25 de agosto de 1939
TÍTULO ORIGINAL
The Wizard of Oz
DIRECCIÓN
Victor Fleming
PRODUCCIÓN
Mervyn LeRoy
GUION
Noel Langley, Florence Ryerson, Edgar Allan Woolf
Noel Langley, Florence Ryerson, Edgar Allan Woolf
Basado en la novela de Lyman Frank
Baum
REPARTO
Judy Garland (Dorothy Gale), Frank
Morgan (El Mago de Oz, Profesor Maravilla, Portero, Guardia), Ray Bolger (Hunk,
Espantapájaros), Jack Haley (Hickory, Hombre de Hojalata), Bert Lahr (Leoncio,
León Cobarde), Billie Burke (Glinda la Bruja Buena del Norte), Margaret
Hamilton (Almira Gulch, La Malvada Bruja del Oeste)Clara Bandick (Tía Em),
Charley Grapewin (Tío Henry), Pat Walshe (Nikko), Terry (Toto), Singer Midgets
(Munchkins)
CINEMATOGRAFÍA
Harold Rosson
BANDA SONORA
Herbert Stothart
DISTRIBUCIÓN
Loew’s
Loew’s
DURACIÓN
101 minutos
101 minutos
SUCEDIDA POR:
Regreso al maravilloso mundo de Oz
DOROTHY GALE: Toto, me parece
que esto no es Kansas. ¿Sabes? Estamos sobre el arco iris. ¿No ves? Ahora estoy
segura de que esto no es Kansas.
GLINDA: Eres un Hada Buena o un
Hada Mala.
DOROTHY GALE: ¿Es a mí? Yo no
soy ningún hada. Soy Dorothy Gale, de Kansas.
GLINDA: Entonces será esa.
DOROTHY GALE: ¿Quién Toto? Es un
perrito.
GLINDA: Vaya, estoy un poco
confusa. Los Pequeños me llamaron porque una nueva Hada acaba de tirar una
casa, y ha sepultado a la Bruja del Este. Allí está la casa, aquí estas tú, y
aquello es cuanto queda de la Bruja del Este. Por eso los Pequeños quieren
saber si eres un Hada muy buena o muy mala.
DOROTHY GALE: Pues no soy ningún
Hada. De veras que no lo soy. Son viejas y feas las Hadas. Pero, ¿Quién ríe?
GLINDA: Los pequeños, se han
reído porque yo soy un hada buena. Yo soy Glinda, la buena Hada del Norte.
DOROTHY GALE: ¿Un Hada? Os
suplico que me perdonéis, pero es que yo no sabía que las Hadas fuesen
hermosas.
GLINDA: Confundías las Brujas
con las Hadas. Los Pequeños son felices porque les has librado del maleficio de
la Bruja del Este.
El desarrollo de la película comenzó cuando el éxito de
“Blancanieves y los Siete Enanitos” demostró que las películas adaptadas a raíz
de historias infantiles podían resultar exitosas. En enero de 1938,
Metro-Goldwyn-Mayor compró los derechos de la novela “El Mago de Oz” de manos
de Samuel Goldwyn, quien había jugado con la idea de realizar la película como
vehículo para Eddie Cantor, a quien deseaba dar el papel del Espantapájaros.
El guion pasó por varios escritores y revisiones antes de
comenzar el rodaje. Inicialmente, el ayudante de Mervyn LeRoy, William H
Cannon, entregó un resumen breve de cuatro páginas. Debido a que las películas
de fantasía no habían funcionado bien en taquilla, recomendó que los elementos
mágicos de la historia fueran reducidos o incluso eliminados. En su resumen, el
Espantapájaros era un hombre tan estúpido que solo podía encontrar trabajo
disfrazándose como espantapájaros para asustar cuervos en un campo.
El Hombre
de Hojalata era un criminal desprovisto de corazón, y sentenciado a vivir
dentro de un traje de hojalata para toda la eternidad. La tortura de estar
atrapado en el traje le había suavizado y convertido en un ser amable y gentil.
