAGGIE DUBOIS: ¿Es sorprendente porque soy una mujer?

PRINCIPE FRIEDRICH HAPNICK: Bien, siéntese, siéntese y beba, la noche es joven y vamos a divertirnos. ¡Brandy! Oh, ya estás aquí. ¿Por qué le llaman el Gran Leslie, Señor Leslie?
LESLIE GALLANT: El Gran, es un título que en mi país se estila para espectáculos públicos, o una definición que se concede a los hombres que murieron mucho antes de que  les fuera concedida. Yo soy simplemente Leslie, o vuestro humilde servidor alteza.
PRINCIPE FRIEDRICH HAPNICK: “Pues viva el gran Leslie! ¿Sabe usted? Lo más enojoso de vivir en un palacio es que las distancias son tan largas. Vivo en un constante estado de agotamiento, pobre príncipe. Ja, ja, ja. El palacio tiene sus atractivos cuando se es joven y se puede jugar por los pasillos. De niño solía montar en mi pony y cabalgar por este pasillo arriba y abajo. Pero al hacerme mayor me emborrachaba y me caía del caballo.

CURIOSIDADES
El director Blake Edwards basó la película en la Carrera de Nueva York a Paris que tuvo lugar en el año 1908, aunque evidentemente la reinterpretó ampliamente. La carrera comenzó el doce de febrero de 1908, contando con seis participantes que partían de Nueva York hacia el oeste, atravesando tres continentes. El destino era Paris, lo que la convirtió en la primera carrera automovilística alrededor del mundo. Edwards solo tomó prestada la ruta aproximada de la carrera y el periodo histórico en el que tuvo lugar, con la intención de crear la comedia más divertida de la historia. 
El director era un serio admirador de las películas mudas, por lo que decidió dedicar el film a los famosos comediantes Laurel y Hardy, también conocidos en España como “El Gordo y el Flaco”. La película incorporó muchas claves de humor propias de la era del cine mundo. EL film incluyó escenas míticas como peleas en salones, luchas de esgrima, laboratorios de villanos, o peleas de tartas. La pelea del salón del oeste fue una parodia al género western, y la historia relativa al Principe Friedrich Hapnick fue creada como parodia directa al “Prisionero de Zenda”.
Debido al éxito de las anteriores películas de Edwards como “Desayuno con Diamantes” (1961), “La Pantera Rosa” (1963) y “El Nuevo Caso del Inspector Clouseau” (1964), la película gozó del generoso presupuesto de seis millones de dólares. Al principio, “Mirisch Productions” financió la película para “United Artists”, pero cuando los costes de producción subieron considerablemente, “United Artists” abandonó el proyecto que fue recogido por los Warners. 
El director deseaba que Robert Wagner interpretara al protagonista Leslie, pero Jack Warner insistió en que el papel le fuera concedido a Tony Curtis, probablemente porque Natalie Wood se acababa de divorciar de Wagner. El representante de Tony Curtis negoció una paga de ciento veinticinco mil dólares para el actor, más que Edwards y Lemmon que cobraron cien mil cada uno. Cuando Warner firmó el contrato, el representante argumentó que tanto Edwards como Lemmon deberían cobrar lo mismo que Curtis, y Wagner accedió a elevar sus salarios a la misma cantidad.
Natalie Wood no deseaba participar en la película, pero Warner logró convencerla. La actriz no estaba satisfecha con su carrera y vida personal, ya que se había divorciado recientemente de Robert Wagner, en abril de 1962. Warner le preguntó Curtis si estaría dispuesto a darle a un porcentaje de sus royalties a Wood como incentivo, pero el actor se negó aludiendo que no había nada que pudiera darle para convencerla. 
En lugar de darle a Wood más dinero, Warner le prometió que si completaba “La Carrera del Siglo”, podría obtener el papel protagonista en la película dramática de Gavin Lambert, “La Rebelde” (1965). Como ese era un papel que Natalie Wood ambicionaba, accedió con la esperanza de que el rodaje fuera breve en la película de Edwards.
