- Los comentarios están activados para que podáis dejar vuestras opiniones, siempre que respeten las ajenas y no hagan uso de vocabulario inadecuado. Si estás condiciones no se respetan, los comentarios serán eliminados.
- No permito el uso de links en los comentarios, es una norma generalizada debido a los problemas que me han causado algunos en el pasado

miércoles, 4 de septiembre de 2013

EL MAGO DE OZ

FECHA DE ESTRENO
25 de agosto de 1939
TÍTULO ORIGINAL
The Wizard of Oz
DIRECCIÓN
Victor Fleming
PRODUCCIÓN
Mervyn LeRoy
GUION
Noel Langley, Florence Ryerson, Edgar Allan Woolf
Basado en la novela de Lyman Frank Baum
REPARTO
Judy Garland (Dorothy Gale), Frank Morgan (El Mago de Oz, Profesor Maravilla, Portero, Guardia), Ray Bolger (Hunk, Espantapájaros), Jack Haley (Hickory, Hombre de Hojalata), Bert Lahr (Leoncio, León Cobarde), Billie Burke (Glinda la Bruja Buena del Norte), Margaret Hamilton (Almira Gulch, La Malvada Bruja del Oeste)Clara Bandick (Tía Em), Charley Grapewin (Tío Henry), Pat Walshe (Nikko), Terry (Toto), Singer Midgets (Munchkins)
CINEMATOGRAFÍA
Harold Rosson
BANDA SONORA
Herbert Stothart
DISTRIBUCIÓN
Loew’s
DURACIÓN
101 minutos
SUCEDIDA POR:
Regreso al maravilloso mundo de Oz
  
DOROTHY GALE: Toto, me parece que esto no es Kansas. ¿Sabes? Estamos sobre el arco iris. ¿No ves? Ahora estoy segura de que esto no es Kansas.
GLINDA: Eres un Hada Buena o un Hada Mala.
DOROTHY GALE: ¿Es a mí? Yo no soy ningún hada. Soy Dorothy Gale, de Kansas.
GLINDA: Entonces será esa.
DOROTHY GALE: ¿Quién Toto? Es un perrito.
GLINDA: Vaya, estoy un poco confusa. Los Pequeños me llamaron porque una nueva Hada acaba de tirar una casa, y ha sepultado a la Bruja del Este. Allí está la casa, aquí estas tú, y aquello es cuanto queda de la Bruja del Este. Por eso los Pequeños quieren saber si eres un Hada muy buena o muy mala.
DOROTHY GALE: Pues no soy ningún Hada. De veras que no lo soy. Son viejas y feas las Hadas. Pero, ¿Quién ríe?
GLINDA: Los pequeños, se han reído porque yo soy un hada buena. Yo soy Glinda, la buena Hada del Norte.
DOROTHY GALE: ¿Un Hada? Os suplico que me perdonéis, pero es que yo no sabía que las Hadas fuesen hermosas.
GLINDA: Confundías las Brujas con las Hadas. Los Pequeños son felices porque les has librado del maleficio de la Bruja del Este.
  
CURIOSIDADES
El desarrollo de la película comenzó cuando el éxito de “Blancanieves y los Siete Enanitos” demostró que las películas adaptadas a raíz de historias infantiles podían resultar exitosas. En enero de 1938, Metro-Goldwyn-Mayor compró los derechos de la novela “El Mago de Oz” de manos de Samuel Goldwyn, quien había jugado con la idea de realizar la película como vehículo para Eddie Cantor, a quien deseaba dar el papel del Espantapájaros.
El guion pasó por varios escritores y revisiones antes de comenzar el rodaje. Inicialmente, el ayudante de Mervyn LeRoy, William H Cannon, entregó un resumen breve de cuatro páginas. Debido a que las películas de fantasía no habían funcionado bien en taquilla, recomendó que los elementos mágicos de la historia fueran reducidos o incluso eliminados. En su resumen, el Espantapájaros era un hombre tan estúpido que solo podía encontrar trabajo disfrazándose como espantapájaros para asustar cuervos en un campo.
El Hombre de Hojalata era un criminal desprovisto de corazón, y sentenciado a vivir dentro de un traje de hojalata para toda la eternidad. La tortura de estar atrapado en el traje le había suavizado y convertido en un ser amable y gentil. Su visión era similar a la de la adaptación de Larry Semon en la adaptación de 1925, en la que los elementos mágicos estaban ausentes.
Después de esto, LeRoy contrató al guionista Herman J Mankiewicz para que trabajara en el guion. A pesar de que esta tenía reputación de ser alcohólico, no tardó en entregar un borrador de diecisiete páginas sobre las escenas en Kansas, y unas semanas más tarde, entregó otras cincuenta y seis páginas. Noel Langley y el poeta Ogden Nash también fueron contratados para escribir versiones separadas de la historia. Ninguno de los tres escritores involucrados sabía que había otros trabajando en un guion, lo cual no era un procedimiento inusual de la época. Nash entregó un resumen de cuatro páginas, Langley un tratamiento de cuarenta y tres páginas y un guion completo.
Entregó otros tres, esta vez incorporando las canciones que habían sido escritas por Harold Arlen y Yip Harburg. Poco después, Florence Ryerson y Edgar Allan Woolf entregaron un guion, y fueron incluidos en el equipo para realizar arreglos en la escritura. Serían los responsables de asegurarse de que la historia permanecía fiel al libro de Baum. El guion fue completado el ocho de octubre de 1938 tras varias revisiones, pero solo Langley, Ryerson y Woolf recibieron crédito por su realización.
Desde el principio, Mervyn LeRoy insistió que quería otorgar a Judy Garland el papel de Dorothy Gale. Sin embargo, hay evidencia que sugiere que hubo negociaciones para darle el papel a Shirley Temple. Inicialmente, el estudio hizo que Garland llevara una peluca rubia y maquillaje que asemejaba al de una muñeca. La actriz tenía que interpretar al personaje de forma exagerada. Cukor cambió el maquillaje y vestuario de Judy Garland y Margaret Hamilton, y le indicó a la primera que se comportara como ella misma.
El rodaje comenzó en octubre de 1938, en los estudios MGM de Culver City, California. Durante los primeros nueve días, Thorpe rodó escenas del encuentro de Dorothy con el Espantapájaros, así como un número de secuencias en el castillo de la Bruja del Oeste, como el rescate de Dorothy. El productor Mervyn LeRoy tomó su tiempo para revisar las tomas rodadas, sintiendo que Thorpe parecía acelerar el rodaje, creando un impacto negativo en las interpretaciones de los actores, por lo que reemplazó a Thorpe, y tras reemplazos temporales, la dirección recayó sobre Fleming.
Las escenas de Kansas fueron rodadas en blanco  negro, tono sepia, y las de Oz en Technicolor, a tres capas. Esto fue un recurso para indicar la transición de un mundo real a otro de fantasía. La producción de las secuencias en Technicolor fue un proceso pesado que duró más de seis meses. La mayoría de los actores trabajaban seis días a la semana, y tenían que llegar al estudio entre las cuatro y las cinco de la mañana para ser maquillados y ponerse sus disfraces, y no se marchaban hasta las siete u ocho de la tarde.
Adicionalmente, costó más de doce tomas lograr que Toto acompañara a los actores en las escenas del camino de baldosas amarillas.
El rodaje masivo con extras probó ser un proceso caótico. El rodaje se volvió peligroso en ocasiones. Margaret Hamilton se quemó seriamente en la escena de Pequeñilandia. Tras pasar seis semanas en el hospital volvió al rodaje. Los zapatos de Dorothy eran de plata en la novela, pero para aprovechar el rodaje Technicolor se convirtieron en los chapines de rubíes. La película se llevó el Oscar a la Mejor Canción (“Over the Rainbow”), y Mejor Banda Sonora Original. En las demás categorías perdió al competir contra “Lo Que El Viento Se Llevó”. Judy Garland recibió un Premio Juvenil especial de la Academia. Aunque la película no arrasó en taquilla, con el tiempo se convirtió en uno de los clásicos mejores conocidos.
  