Su visión era similar a la de la adaptación de Larry Semon en la adaptación de
1925, en la que los elementos mágicos estaban ausentes.
Después de esto, LeRoy contrató al guionista Herman J
Mankiewicz para que trabajara en el guion. A pesar de que esta tenía reputación
de ser alcohólico, no tardó en entregar un borrador de diecisiete páginas sobre
las escenas en Kansas, y unas semanas más tarde, entregó otras cincuenta y seis
páginas. Noel Langley y el poeta Ogden Nash también fueron contratados para
escribir versiones separadas de la historia. Ninguno de los tres escritores
involucrados sabía que había otros trabajando en un guion, lo cual no era un
procedimiento inusual de la época. Nash entregó un resumen de cuatro páginas,
Langley un tratamiento de cuarenta y tres páginas y un guion completo.
Entregó
otros tres, esta vez incorporando las canciones que habían sido escritas por
Harold Arlen y Yip Harburg. Poco después, Florence Ryerson y Edgar Allan Woolf
entregaron un guion, y fueron incluidos en el equipo para realizar arreglos en
la escritura. Serían los responsables de asegurarse de que la historia
permanecía fiel al libro de Baum. El guion fue completado el ocho de octubre de
1938 tras varias revisiones, pero solo Langley, Ryerson y Woolf recibieron
crédito por su realización.
Desde el principio, Mervyn LeRoy insistió que quería
otorgar a Judy Garland el papel de Dorothy Gale. Sin embargo, hay evidencia que
sugiere que hubo negociaciones para darle el papel a Shirley Temple. Inicialmente,
el estudio hizo que Garland llevara una peluca rubia y maquillaje que asemejaba
al de una muñeca. La actriz tenía que interpretar al personaje de forma
exagerada. Cukor cambió el maquillaje y vestuario de Judy Garland y Margaret
Hamilton, y le indicó a la primera que se comportara como ella misma.
El rodaje comenzó en octubre de 1938, en los estudios MGM
de Culver City, California. Durante los primeros nueve días, Thorpe rodó
escenas del encuentro de Dorothy con el Espantapájaros, así como un número de
secuencias en el castillo de la Bruja del Oeste, como el rescate de Dorothy. El
productor Mervyn LeRoy tomó su tiempo para revisar las tomas rodadas, sintiendo
que Thorpe parecía acelerar el rodaje, creando un impacto negativo en las
interpretaciones de los actores, por lo que reemplazó a Thorpe, y tras
reemplazos temporales, la dirección recayó sobre Fleming.
Las escenas de Kansas fueron rodadas en blanco negro, tono sepia, y las de Oz en
Technicolor, a tres capas. Esto fue un recurso para indicar la transición de un
mundo real a otro de fantasía. La producción de las secuencias en Technicolor
fue un proceso pesado que duró más de seis meses. La mayoría de los actores
trabajaban seis días a la semana, y tenían que llegar al estudio entre las
cuatro y las cinco de la mañana para ser maquillados y ponerse sus disfraces, y
no se marchaban hasta las siete u ocho de la tarde.
Adicionalmente, costó más
de doce tomas lograr que Toto acompañara a los actores en las escenas del
camino de baldosas amarillas.
El rodaje masivo con extras probó ser un proceso caótico.
El rodaje se volvió peligroso en ocasiones. Margaret Hamilton se quemó
seriamente en la escena de Pequeñilandia. Tras pasar seis semanas en el
hospital volvió al rodaje. Los zapatos de Dorothy eran de plata en la novela,
pero para aprovechar el rodaje Technicolor se convirtieron en los chapines de
rubíes. La película se llevó el Oscar a la Mejor Canción (“Over the Rainbow”),
y Mejor Banda Sonora Original. En las demás categorías perdió al competir
contra “Lo Que El Viento Se Llevó”. Judy Garland recibió un Premio Juvenil
especial de la Academia. Aunque la película no arrasó en taquilla, con el
tiempo se convirtió en uno de los clásicos mejores conocidos.