El rodaje comenzó el quince de junio de 1964, y muchos de los efectos resultaron caros a la hora de ser creados. Los costes de producción se habían disparado otros doce millones de dólares para cuando la película había sido finalizada. Blake Edwards, a menudo acompañado por Natalie Wood, se vio obligado a visitar a Warner en su oficina en numerosas ocasiones, para pedir más dinero. Por su parte, Warner accedió a casi todas sus peticiones. La batalla de tartas tardó un total de cinco días en ser rodada, llegando a costar doscientos mil dólares. Gran parte del presupuesto también fue a parar a los elaborados coches de los personajes.
Cuando la película fue estrenada, se había convertido en la comedia más cara hasta la fecha. 
Para el mes de 1964, los actores habían terminado su labor, a excepción de algunos cambios de diálogos. Durante los cinco meses de rodaje, la infelicidad de Wood no fue visible para el resto de reparto y equipo, y su interpretación de Maggie DuBois fue considerada por todos como muy divertida. Su hermana, Lana Wood, expresó que Natalie había destacado por su belleza con respecto a otras películas, pero siempre había tenido la sensación de que la película había sido difícil para ella. El día después de Acción de Gracias, Natalie Wood terminó el dialogo que le restaba, tras lo cual regresó a casa y se tragó un bote de píldoras. Atontada por el efecto de las drogas, llamó a su amigo Mart Crowley, quien la llevó a un hospital para que recibiera un tratamiento de emergencia.
La música de la película fue compuesta por Henry Mancini y el vestuario diseñado por Edith Head. El Diseño de Producción, estableciendo la época de la narración y aumentando el humor visual, corrió a manos de Fernando Carrera. 
Él también había sido responsable del Diseño de Producción de “La Gran Evasión” (1963) y de “La Pantera Rosa” de Blake Edwards. Sin embargo, la película no tuvo una buena acogida tras su estreno y fue considerada un fracaso por parte de la crítica, a pesar de ser éxito de taquilla. Esto la convirtió en el primer fracaso notable de Blake Edwards. La gran mayoría de la crítica se mostró en contra de la falta de sustancia del humor expresado en el film. También sufrió al ser comparada como una mala versión de otra película de genero similar, “Aquellos Chalados en Sus Locos Cacharros” (1965), que si había tenido gran éxito. Sin embargo, la película se hizo con el Oscar al Mejor Montaje de Sonido. También fue nominada a Mejor Cinematografía, Mejor Montaje, Mejor Sonido, y Mejor Canción. Perdió contra “Doctor Zhivago” en la primera categoría, “Sonrisas y Lágrimas” en las dos siguientes, y “Catillos en la Arena” en la última.

NOTA PERSONAL
Desde que pude ver “Con Faldas y a lo Loco”, me convertí en gran fan del dúo entre Tony Curtis y Jack Lemmon, aunque siempre decantándome más por el segundo, que siempre me ha parecido un actor desternillante. En el caso de esta genial película, que personalmente creo que la crítica maltrató excesivamente, me quedo con Lemmon. El papel de Tony Curtis es más de galán conquistador, lo que hace que Lemmon destaque en el genial papel del villano Profesor Fate. A esto, hay que añadir su genial interpretación del Príncipe Friedrich Hapnick. El personaje me parece lo más genial de toda la película, con momentos completamente desternillantes, homenajeando otra gran película como “El Prisionero de Zenda” de 1979 con Peter Sellers. Me encantaron los guiños a comedias antiguas como la pelea del salón o la excelente lucha de tartas. Todo la trama atravesando el Estrecho de Bering es igualmente formidable.
La serie inspiró otra de dibujos animados de Hanna Barbera, “Los Autos Locos” (1968). Yo había visto primera la serie de dibujos animados, así que cuando pude ver la película la pude disfrutar mucho debido a ser gran fan de la serie. 
Los coches eran geniales, y los efectos formidables para la época. No en vano, el presupuesto fue el más alto hasta la fecha para una comedia. Las trampas y mecanismos ocultos del coche del Profesor Fate también me parecieron geniales, no solo homenajeando a películas antiguas, sino también a series de dibujos animados en las que los villanos se encuentran con un desastre tras otro.