NOTA PERSONAL
Nunca he leído los libros de Oz, por lo que no puedo entrar en polémicas sobre las evidentes diferencias entre ambos. Dicho esto, debo reconocerme un gran fan de este divertido clásico. Si uno tiene en cuenta las dificultades de rodaje de la década de 1930, creo que es evidente el esfuerzo comprometido en esta película, así como unos evidentes buenos resultados. Todo en la película me parece genial y original, si bien no me cuesta aceptar que el paso de la historia muestra ciertos aspectos que han quedado un poco casposos.
A pesar de esto, es una película que no me canso de ver, con sus grandes decorados, clásicas caracterizaciones o sus simplemente excepcionales canciones. De hecho, es innegable que cuando se recuerda esta singular historia, todos tienden a recordar este clásico con su ya inmortal Judy Garland. Es simplemente un clásico inmortal para el disfrute de todas las edades.
  
HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
En el año 1900, Dorothy Gale es una niña que vive en una granja con sus tíos Emma y Enrique. En esa misma granja trabajan sus amigos Leoncio, Hunk y Hickory. Los problemas de Dorothy comienzan cuando su perro Toto se muerde a la antipática y adinerada Almira Gulch. Al intentar explicar lo sucedido a sus amigos y familia, Dorothy se siente ignorada por todos ellos, y se planeta si sería posible vivir en un sitio donde no tuviera problema alguno. Almira Gulch no tarda en llegar a la granja de los Gale, donde muestra una orden judicial para llevarse a Toto, y acabar con su vida. La familia no tiene más remedio que entregar al perro.
Sin embargo, de camino de regreso, Toto escapa de la cesta de la Señorita Gulch y regresa a Dorothy, quien decide escapar de casa para mantener su perro a salvo. En su camino se encuentra al Profesor Maravilla, un mago que deduce que la niña se ha escapado, y le lee la fortuna asegurándole que su tía está muy triste, y enfermará si no regresa pronto. Arrepentida, Dorothy regresa a casa justo cuando un tornado golpea la granja.
La familia y amigos de la niña se ocultan en un refugio, pero Dorothy no llega y se refugia en la casa. El tornado se lleva la casa con Dorothy y Toto dentro de esta. Durante el vuelo de la casa, Dorothy ve la imagen de la Señorita Gulch, y como esta se transforma en una bruja. Al caer la casa, Dorothy descubre que se haya en un sitio que no es Kansas.
Ante ella aparece un hada buena del norte llamada Glinda, que le informa que unos seres pequeños le han informado de que su casa ha sepultado a la Bruja de la Este, quien tenía esa tierra, Pequeñilandia, bajo un maleficio. Los pequeños aparecen animados por Glinda, para homenajear a Dorothy por haberles librado de la bruja. La celebración es interrumpida por la Bruja del Oeste, hermana de la fallecida Bruja del Este. La Bruja intenta hacerse con los chapines de rubíes de su hermana, ya que poseen un gran poder. Sin embargo, los chapines han pasado a manos de Dorothy. Esto provoca que la niña se gane el rencor de la Bruja del Oeste, quien parte jurando venganza.
Glinda le informa a Dorothy que solo el Mago de Oz puede tener el poder de devolver a Dorothy a casa. Para llegar hasta el Mago, Dorothy debe caminar hasta su residencia en la Ciudad Esmeralda, la cual se encuentra al final del largo camino de baldosas amarillas. Los Pequeños acompañan a Dorothy hasta la frontera de Pequeñilandia. Dorothy continúa sola el camino, encontrándose con un Espantapájaros atado a un poste. Tras liberarle, este le confiesa que se siente abatido al no poseer un cerebro. Dorothy le propone que la acompañe, pues tal vez el Mago pueda ayudarle. Juntos parten hacia la Ciudad Esmeralda, seguidos por la Bruja del Oeste. Pronto encuentran un Hombre de Hojalata paralizado, al que otorgan movimiento con su aceitera. Este explica que quedó paralizado durante una tormenta, y que su gran frustración es carecer de corazón. La Bruja amenaza a los nuevos amigos de Dorothy si siguen ayudándola, y está a punto de incendiar al Espantapájaros, algo que la niña logra evitar. La Bruja parte de nuevo, y el Hombre de Hojalata deciden acompañar al Espantapájaros y Dorothy para ver al Mago y pedirle un corazón.