Nunca he leído los libros de Oz, por lo que no puedo entrar en
polémicas sobre las evidentes diferencias entre ambos. Dicho esto, debo
reconocerme un gran fan de este divertido clásico. Si uno tiene en cuenta las
dificultades de rodaje de la década de 1930, creo que es evidente el esfuerzo
comprometido en esta película, así como unos evidentes buenos resultados. Todo
en la película me parece genial y original, si bien no me cuesta aceptar que el
paso de la historia muestra ciertos aspectos que han quedado un poco casposos.
A pesar de esto, es una película que no me canso de ver, con sus
grandes decorados, clásicas caracterizaciones o sus simplemente excepcionales
canciones. De hecho, es innegable que cuando se recuerda esta singular
historia, todos tienden a recordar este clásico con su ya inmortal Judy
Garland. Es simplemente un clásico inmortal para el disfrute de todas las
edades.
HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el
argumento)
En el año 1900, Dorothy Gale es una niña que vive en una granja
con sus tíos Emma y Enrique. En esa misma granja trabajan sus amigos Leoncio, Hunk
y Hickory. Los problemas de Dorothy comienzan cuando su perro Toto se muerde a
la antipática y adinerada Almira Gulch. Al intentar explicar lo sucedido a sus
amigos y familia, Dorothy se siente ignorada por todos ellos, y se planeta si
sería posible vivir en un sitio donde no tuviera problema alguno. Almira Gulch
no tarda en llegar a la granja de los Gale, donde muestra una orden judicial
para llevarse a Toto, y acabar con su vida. La familia no tiene más remedio que
entregar al perro.
Sin embargo, de camino de regreso, Toto escapa de la cesta de la
Señorita Gulch y regresa a Dorothy, quien decide escapar de casa para mantener
su perro a salvo. En su camino se encuentra al Profesor Maravilla, un mago que
deduce que la niña se ha escapado, y le lee la fortuna asegurándole que su tía
está muy triste, y enfermará si no regresa pronto. Arrepentida, Dorothy regresa
a casa justo cuando un tornado golpea la granja.
La familia y amigos de la niña
se ocultan en un refugio, pero Dorothy no llega y se refugia en la casa. El
tornado se lleva la casa con Dorothy y Toto dentro de esta. Durante el vuelo de
la casa, Dorothy ve la imagen de la Señorita Gulch, y como esta se transforma
en una bruja. Al caer la casa, Dorothy descubre que se haya en un sitio que no
es Kansas.
Ante ella aparece un hada buena del norte llamada Glinda, que le
informa que unos seres pequeños le han informado de que su casa ha sepultado a
la Bruja de la Este, quien tenía esa tierra, Pequeñilandia, bajo un maleficio.
Los pequeños aparecen animados por Glinda, para homenajear a Dorothy por
haberles librado de la bruja. La celebración es interrumpida por la Bruja del
Oeste, hermana de la fallecida Bruja del Este. La Bruja intenta hacerse con los
chapines de rubíes de su hermana, ya que poseen un gran poder. Sin embargo, los
chapines han pasado a manos de Dorothy. Esto provoca que la niña se gane el
rencor de la Bruja del Oeste, quien parte jurando venganza.