Esta es una de esas películas de gran duración que nunca se me hace larga, y que no me importa ver cada cierto tiempo. Siempre que lo hago acabo desternillándome ante las situaciones, enredos y sinsentidos, así como con numerosas frases y momentos de dialogo absolutamente brillantes. Desde mi punto de vista es una excelente comedia, mucho más inteligente de lo que muchos piensan.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
A comienzos del siglo XX, El Gran Leslie y el Profesor Fate son dos rivales acérrimos. 
El primero es popular, heroico y apuesto, siempre vestido de blanco y gozando de gran éxito. El segundo siempre viste de negro, lleva un oscuro bigote, y tiene la actitud de un clásico villano, que siempre fracasa en sus intentos de desprestigiar a Leslie. El Gran Leslie propone que se celebre una carrera de automóviles desde Nueva York y en dirección oeste, hasta Paris. Su intención es la de probar las habilidades de su nuevo coche, a quien ha dado su mismo nombre. El Profesor Fate construye su propio coche, “Hannibal Twin-8”, dotado con diversos mecanismos de sabotaje. Otros participantes se apuntan a la carrera, como la joven y atractiva sufragista Maggie DuBois, que participa representando a un prestigioso periódico de Nueva York, que también quiere cubrir todo el evento. En total, la carrera cuenta con siete automóviles.
La carrera comienza. Sin embargo, Maximilian Meen, ayudante del Profesor Fate, ha saboteado cuatro coches, dejando solo a los tres en la carrera. 
El primero es el de Leslie, acompañado de su leal mecánico Hezekiah Sturdy, el segundo el de Maggie DuBois y el último el del Profesor Fate y Maximilian. El coche de Maggie se estropea, y la joven es recogida por Leslie y Hezekiah. Debido a esto, el Profesor Fate llega primero al pueblo fronterizo del oeste, Boracho. En un salón, la cabaretera Lily Olay se siente atraída hacia Leslie, lo que despierta los celos del forajido local, Texas Jack. Por este motivo, se desata una pelea en el salón, durante la cual el Profesor Fate escapa, roba la gasolina que necesita y destruye el resto. Leslie utiliza unas mulas para arrastrar su coche hasta otro punto de reabastecimiento. En ese momento, Maggie engaña a Hezekiah haciéndole creer que parte en un tren, esposándolo a uno de los asientos. Tras esto, Maggie regresa con Leslie, anunciando que su mecánico se ha ido, ya que deseaba regresar a Nueva York.
Los dos coches llegan hasta el Estrecho de Bering, donde aparcan juntos durante una tormenta de nieve. 
Leslie y Maggie se unen más, empezando a dejar de verse como competidores, al tener que dormir juntos para permanecer en calor. La aparición de un oso polar provoca que Leslie y Maggie compartan coche con Fate y Maximilian para entrar en calor. Al despertar, se encuentran en un trozo de hielo flotante, que les lleva hasta un puerto ruso. Allí les espera Hezekiah, quien revela el engaño de Maggie, a quien Leslie decide dejarla atrás. Sin embargo, el Profesor Fate decide llevarla.
Tras conducir a través de Asia, ambos coches en el pequeño reino de Pottsdorf. Allí, el alcohólico y vanidoso Principe Hapnick, que está preparándose para ser coronado rey, resulta ser idéntico al Profesor Fate. El Principe recibe a Leslie, pero pronto es secuestrado por los rebeldes liderados por el Barón Rolfe von Stuppe y el General Kuhster. Ambos obligan al Profesor Fate a hacerse pasar por el Principe durante la ceremonia de coronación, para que los rebeldes puedan asumir el control pleno del reino. Leslie y Maximilian cooperan para enfrentarse a los hombres del Barón, con quien Leslie se bate en un duelo de espadas. AL intentar escapar, el Barón salta sobre un bote, provocando que termine por hundirse. 
Tras liberar al verdadero Príncipe, Leslie y Maximilian interrumpen la coronación. Todos acaban en una pastelería, donde se desata una batalla de pasteles entre rebeldes y leales a la corona. Entre la confusión, el Profesor Fate parte en su coche con Maximilian, así como Leslie y Hezekiah, que vuelven a aceptar a Maggie en el suyo.