De camino se encuentran con un León, que resulta ser un cobarde carente de todo valor. El grupo accede a que el León les acompañe para que el Mago le otorgue el valor que necesita. Los cuatro llegan ante la Ciudad Esmeralda, pero a punto de llegar caen en un sueño profundo provocado por amapolas hechizadas por la Bruja del Oeste. Glinda decide intervenir provocando una nevada que rompe el hechizo de las amapolas. De esta forma el grupo llega a la Ciudad Esmeralda, donde el Mago de Oz se niega inicialmente a recibirles. Sin embargo, cuando la Bruja deja un mensaje amenazando a la Ciudad si no se les entrega a Dorothy, el Mago accede a recibirles. Los cuatro amigos expresan sus deseos, pero el Mago les comunica que solo accederá a concedérselos sin le traen la varita de la Bruja del Oeste.
De camino al castillo, los monos alados de la Bruja del Este capturan a Dorothy y Toto. La Bruja condena a Dorothy a muerte mediante un hechizado reloj de arena, pues solo con la muerte de la niña podrá arrebatarle los chapines de rubíes.
El Espantapájaros, el Hombre de Hojalata y el León Cobarde llegan a tiempo de rescatarla, pero los cuatro son rodeados por la Bruja, quien incendia al Espantapájaros. Dorothy arroja un cubo de agua para sofocar el fuego, y el agua acaba encima de la Bruja del Oeste. El agua resulta ser mortal para la Bruja, quien comienza a derretirse hasta perecer. Los soldados de la Bruja, libres de su tiranía, le agradecen a Dorothy lo que ha hecho, y permiten que el grupo parta con la varita de la fallecida Bruja.
De retorno a la Ciudad Esmeralda, el grupo entrega la varita, pero pronto descubren que el tal mago, no es más que un anciano procedente de Kansas, que llegó arrastrado por un tornado en su globo. A pesar de esto, el Mago explica que tanto el Espantapájaros, el Hombre de Hojalata como el León Cobarde, han demostrado estar dotados de cerebro, corazón y valor. Como muestra de ello, entrega un diploma al Espantapájaros, un reloj en forma de corazón al Hombre de Hojalata, y una medalla al valor al León Cobarde.
El Mago ha restaurado su globo y accede a llevar a Dorothy de vuelta a casa, aunque un accidente provoca que parta sin ella. Esto se debe a que Toto escapa del globo, y mientras Dorothy intenta recuperarlo, el globo se desata llevándose al Mago de vuelta a casa sin ella.
Glinda aparece para revelar que Dorothy ha tenido siempre el poder para regresar gracias a los chapines de rubíes, pero que necesitaba pasar por toda la aventura para aprenderlo. Con sus tres amigos como regentes de Oz, la niña de despide de sus grandes amigos. Dorothy hace golpea los chapines tres veces repitiendo que “no se está en ningún sitio como en casa”. Tras esto, Dorothy despierta en su casa, reencontrándose con su familia y amigos, quienes son parecidos a los que ha hecho en Oz, feliz de encontrarse en su hogar, lugar donde mejor se puede estar.
  
ESCENA
Aunque está en inglés, aquí dejo la mítica escena del primer encuentro entre Dorothy y la Bruja del Oeste, así como su adquisición de los chapines de rubíes.

miércoles, 28 de agosto de 2013

NUESTROS MARAVILLOSOS ALIADOS

FECHA DE ESTRENO
18 de diciembre de 1987
TÍTULO ORIGINAL
Batteries Not Included
DIRECCIÓN
Matthew Robbins
PRODUCCIÓN
Ronald L. Schwary
GUION
Mick Garris, Brad Bird, Matthew Robbins, Brent Maddock, S.S. Wilson
REPARTO
Hume Cronyn (Frank Riley), Jessica Tandy (Faye Riley), Frank McRae (Harry Noble), Elizabeth Peña (Marisa Esteval), Michael Carmine (Carlos), Dennis Boutsikaris (Mason Baylor), Tom Aldredge (Sid Hogenson), Jane Hoffman (Muriel Hogenson), John DiSanti (Gus), John Pankow (Kovacs), MacIntyre Dixon (DeWitt), Michael Greene (Lacey), Doris Belack (Señora Thompson), Wendy Schaal (Pamela), Ronald L. Schwary (Louie), Susan Shoffner (Recepcionista), Alice Beardsley (Enfermera), Dick Martinsen (Bombero), Charles Raymond (Hector), John Arceri (Chofer)
CINEMATOGRAFÍA
John McPherson
BANDA SONORA
James Horner
DISTRIBUCIÓN
Universal Pictures
DURACIÓN
106 minutos


FRANK RILEY: ¿Cómo va?
MARISA ESTEVAL: Ya ha acabado.
FAYE RILEY: Ya soy abuela.
FRANK RILEY: Son gemelos. Esto merece un cigarro. ¿Tiene un cigarro?
MASON BAYLOR: ¿Un cigarro? Esto es historia. ¿Se dan cuenta de lo que es esto? Máquinas que se reproducen a sí mismas, chatarra con inteligencia, metales vivientes.
FRANK RILEY: Yo, no sé cómo habéis llegado aquí, o por qué nos habéis elegido. Pero os juramos obediencia, para honraros y protegeros en la salud y en la enfermedad, haga frío o calor, en los buenos y en los malos tiempos, con la ayuda de Dios.
  