Glinda le informa a Dorothy que solo el Mago de Oz puede tener el
poder de devolver a Dorothy a casa. Para llegar hasta el Mago, Dorothy debe
caminar hasta su residencia en la Ciudad Esmeralda, la cual se encuentra al
final del largo camino de baldosas amarillas. Los Pequeños acompañan a Dorothy
hasta la frontera de Pequeñilandia. Dorothy continúa sola el camino,
encontrándose con un Espantapájaros atado a un poste. Tras liberarle, este le
confiesa que se siente abatido al no poseer un cerebro. Dorothy le propone que
la acompañe, pues tal vez el Mago pueda ayudarle. Juntos parten hacia la Ciudad
Esmeralda, seguidos por la Bruja del Oeste. Pronto encuentran un Hombre de
Hojalata paralizado, al que otorgan movimiento con su aceitera. Este explica
que quedó paralizado durante una tormenta, y que su gran frustración es carecer
de corazón. La Bruja amenaza a los nuevos amigos de Dorothy si siguen
ayudándola, y está a punto de incendiar al Espantapájaros, algo que la niña
logra evitar. La Bruja parte de nuevo, y el Hombre de Hojalata deciden
acompañar al Espantapájaros y Dorothy para ver al Mago y pedirle un corazón.
De camino se encuentran con un León, que resulta ser un cobarde
carente de todo valor. El grupo accede a que el León les acompañe para que el
Mago le otorgue el valor que necesita. Los cuatro llegan ante la Ciudad Esmeralda,
pero a punto de llegar caen en un sueño profundo provocado por amapolas
hechizadas por la Bruja del Oeste. Glinda decide intervenir provocando una
nevada que rompe el hechizo de las amapolas. De esta forma el grupo llega a la
Ciudad Esmeralda, donde el Mago de Oz se niega inicialmente a recibirles. Sin
embargo, cuando la Bruja deja un mensaje amenazando a la Ciudad si no se les
entrega a Dorothy, el Mago accede a recibirles. Los cuatro amigos expresan sus
deseos, pero el Mago les comunica que solo accederá a concedérselos sin le
traen la varita de la Bruja del Oeste.
De camino al castillo, los monos alados de la Bruja del Este
capturan a Dorothy y Toto. La Bruja condena a Dorothy a muerte mediante un
hechizado reloj de arena, pues solo con la muerte de la niña podrá arrebatarle
los chapines de rubíes.
El Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León
Cobarde llegan a tiempo de rescatarla, pero los cuatro son rodeados por la
Bruja, quien incendia al Espantapájaros. Dorothy arroja un cubo de agua para sofocar
el fuego, y el agua acaba encima de la Bruja del Oeste. El agua resulta ser
mortal para la Bruja, quien comienza a derretirse hasta perecer. Los soldados
de la Bruja, libres de su tiranía, le agradecen a Dorothy lo que ha hecho, y
permiten que el grupo parta con la varita de la fallecida Bruja.
De retorno a la Ciudad Esmeralda, el grupo entrega la varita, pero
pronto descubren que el tal mago, no es más que un anciano procedente de
Kansas, que llegó arrastrado por un tornado en su globo. A pesar de esto, el
Mago explica que tanto el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata como el León
Cobarde, han demostrado estar dotados de cerebro, corazón y valor. Como muestra
de ello, entrega un diploma al Espantapájaros, un reloj en forma de corazón al
Hombre de Hojalata, y una medalla al valor al León Cobarde.
El Mago ha
restaurado su globo y accede a llevar a Dorothy de vuelta a casa, aunque un
accidente provoca que parta sin ella. Esto se debe a que Toto escapa del globo,
y mientras Dorothy intenta recuperarlo, el globo se desata llevándose al Mago
de vuelta a casa sin ella.
Glinda aparece para revelar que Dorothy ha tenido siempre el poder
para regresar gracias a los chapines de rubíes, pero que necesitaba pasar por
toda la aventura para aprenderlo. Con sus tres amigos como regentes de Oz, la
niña de despide de sus grandes amigos. Dorothy hace golpea los chapines tres
veces repitiendo que “no se está en ningún sitio como en casa”. Tras esto,
Dorothy despierta en su casa, reencontrándose con su familia y amigos, quienes
son parecidos a los que ha hecho en Oz, feliz de encontrarse en su hogar, lugar
donde mejor se puede estar.
ESCENA
Aunque está en inglés, aquí dejo la mítica escena del primer
encuentro entre Dorothy y la Bruja del Oeste, así como su adquisición de los
chapines de rubíes.