Tras abandonar Pottsdorf, ambos coches compiten en la recta final hacia la meta en París. Al estar a punto de llegar, Leslie y Maggie tienen una agitada discusión sobre los papeles de hombres, mujeres y relaciones sexuales en las relaciones. Consciente de sus sentimientos, Leslie decide detener su coche justo delante de la línea de meta, bajo la Torre Eiffel. De esta manera, desea probarle a Maggie que la quiere, y que ella es más importante para él que ganar la carrea. De esta forma, el Profesor Fate y Maximilian les adelantan y cruzan la línea de meta, logrando hacerse con la victoria. Mientras tanto, Maggie accede a casarse con Leslie. Al percatarse de que Leslie se ha dejado ganar, el Profesor Fate se siente engañado y exige una nueva carrera desde París hasta Nueva York. La nueva carrera comienza, y en esta ocasión los recién casados Leslie y Maggie forman equipo. El Profesor Fate deja que Leslie tome la delantera, preparado para disparar sobre su coche con un cañón que tiene equipado en el suyo. Sin embargo, no logra apuntar bien y provoca que la Torre Eiffel se derrumbe.

ESCENA
Hay grandes escenas en esta espectacular comedia, pero siempre me desternillado con  la clásica batalla de cartas. 

miércoles, 13 de noviembre de 2013

EL TORMENTO Y EL ÉXTASIS

FECHA DE ESTRENO
7 de octubre de 1965
TÍTULO ORIGINAL
The Agony and the Ecstasy
DIRECCIÓN
Carol Reed
PRODUCCIÓN
Carol Reed
GUION
Philip Dunne, Carol Reed
Basado en la novela de Irving Stone
REPARTO
Charlton Heston (Miguel Ángel Buonarroti), Rex Harrison (Papa Julio II), Diane Cilento (Contessina de Médici), Harry Andrews (Donato Bramante), Alberto Lupo (Duque de Urbino), Adolfo Celi (Juan de Médici), Venantino Venantini (Paris de Grassis), John Stacy (Sangallo), Fausto Tozzi (Capataz), Maxine Audley (Mujer), Tomas Milian (Rafael)
CINEMATOGRAFÍA
Leon Shamroy
BANDA SONORA
Jerry Goldsmith, Alex North
DISTRIBUCIÓN
20th Century Fox
DURACIÓN
138 minutos


CARDENAL: Ningún artista puede ya igualar a los griegos.
MIGUEL ÁNGEL: ¿Por qué no? ¿Por qué creéis que no? Y aún superarles incluso.
CARDENAL: Bien, Maestro Buonarroti, conozco vuestra falta de modestia. ¿Pero de verdad os creéis superior a ellos?
MIGUEL ÁNGEL: Me considero diferente.
CARDENAL: ¿Y en qué estriba esa diferencia?
MIGUEL ÁNGEL: Pues en que soy diferente. Soy florentino, soy cristiano, y pinto en este siglo. Ellos fueron griegos, paganos y de otra época.
CARDENAL: Paganos, Cristianos, un artista debe estar por encima de esos detalles.
MIGUEL ÁNGEL: Y un Cardenal, sobre todo si pretende entender de arte, debe estar por encima de vuestras necedades. Yo diré a vuestra eminencia lo que nos separa de los griegos. Nos separan de ellos casi dos mil años de grandes sufrimientos. Cristo y su cruz también nos separan de ellos. Y es esta diferencia la que quiero expresar en mis pinturas. Y pintaré la verdad, a pesar de todos los hipócritas y beatos de Roma. ¿Por qué traéis mentecatos a juzgar mi obra Santidad?
PAPA JULIO II: ¡Basta! Ya hemos oído bastante acerca de religión y arte. Ambos estáis equivocados. Las pinturas no serán borradas. Pero Buonarroti, ¿dominarás algún día tu mal genio? Cuando te burlas de mis Cardenales te burlas de mí, y también de la Iglesia. ¿Por qué voy a soportar tus insolencias durante más tiempo?
MIGUEL ÁNGEL: Santidad… el techo.
PAPA JULIO II: El techo. ¿Crees que eso te da derecho a todo? ¿Ese techo que dura como un purgatorio. ¿Cuándo lo terminarás?