CURIOSIDADES
Originalmente, la idea era que la historia apareciera en la serie de televisión “Cuentos Asombrosos”, pero a Steven Spielberg le gustó tanto la idea, que decidió convertirla en un estreno cinematográfico.
Muchos de los estrenos extranjeros, incluyendo, en Suecia, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Portugal, y países latino americanos, optaron por el título de “Milagro en la Calle Número 8”.
El rodaje comenzó en Nueva York, en agosto de 1986, pero la búsqueda de localizaciones había comenzado casi un año atrás. Debido a que la historia requería una zona rodeada de edificios en ruinas, los productores tuvieron que encontrar un edificio en pie, en medio de varios derruidos. El productor Ronald Schwary explicó que al final optaron por un edificio en la octava calle, entre las Avenidas “C” y “D” del Lower East Side de Nueva York. En la actualidad, el edificio escogido ya no existe, y en su lugar se encuentra la subestación de la agencia de alojamiento, o por lo menos aproximadamente.
El diseñador de producción, Ted Haworth, desarrolló una fachada de edificios de apartamentos de cuatro pisos, y monitoreó su construcción en una localización que ocupaba toda una manzana. Para conseguir autenticidad, trajo entre cincuenta y sesenta camiones llenos de escombros, para cubrir la manzana vacante.
El resultado fue tan realista, que el Departamento de Sanidad apareció y se llevó parte de la basura de atrezo durante una mañana, clientes potenciales pasaron para comer en la cafetería, y agentes de negocios de fontaneros de Nueva York visitaron a lugar, exigiendo saber porque en el City Hall no constaba ningún permiso de construcción.
La escena final, ante de los créditos finales, contiene una visión del progreso de construcción que tiene ligar alrededor de la Cafetería Riley, sin que esta se viera afectada por el surgir de altos rascacielos, de uno en uno, alrededor del pequeño edificio. Los nuevos edificios utilizados en la toma alrededor del café son del “World Trade Center”, aunque ya existían en 1987, año en el que se supone que transcurre la acción. El tráfico de la calle y la gente moviéndose que se puede ver en un pequeño puente, indican una toma rodada en el área del “Trade Center”, pero los rascacielos negros fueron duplicados ópticamente para que ejercieran como contraste contra la pequeña cafetería.
Lo que parece ser el Edificio de Acero de Estados Unidos en One Liberty Plaza, parece ser el primero en aparecer en la toma final. Aunque la escena no contiene una localización verdadera, parece reflejar el Trinity Place, enfocado al norte del Zuccotti Park (actualmente “Liberty Plaza Park”) y el Edificio de Acero en la parte inferior de la derecha.
Los robots fueron creados por la compañía “Industrial Light & Magic”. Curiosamente, en la versión en castellano, los robots carecen de nombre alguno. En la versión original, fueron denominados “Fix-Its”, algo así como “arreglalotodos”. Aunque el origen de los robots no es explicado en la película, comparten algunas de las características de las Sondas von Neumann. Parecen independientes de control exterior, y tienen la habilidad de asimilar pedazos de metal de diferentes fuentes para replicarse y autorepararse. Al principio de la película, el personaje de Frank insiste que las naves proceden de un planeta muy pequeño.
Las maquinas muestran reacciones emocionales en ocasiones. Cuando Mason inspecciona a uno de los robots con una lupa, puede ver lo que parecen pequeñas formas de vida moviéndose en su interior. Dos diferentes escenas muestran como los robots bebés son arrojados a una sopa y a agua respectivamente, sin que sufran ningún daño aparente. Una explicación de esto se basa en el concepto de que como naves espaciales conscientes, están protegidas para el duro ambiente del espacio, como el vacío, la radiación, y otros factores. Los nombres de los tres bebés son Wheems, Jetsam y Flotsam. Los dos adultos, aunque no son nombrados durante la película, se llaman Kilowatt y Carmen.
  
NOTA PERSONAL
Aunque parece perder mucho con la edad, disfruté mucho de esta película cuando la vi como adolescente.
Evidentemente, los robots están muy bien hechos, y resultaban divertidos de ver en distintas situaciones. Sin embargo, como siempre, Jessica Tandy consiguió conmoverme como una dulce mujer anciana, que sufre de demencia senil, y que a lo largo de la película se ve obligada a enfrentarse a la pérdida de su hijo. No sé qué tenía esta brillante actriz, que siempre lograba sorprenderme incluso en historias bastante simples como la de esta película. La evolución de su relación con el matón Carlos, al que inicialmente confunde con su hijo fallecido, me pareció de lo más conmovedora.
Por otro lado, hubo otro aspecto que me encantó en la película. Los personajes que residen en el edificio que corre riesgo de ser derruido son radicalmente diferentes entre sí. Tenemos un artista, una chica soltera embarazada, un antiguo boxeador y una pareja de ancianos. No parecen tener nada en común, sin embargo acaban por formar un pintoresco grupo que acaba muy unido para enfrentarse a las dificultades.
Ese es un mensaje inmortal, y que siempre me ha gustado ver en cualquier tipo de película. Las dificultades unen  a gente que resulta remarcablemente dispar.
Las respuestas emocionales las tenemos en las relaciones que surgen, como es el caso de Mason y Marisa; y la que Harry establece con los pequeños robots. Es cierto que la relación entre Mason y Marisa podría haber sido desarrollada de mejor forma, y que no queda muy claro que ha pasado con Hector, el padre del futuro hijo de Marisa. El personaje del antiguo boxeador sorprende mostrando una fragilidad inusual y capacidad emocional, logrando surgir de su especie de “autismo” gracias a la aparición de los robots.
Como conclusión, a pesar de la simpleza de la película, esta logra funcionar a la perfección combinando mucha comedia, con drama escaso, y algo de ciencia ficción. Siempre es fácil identificarse con personajes emocionales que se ven oprimidos por el poder del dinero.
Es por eso que el secreto de la película no solo el de buenos efectos especiales para la época y buenas dosis de humor, sino por su capacidad de enternecer.
  
HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
Frank y Faye Riley son una pareja de ancianos que llevan un edificio de apartamentos y una cafetería en el derruido barrio de East Village, que se ven amenazados por una promotora cercana. El director de desarrollo envía a un matón llamado Carlos, y a su banda, para chantajear a la pareja y sus inquilinos para que se muden, ofreciéndoles dinero. Ante la negativa, los matones atraviesan la puerta del artista Mason Baylor, intimidan a la madre soltera embarazada Marisa Esteval, y rompen varios trofeos del boxeador retirado Harry Knoble. Frank Riley sigue negándose a mudarse, por lo que Carlos destroza su cafetería. Aunque Frank intenta denunciar los hechos a la policía, obtiene una negativa, asegurando que no hay nada que hacer, y que el barrio ya está acabado.
Ante los ataques, y la continuada demencia senil de Faye, Frank comienza a contemplar la idea de rendirse. Por su parte, Mason intenta que el edificio sea considerado de interés histórico, pero también fracasa, y su novia le abandona harta de las presiones.
Esa misma noche, un par de pequeñas máquinas vivientes volantes descienden sobre el apartamento de Frank Riley, y comienzan a reparar muchos de los objetos que habían sido destruidos por la banda de Carlos. Los dos robots se instalan en el cobertizo del edificio, donde la demente Faye es la primera en descubrirlos. A la mañana siguiente, los inquilinos se percatan de los destrozos que han sido reparados. Los inquilinos se reúnen en el cobertizo, donde ven varios objetos, y a Faye arrojando chatarra con el propósito de alimentar a los robots. Los vecinos piensan que Faye ha entrado en sus edificios para realizar recambios y reparaciones inexplicables. Sin embargo, pronto descubren la existencia de los robots, quienes prueban su capacidad de reparar objetos con el reloj de Frank.
Mientras los residentes intentan descubrir el origen de los robots, Carlos regresa por el edificio para descubrir que todos los destrozos que había provocado, han sido reparados. Carlos vuelve a amenazar a los residentes del edificio, y resulta atacado por los dos robots, ocultos en distintos objetos que le golpean, obligándole a escapar despavorido del edificio. Los inquilinos descubren que los robots han usado algunos de sus electrodomésticos para realizar mejoras sobre sus estructuras. La siguiente noche, descubren como los robots realizan una especie de cortejo, tras lo cual les entregan extensiones de electricidad para que se alimenten.
Carlos espía las actividades del edificio sufriendo las burlas de su banda, que no se cree que haya sido atacado por objetos volantes. Por su parte, Marisa vive convencida de que su novio volverá para ocuparse de ella y su futuro hijo; Harry no habla desde hace años; y Mason se muestra preocupado por los acontecimientos. Los vecinos pronto descubren que los dos robots son macho y hembra, y que esta se ha quedado embarazada.
Esa misma noche, los robots dan a luz a robots gemelos. Al poco rato, la hembra da luz a otro robot más, el cual nace muerto, tras lo cual Harry habla por primera vez. Faye lo entierra en una jardinera al día siguiente, pero Harry decide desenterrarlo, y lo lleva a su apartamento, donde comienza a intentar revivirlo. Por su parte, Frank vuelve a abrir su cafetería con ayuda de los robots. Faye pone nombres a los dos robots, Flotsam y Jetsam.
Carlos intenta demostrar la existencia de seres ocultos en el edificio, pero su jefe Lacey, el director de desarrollo, no le cree. Mientras tanto, Harry logra revivir al tercer pequeño robot accidentalmente. Mason descubre que Marisa tiene muchos de los cuadros que descartó, y comienza a preocuparse por el bienestar de la joven, y su futuro bebe. Sin embargo, cuando los sentimientos de Mason hacia Marisa comienzan a ser más profundos, Hector escoge regresar para disgusto del artista. Los robots comienzan a enseñar a Flotsam y Jetsam a volar, mientras Harry hace lo mismo con el pequeño, dejando que el resto de los vecinos descubran que lo ha revivido.
Mason descubre que Hector ha vuelto a marcharse, y Marisa ha aceptado que dicha relación nunca irá a ningún lugar, por lo que Mason y Marisa inician una relación. Desesperado al ver que Lacey ha decidido dejar de contar con él para desalojar el edificio, Carlos intenta actuar por su cuenta. Carlos se cuela en el edificio por la noche, saboteando las cañerías y la electricidad. Cuando los robots intentan reparar el desperfecto, Carlos los descubre por fin, y le propina un hachazo al macho, dejándolo seriamente dañado. Mason y Frank se enfrentan a Carlos, y con ayuda de Harry, quien se enfunda sus guantes de boxeo, le golpea y expulsa del edificio. La demente Faye, quien siempre ha confundido a Carlos con su hijo Bobby, sufre un declive mental, negándose a aceptar el hecho de que su hijo murió, y culpando a Frank por su ausencia.
Tras el ataque, Harry descubre que los tres pequeños robots han desaparecido. Mientras la hembra robot intenta reparar a su pareja, los inquilinos inician la búsqueda de los pequeños. Harry logra localizarlos, llamándolos con un silbato y un altavoz. Mientras tanto, la hembra robot logra terminar las reparaciones de su pareja, y los dos parten a buscar a sus hijos.
La pareja de robots los localiza, y cansados de los ataques sufridos, deciden abandonar el planeta. Mientras tanto, otro agente de Lacey prepara una explosión en el edificio, asegurándole a Carlos que no hay nadie dentro. Cuando Carlos se percata de que Faye se encuentra en el anterior, se enfrenta al matón de Lacey, y acude a rescatar a Faye. Lamentablemente, Faye se percata de que Carlos no es Bobby, encerrándose en una habitación. Carlos intenta detener la explosión, pero fracasa, y un incendio se desata por todo el edificio. Carlos consigue sacar a Faye del edificio en llamas, y los inquilinos llegan al lugar para observar el incendio, y ver como a Faye se la lleva una ambulancia.
Al día siguiente, el edificio ha sido reducido a escombros. El equipo de demolición llega para descubrir a Harry sentando en las escaleras, y negándose a moverse. Esa noche, la familia de robots regresa, acompañada de todo un batallón de robots, a los que han reclutado para reconstruir el edificio. En el hospital, Carlos visita a los Riley, pero Faye ya ha logrado aceptar la muerte de su hijo. Todos los inquilinos son llevados al edificio, donde junto a una multitud lo descubren reconstruido. Debido a esto, Lacey se ve obligado a abandonar su plan de demolición, y despide a sus matones. Tras esto, Mason y Marisa comienzan una relación, Carlos se hace amigo de los Riley, y los robots abandonan el planeta una vez más. El final de la película revela que los planes de levantar el barrio  con rascacielos, por parte de Lacey, le han obligado a respetar el reconstruido edificio
  