MIGUEL ÁNGEL: Cuando, cuando…
PAPA JULIO II: Si, ya sé. Cuando lo acabes. Es lo único que sabes decirme.

CURIOSIDADES
La película está basada parcialmente en la novela biográfica de Irving Stone, del mismo título. Originalmente, la película se iba a rodar en el año 1961, y se pretendía que fuera protagonizada por Burt Lancaster, pero la producción terminó por ser retrasada un total de tres años.
Al final se optó por Charlton Heston para el papel protagonista. Durante una entrevista, se le preguntó a Heston a cuál de los personajes que había interpretado le gustaría invitar a cenar. El actor declaró que a Miguel Ángel, pero que admitió que tal como hacía el pintor en la película, Miguel Ángel no se presentaría con toda seguridad. Charlton Heston se colocó una varilla de acero en su nariz para que esta se asemejara a la nariz rota de Miguel Ángel, pero Rex Harrison se negó rotundamente a dejarse crecer la barba, aun cuando el verdadero Julio II tenía una. Una de las más famosas esculturas de Miguel Ángel fue la escultura bíblica de Moisés. El parecido de Charlton Heston con dicha escultura provocó que se hiciera con el papel de Moisés en “Los Diez Mandamientos” (1956).
La primera elección para interpretar al Papa Julio II fue el actor Laurence Olivier, pero no estaba disponible para el proyecto. Rex Harrison no se llevó nada bien con Charlton Heston durante todo el rodaje.
Algunos han especulado que quizás esa fuera la razón por la que la rivalidad entre los personajes que interpretaban fuera tan impresionantemente realista. Doce años más tarde, mientras rodaban “El Príncipe y el Mendigo”, Harrison evitó a Heston en todo momento. Adolfo Celi, quien interpretaba al Cardenal Juan de Médici, era italiano y hablaba un inglés con un fuerte acento. Debido a esto, su voz fue doblada por un actor americano que no fue acreditado por su trabajo.
La película se inició con un corto documental narrando la historia artística de Miguel Ángel y su impacto, aun en la actualidad. Esto se realizó para asegurarse de que todos los espectadores tuvieran una idea general del personaje. El material utilizado como yeso húmedo que goteaba en la boca del personaje de Miguel Ángel, era en realidad pudding de chocolate. En la película, las canteras de las que Miguel Ángel sacaba el mármol para sus esculturas eran en realidad las verdaderas las canteras verdaderas visitadas por el artista en Carrara,  la Toscana, Italia.
La Capilla Sixtina no pudo ser utilizada para el rodaje de la pintura de su techo, por lo que fue recreada en un decorado de sonido en los Estudios Cinecittà, Roma, Italia. La recreación de la Capilla para la película fue realizada en su mayor parte por el pintor irlandés, Niccolo d’Ardia Caracciolo.
Curiosamente, la película resultó un fiasco en taquilla. Con un presupuesto de casi siete millones doscientos mil dólares, solo fue capaz de recaudar ocho millones, dejando beneficios extremamente escasos. A pesar de esto, la película recibió cinco nominaciones a los Oscars por Mejor Dirección Artística, Mejor Diseño de Vestuario, Mejor Banda Sonora, Mejor Sonido, y Mejor Cinematografía. “Sonrisas y Lágrimas” se hizo con el Oscar al Mejor Sonido, y las otras cuatro estatuillas recayeron en “Doctor Zhivago”.

NOTA PERSONAL
Formidable película, la cual en su momento no gozó de demasiada suerte, pero que el tiempo ha colocado en el lugar que le corresponde. Cuando una película de larga duración, dos horas en esta ocasión, se te hace corta, sabes que has dado con un proyecto de calidad. Hay muchos aspectos elogiables en esta película, que además de entretener sirve como labor educativa. El marco histórico resulta de lo más interesante, así como la explicación detallada del proceso que llevó a la creación de una de las mayores obras de arte de la historia, la pintura de la Capilla Sixtina. Ver la verdadera Capilla después de disfrutar de esta película adquiere un nuevo sentido, apreciando el sufrimiento, o tormento, que llevó a su creación.