ESCENA
Me encanta la escena en la que nacen los pequeños robots. Lamentablemente, solo la he encontrado en inglés, y con audio e imagen desfasados.

miércoles, 10 de julio de 2013

LA VUELTA AL MUNDO DE WILLY FOG

TÍTULO ORIGINAL
La Vuelta al Mundo de Willy Fog
DIRECCIÇON
Luis Ballester, Biern Boyd
CREADOR
Ryuzo Nakanishi
Basado en la novela de Julio Verne
PRODUCCIÓN
BRB Internacional, Nippon Animation
REPARTO ORIGINAL (Voces)
Claudio Rodríguez (Willy Fog), Manuel Peiró (Rigodón), José Moratalla (Tico), Gloria Cámara (Princesa Romy), Rafael de Penagos (Inspector Dix), Luis Marín (Bully), Antolín García (Transfer), Alfonso Santigosa (Lord Guinnes), Félix Acaso (Señor Sullivan), Benjamin Domingo (Jefe Rowan), Eduardo Jover (Ralph), José María Cordero (Brigadier Corn)
FECHA DE ESTRENO Y FINAL
Del 15 de enero al 15 de julio de 1984
CANAL DE EMISIÓN
TVE
COMPOSITOR DEL TEMA MUSICAL
Guido y Maurizio DE Angelis
NÚMERO DE EPISODIOS
26 episodios de 22 minutos de duración aproximada

CURIOSIDADES
Tras el éxito de la serie “D’Artacan y los Tres Mosqueperros”, la productora BRB Internacional se embarcó en adaptar “La Vuelta al Mundo en 80 Días”. En esa ocasión no se limitó a utilizar los perros como personajes antropomórficos, y se decidió utilizar animales de todo tipo. Como es habitual, se tomaron determinadas licencias a la hora de adaptar la obra, como en el caso del personaje Tico, que fue añadido como toque humorístico, y el personaje de Transfer, con la misión de intentar sabotear el viaje. Los nombres de los personajes principales también fueron cambiados. Phileas Fogg pasó a ser Willy Fog, Jean Picaporte pasó a ser Rigodón, y finalmente la Princesa Aouda la Princesa Romy.
La serie se emitió los sábados después del telediario. A pesar de que los episodios de la serie no eran independientes, y perderse uno suponía perder parte de la trama, la serie resultó ser todo un éxito. No solo atrajo la atención del público infantil, sino también público más adulto. La canción de la serie fue interpretada por el entonces famoso grupo “Mocedades”, y el merchandising fue variado.
“Danone” sacó el habitual álbum de cromos; y editorial “Maga” sacó un álbum de cromos más. “Fournier” sacó una baraja de cartas, y se crearon figuras de PVC, aunque no estaban demasiado logradas. También hubo una serie de cómics de la editorial Océano, aunque no logró completar la colección de toda la serie.
La serie tuvo una continuación en 1993, donde los mismos personajes experimentaban dos obras más de Julio Verne: “Viaje al Centro de la Tierra”, y “20000 Leguas de Viaje Submarino”. La segunda serie constó de veintiséis episodios, divididos en trece para cada adaptación. La animación de la serie era mucho más pobre, y por ello la serie no tuvo demasiado éxito. Con motivo del veinticinco aniversario de la serie, se realizó un musical en Madrid, en el que los actores llevaban caretas para recordar el aspecto de los personajes.

NOTA PERSONAL
Gran adaptación infantil de la obra de Julio Verne, “La Vuelta al Mundo de Willy Fog” reafirmó el surgir de las series de animación españolas, las cuales se lograron consolidar tras el previo éxito de “D’Artacan y los Tres Mosqueperros”. Es mi modesta opinión, que la animación en series españolas no ha logrado repetir ese éxito que experimentó durante la década de 1980.
La serie me encantó, y creó que poseía la cualidad de ser una gran experiencia educativa dirigida al público infantil. Mi afición a los viajes y a experimentar nuevas culturas comenzó cuando solo era un niño de nueve años, y ley “La Vuelta al Mundo en 80 Días”. Al ver esta serie, con pocos años más, mi interés se acrecentó considerablemente. Y es que la serie nos llevaba de viaje a través de diferentes naciones del mundo, y mediante un elenco de personajes formidables, y muy bien desarrollados. Siempre me daba mucha lástima del pobre Bully, que no paraba de correr gritando “Espera Dix”. Tico también era un personaje genial, que aportaba un toque de humor absolutamente genial.
En definitivas cuentas, la serie me parece todo un clásico a día de hoy, y como adulto sigo disfrutando al verla.

HISTORIA (Resumen breve, debido a la extensión de la serie)
La historia comienza en el Londres de 1872, donde el soltero caballero inglés Willy Fog es un soltero maniático de la puntualidad. Habiendo despedido a su anterior mayordomo, el Señor Fog entrevista al francés Rigodón, quien harto de la vida ajetreada que llevaba trabajando con un circo ha decidido establecerse de forma sedentaria. El Señor Fog decide contratarle sin saber que Rigodón lleva al ratón Tico, quien fue su compañero de circo, como inquilino en su maletín. Tras contratarle, el Señor Fog acude al Reform Club, donde lee un artículo en el periódico que narra cómo han robado cincuenta y cinco mil libras del Banco de Inglaterra. Mientras discute este evento con su amigo Lord Guinness, llega al club el Señor Sullivan, Gobernador del Banco de Inglaterra.
Sullivan mantiene que pronto capturaran al ladrón, aunque Lord Guinness le señala que es más que probable que este haya abandonado Londres, pues el mundo ha avanzado en lo que a transportes se refiere, y se podría dar la vuelta al mundo en tres meses. Ante las risas de los miembros del Reform Club, Willy Fog señala que se podría realizar el viaje en ochenta días, según el artículo publicado por un periodista llamado Ralph, y explica el itinerario. Los miembros del club le señalan que imprevistos pueden tener lugar, pero Fog se mantiene firme, y decide dar la vuelta al mundo para demostrarles que se puede hacer.
Mientras tanto, el Señor Rowan, Director General de Scotland Yard, investiga el robo del banco. Cuando el empleado del banco identifica a Willy Fog como el ladrón, Rowan envía a los torpes detectives Dix y Bully para seguir al caballero durante su vuelta al mundo, para encontrar pruebas de que ha cometido el robo. Sullivan tampoco desea correr riesgos, y contrata al villano Transfer, para que sabotee el viaje, y así poder ganar la apuesta.
Esa misma noche, Fog y un descorazonado Rigodón, con Tico en su maletín, parten de Londres en tren, siendo despedidos por una multitud. Durante el viaje en tren, Transfer se disfraza de dama, pero fracasa en su intento de robar el dinero que Fog usará durante el viaje, y que Rigodón lleva en el maletín. Willy Fog llega a París, donde Transfer se disfraza de nuevo para alejarlos de la estación de tren, asegurando que les conduce a la misma. Rigodón logra echar a Transfer del carruaje con ayuda de Tico. Esto provoca que Fog descubra la existencia de Tico al que acepta como compañero de viaje. El trio logra llegar a la estación para coger un tren que les lleva hasta Bríndisi, en Italia. En Londres, se descubre que Willy Fog es sospechoso del robo del Banco de Inglaterra para disgusto de muchos, incluido Sullivan.
Willy Fog, Rigodón y Tico parten de Bríndisi en barco hasta Suez, donde un sabotaje de Transfer les retrasa. Transfer logra robar el pasaporte de Fog, quien le persigue con sus amigos hasta un templo en el desierto. Allí, Tico recupera el pasaporte con ayuda de dos arqueólogos gemelos, llamados Frick y Frock, quienes le regalan al ratón un reloj de sol.
Fog y sus amigos parten de Suez en barco, y durante el viaje conocen al Brigadier Corn, quien les acompañará hasta Calcuta. Rigodón también conoce a Dix y Bully, aunque desconociendo que son agentes de Scotland Yard. Los cuatro llegan a Bombay, donde Transfer se disfraza de Fog para mentir a Rigodón y Tico sobre la hora de salida del tren. Rigodón y Tico visitan una Pagoda, donde ofenden inadvertidamente a sus monjes al comer la ofrenda de una vaca sagrada sobre la que Tico se pone a saltar. Ambos logran escapar, aunque Rigodón se olvida de su bombín en el templo. Otro contratiempo surge cuando el tren se detiene en medio de la selva, pues faltan ochenta kilómetros de ferrocarril hasta Allahabad. Transfer le roba un elefante llamado Koa a un local llamado Parsi, y fuerza a Fog a comprarlo por dos mil libras. Sin embargo, Fog acepta a cambio de su guía a través de la selva, y Transfer se ve obligado a acompañarles, intentando provocar que se retrasen. Sin embargo, cuando Transfer intenta escapar durante la noche con el elefante, este le ataca y obliga a escapar.
Viendo que estaban siendo guiados por un impostor, Fog y sus amigos continúan su viaje a través de la selva. Se topan con el funeral de un Raja miembro de una tribu salvaje, que se dispone a quemarlo en una ceremonia junto a su joven esposa, todavía viva. Rigodón rescata a la princesa y todos consiguen llegar a Allahabad, encontrándose con el verdadero dueño del elefante durante el camino, devolviéndoselo. La Princesa revela llamarse Romy, criada en Inglaterra y huérfana, tras lo cual se le había obligado a casarse con el viejo Raja. Fog accede a llevarla hasta Singapur, donde tiene clientes. Tras despedirse del Brigadier, el grupo llega a Calcuta.
Allí, Rigodón y Tico son arrestados por profanar el templo de Bombay. Willy Fog se encarga de la defensa, y se muestra dispuesto a pagar una fianza de dos mil libras para liberar a sus ya más que sirvientes, amigos. Tras esto, Fog, Romy, Rigodón y Tico parten en barco hacia Singapur. Durante el viaje, Dix sigue buscando excusas para su presencia, intentando entablar amistad con Rigodón para obtener información sobre Fog.