Por supuesto, no cabe duda que hay que alabar las extraordinarias interpretaciones de  Charlton Heston y Rex Harrison. En parte por sus dotes como actores y en parte por la mala relación que los dos actores mantenían, la complicada y compleja relación de los dos personajes históricos resulta particularmente creíble.
Dejando al margen el tema de la religión, me encanta el contraste así como las similitudes de ambos personajes. Con una trama sencilla, como es la creación de los frescos de la Capilla Sixtina, los personajes sufren una evolución impresionante. Ambos son personajes de carácter orgulloso y temperamentos irascibles, similares pero diferentes. Miguel Ángel se presenta como un personaje humano, apasionado, pero al mismo tiempo arrogante e incapaz de comunicarse con otra cosa que no sea el arte. De forma contraria, el Papa Julio II se muestra inflexible, en su papel de Papa Guerrero, orgulloso e incluso tacaño. Sin embargo, a lo largo de trama el espectador es invitado a contemplar su aspecto más humano. Lo más curioso, es que ambos personajes se complementan y se necesitan, resultando cruciales en sus momentos de mayor dificultad. No importa las veces que vea esta película, siempre me quedó fascinado ante la labor interpretativa de ambos actores.
De ahí pasamos a la esencia del arte como representación del amor y la necesidad de expresarse. La evolución de Miguel Ángel es fascinante, y el espectador puede apreciar como se ve forzado a un proyecto que inicialmente detesta, pero que con el transcurso del tiempo se convierte en esencial en su vida. Como espectador quedé atrapado en el mismo tormento y éxtasis de los protagonistas, y fascinado por su historia.
Aunque el resto del departo tiene momentos determinantes, toda la historia radica en los dos protagonistas. Esto resulta una gran responsabilidad, y al mismo tiempo impresiona como ambos logran sustentar toda la trama con formidables diálogos y con su fascinante relación. Todo un clásico del cine, carente de aspectos criticables.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
A principios del Siglo XVI, el Papa Julio II regresa a Roma tras una nueva victoria militar.
En ese mismo momento, el artista Miguel Ángel se encuentra trabajando en la construcción de su tumba, enfrascado en el campo artístico que más adora, la escultura. Bramante está encargado de la reconstrucción de San Pedro, que enmarcará dicha tumba. La rivalidad entre ambos artistas es evidente, ante lo cual Miguel Ángel recibe el consejo de que no le irrite al ser el arquitecto oficial del Papa.
Tras su llegada, el Papa Julio II convoca a Miguel Ángel. A pesar de las impertinencias del artista, que a menudo reclama pagos no recibidos por obras que ha realizado, Julio II aprecia su talento como artista. Sin embargo, Julio II no se muestra conforme con el proyecto de su tumba, y decide aplazarla considerando que hay cosas más importantes. El Papa lleva a Miguel Ángel a la Capilla Sixtina, edificada por Sixto IV, de quien recibe su nombre. Julio II considera que la arquitectura de la Capilla es deficiente, algo en lo que tanto Miguel Ángel como Bramante están de acuerdo. Bramante desea destruirla, pero Julio II tiene otros planes, que Miguel Ángel decoré el techo con frescos.
Miguel Ángel se muestra disgustado con el encargo, prefiriendo su trabajo como escultor. Ante la inamovible decisión de Julio II, Miguel Ángel se ve obligado a aceptar el encargo.
Miguel Ángel recibe una oferta para trabajar como arquitecto del Sultán de Turquía, y comunica su intención de aceptar al Cardenal Juan de Médici, y su hermana Contessina, quienes son dos buenos amigos. El Cardenal le promete no comunicarlo al Papa, temiendo que le cuelgue por traición. Sin embargo, Contessina consigue hacerle razonar sin pedirle que renuncie a sus deseos. Tras la conversación, Miguel Ángel decide aceptar el encargo y comienza a pintar el techo de la Capilla Sixtina. El artista tiene una discusión inicial con Bramante sobre el andamiaje para pintar el techo, pero consigue convencer al Papa para que le permita diseñar el suyo propio. El trabajo inicial en la Capilla deja a Miguel Ángel insatisfecho, por lo que decide destruir el trabajo que ha realizado hasta el momento, y desaparece. Esto desata la ira del Papa, ante lo que Bramante propone al artista Rafael para realizar la tarea.