En Singapur, el grupo descubre que los familiares de Romy se trasladaron a Hong Kong dos años atrás. El viaje en barco hacia allí se ve amenazado por una fuerte tempestad. Sin embargo, el grupo consigue llegar a Hong Kong, donde descubre que los tíos de la Princesa Romy fallecieron un año atrás. A pesar de esto, Willy Fog decide llevar a la Princesa a Londres, para felicidad del grupo. Sin embargo, Transfer aprovecha la oportunidad, cuando Dix emborracha a Rigodón al que miente explicando que deseaba arrestar a Fog, pero que se había arrepentido al ver que era inocente. Transfer termina de emborrachar a Rigodón y Tico y los introduce en un barco a Yokohama, en el que también embarca, dejando atrás a Fog y Romy.
El Señor Fog se preocupa ante la tardanza de Rigodón y Tico, y deja dinero en un consulado para ellos, en caso de que se hayan perdido. Tras esto, alquila un velero, invitando a Dix y Bully para que les acompañen, pensando que son hombres de negocios. El velero consigue llevarlos hasta un barco, ya que sus velas quedan dañadas en una tempestad.
Mientras tanto, Rigodón y Tico llegan a Yokohama, donde reciben ayuda de un local para conseguir trabajo en el Circo Akita. Transfer planea acabar con Rigodón en el circo, usándolo en número para lanzar puñales. Willy Fog y la Princesa Romy llegan a Yokohama, donde descubren el trabajo de Rigodón y Tico al verles en un cartel del circo. Ambos acuden al circo, donde se reúnen con los dos artistas, partiendo en barco rumbo a San Francisco. Dix y Bully reciben la orden de detención de Willy Fog, pero no podrán usarla hasta llegar a Inglaterra.
En el barco, Rigodón se enfrenta a Dix, quien le asegura que fue noqueado en Hong Kong; y Rigodón decide no preocupar a Fog delatando al detective. Transfer acaba con el agua del barco, que se ve obligado a parar en Hawái para adquirir agua. Allí, Romy salva la vida de una Princesa local al curarla de su enfermedad. De nuevo en rumbo, Transfer quema las velas del barco, al cual la corriente lleva hasta Tijuana, Méjico.
Allí, salvan al tripulante de un globo que pierde el control del mismo. Al descubrir que el tripulante quería batir el record de viaje hasta San Francisco, Willy Fog compra el globo, accediendo a llevar a Dix y Bully con ellos. En el globo logran llegar a San Francisco, donde Transfer fracasa en un intento de que un pistolero acabe con Willy Fog, quien también recibe la ayuda de Dix, por haberle dejado ir como carga en el globo.
El caballero inglés y sus amigos toman el tren que debe atravesar los Estados Unidos hasta Nueva York. Transfer les provoca un retraso al hacer que una estampida de Búfalos obligue al tren a detenerse durante seis horas. Transfer también sabotea un puente del ferrocarril, pero Fog y Rigodón consiguen que el tren pasé librándose de los dos últimos vagones y gracias a una reparación que hace que el puente no se hunda hasta que el tren ha pasado. Tras esto, el tren es atacado por los indios, quienes han sido engañados por Transfer, quien les hace pensar que el tren tiene la misión de masacrarlos. Tras escapar, Transfer intenta sabotear el tren y se ve enfrentado a Rigodón y Tico quienes caen del tren y son capturados por los indios.
Estos se percatan de que Transfer les ha engañado y les libera. Al mismo tiempo, Willy Fog deja el tren para buscar a sus amigos, encontrándolos con los indios, quienes les prestan unos caballos para que puedan dar con el tren de nuevo. Llegando a la estación, el grupo viaja en una plataforma de vía, para luego ser recogidos por una diligencia, atacada inútilmente por Transfer, que les lleva hasta un pueblo donde logran tomar otro tren. En este llegan a Chicago, donde se quedan bloqueados debido a una intensa nevada que anega las vías. Willy Fog compra un trineo de suficiente dimensión en el que embarca junto a Romy, Rigodón, Tico, Dix y Bully. Durante el viaje en trineo, Tico está a punto de morir congelado, aunque logra recuperarse. El grupo logra atravesar las Cataratas del Niagara y llegar a una estación, donde toman un tren hacia Nueva York. Sin embargo, por escasos minutos, llegan tarde para tomar el barco a Liverpool.
Willy Fog consigue que acepten al grupo en un barco de mercancías que se dirige a Francia. Durante la travesía, Transfer envenena al capitán, quien acepta dirigirse a Liverpool para ser tratado.
Fog se convierte en capitán, aun cuando el enfermo se recupera. Cuando las velas se destruyen durante una tempestad, Fog compra el barco, que es desmantelado para usar toda su madera como combustible. A duras penas, el barco logra llegar a Liverpool. Encontrándose en territorio británico, Dix y Bully arrestan a Willy Fog. Sin embargo, en comisaria descubren que Rowan ha capturado al verdadero ladrón, y que Fog había sido acusado por error. Transfer intenta alejarlos de la estación de tren, pero Rigodón consigue derrotarlo finalmente. A pesar de esto, Fog, Romy, Rigodón y Tico pierden el tren a Londres. El grupo coge un tren a Londres, pero llegan tarde por unos miserables minutos. La aventura ha fracasado, y Fog se ha arruinado.
Al día siguiente, la Princesa Romy le revela que le ama sin importarle que ahora sea pobre, y le pide que se case con ella. Fog accede y envía a Rigodón a pedir hora en la iglesia, siendo entonces cuando todos se dan cuenta de que han llegado un día antes. Al ir hacia el este, han ido ganando cuatro minutos diariamente, y cuatro minutos multiplicados por 360 grados dan un total de 1140 minutos, exactamente veinticuatro horas. El grupo logra llegar a tiempo al Reform Club donde ganan la apuesta. El Señor Sullivan queda arruinado; Dix y Bully son enviados a dirigir el tráfico; y finalmente, el Señor Fog y la Princesa Romy se casan.

ESCENA
Escena en la que comienza todo. Willy Fog explica cómo es posible dar la vuelta al mundo en 80 días, y acepta la apuesta.