Julio II promete hacer un encargo al artista, pero declara que el techo será pintado o morirá colgado.
Se inicia la búsqueda de Miguel Ángel, con la amenaza del Papa hacia quien quiera ofrecerle protección. Miguel Ángel se refugia en las canteras de Carrara, pero se ve obligado a escapar tras la llegada de los soldados del Papa. En las montañas, el artista recupera la inspiración, y decide regresar. Entregándose al Papa en plena batalla, le explica que sus ideas no eran dignas de la Capilla, y le muestra un nuevo proyecto con imágenes bíblicas, que cubran todo el techo y no solo sus lados. Julio II acepta el proyecto quedando impresionado, aunque el pontífice le otorga escasos medios económicos. Pasan seis meses, y el artista no recibe pago alguno, pero si facturas de renta por su alojamiento. El trabajo persiste, incluso cuando se celebran misas en la Capilla Sixtina.
El trabajo le obsesiona de tal forma que deja plantado a Contessina cuando organiza una cena con celebres artistas que desean conocerles.
La mujer le perdona y le besa, y aunque el artista confiesa que solo la ha amado a ella, le recuerda que ahora está casada. Dos años después del inicio del trabajo, varios Cardenales consideran que su trabajo es obsceno. Afortunadamente, el Papa accede a que continúe el trabajo. Sin embargo, el agotador trabajo provoca que Miguel Ángel caiga del andamio por agotamiento y necesite cuidados. Contessina le visita e impide que los médicos del Papa le provoquen sangrados, encargándose de sus cuidados. Ante la convalecencia del artista, Bramante toma la oportunidad para intentar convencer a Julio II de que Rafael continúe el trabajo. El Papa le comunica a Miguel Ángel que Rafael terminará el techo, y que queda libre del encargo. Esto hace que el artista reaccione y saque fuerzas de flaqueza para seguir con el proyecto, y termina por recuperarse.
Los ejércitos del Papa se ven amenazados por fuerzas francesas y alemanas, y el Papa hace que retiren los andamios. Enojado, Miguel Ángel amenaza con destruir su obra su es acabada, y el Papa responde con igual furia prescindiendo de sus servicios.
Humillado e insultado, Miguel Ángel decide partir a Florencia. Rafael le visita alegando que no desea acabar su obra, y rogándole que pida perdón al Papa para finalizar lo que ha acabado. Sin embargo, es Contessina quien le hace ver el temor del Papa a morir sin ver el trabajo finalizado. El Papa es herido en combate, y Roma se ve ante la amenaza de ser invadida. A pesar de esto, Miguel Ángel visita a Julio II y logra convencerle para intentar acabar su obra, a pesar de la amenaza del enemigo. Para obtener fondos, el Papa nombra a cuatro Cardenales nuevos, tres alimentaran al ejército y el cuarto pagará la obra de Miguel Ángel.
El Papa regresa agotado y herido y sin esperanzas de victoria. Esa misma noche, visita la Capilla Sixtina y queda impresionado ante la imagen de la Creación que ha pintado Miguel Ángel. El Papa empeora justo cuando alianza es posible contra el enemigo, y los Cardenales se preparan para el exilio. Miguel Ángel decide provocar a Julio II, declarando que es inútil continuar con el trabajo, y que regresará a Florencia. Esto provoca que el Papá reaccione y se recupere retomando el mando de sus tropas y expulsando al invasor. La Capilla Sixtina es finalizada y presentada durante una misa. Tras el servicio, Contessina declara que ha pintado amor, más del que existe entre hombre y mujer. El Papa le encarga a Miguel Ángel que pinte un fresco del Juicio Final sobre el altar, pero el artista se enoja exigiendo volver al trabajo de la tumba. Al ver que su vida se acaba, el Papa se percata de que es lo mejor, y le hace ver al artista que al final ambos han sido instrumentos de Dios.
  
ESCENA
Miguel Ángel le presenta al Papa su nuevo proyecto para la Capilla Sixtina, en plena batalla.