- Los comentarios están activados para que podáis dejar vuestras opiniones, siempre que respeten las ajenas y no hagan uso de vocabulario inadecuado. Si estás condiciones no se respetan, los comentarios serán eliminados.
- No permito el uso de links en los comentarios, es una norma generalizada debido a los problemas que me han causado algunos en el pasado

miércoles, 6 de julio de 2016

EL VIAJE FANTÁSTICO DE SIMBAD

FECHA DE ESTRENO
20 de Diciembre de 1973
TITULO ORIGINAL
The Golden Voyage of Sinbad
DIRECTOR
Gordon Hessler
PRODUCTORES
Charles H. Schneer, Ray Harryhausen
GUION
Brian Clemens, Ray Harryhausen
REPARTO
John Phillip Law (Simbad), Tom Baker (Principe Koura), Takis Emmanuel (Achmed), Caroline Munro (Margiana), Douglas Wilmer (El Visir), Grégoire Aslan (Hakim), David Garfield (Abdul), Kurt Christian (Haroun), Martin Shaw (Rachid), Aldo Sambrell (Omar)
CINEMATOGRAFÍA
Ted Moore
BANDA SONORA
Miklós Rózsa
DISTRIBUIDA POR:
Columbia Pictures
DURACIÓN
105 minutos
PREDECIDA POR:
SUCEDIDA POR:
Simbad y el Ojo del Tigre

MARGIANA: “Me has buscado a mí, y no a Koura. Entonces ha ganado la lucha.”
SIMBAD: “La lucha quizá.”
MARGIANA: “Y el premio.”
SIMBAD: “El premio no.”
MARGIANA: “Una corona de riqueza incalculable…”
SIMBAD: “Eso no me importa.”

MARGIANA: “No lo entiendo. Simbad, ¿por qué lo has hecho? Despreciar un reino e inmensos tesoros. ¿Por qué?”
SIMBAD: “Adoro la libertad, y un Rey no es libre. Hasta le dicen con quien ha de casarse.”

CURIOSIDADES
Se trata de la segunda película de la trilogía de Simbad creada para Columbia Pictures, que fue precedida por “Simbad y la Princesa” (1958), y sucedida por “Simbad y el Ojo del Tigre” (1977). Las tres películas fueron concebidas por Ray Harryhausen, quien utilizó la técnica de animación “stop motion” en color, conocida como Dynamation. 
Los productores Charles Schneer y Ray Harryhausen establecieron la producción de la película en España, más concretamente en Madrid y la isla de Mallorca, para poder aprovechar sus paisajes. En un momento dado se planteó la posibilidad de rodar algunas escenas en los alrededores del Palacio La Alhambra. Sin embargo, los costes de alquiler exigidos por las autoridades locales resultaron ser inaccesibles. Finalmente, el equipo fue capaz de rodar en el Palacio Real de La Almudaina. Otras escenas fueron roradas en las Cuevas de Artà, que sirvieron de ubicación del Templo del Oráculo, y el Torrente de Pareis. El decorado en miniatura de la Fuente del Destino fue bastante caro en relación a los efectos de fotografía. Los monolitos tenían ochenta centímetros de altura y la fuente se mantenía a una altura de ciento treinta centímetros de forma constante. El fondo rocoso tenía más de cuatro metros y medio de altura y todo el decorado estaba construido sobre una plataforma de madera.
Ray Harryhausen confesó que a la hora de animar al centauro, tenía en mente a un tenor de opera en sus últimos momentos agonizantes. El modelo del centauro tenía una altura de treinta y tres centímetros, y estaba dotado de pelaje de ocelote en sus piernas y un pequeño ojo de muñeca en su frente. El barco de la película era en la mayoría de las ocasiones un modelo, pero el equipo utilizó una imitación a escala real para algunas de las escenas, como la que mostraba como acababa hundiéndose en el océano. Antes del proceso de producción, Harryhausen también estaba preparando un Proyecto titulado “King of the Geniis”, que incluiría al personaje de Simbad así como dinosaurios. Harryhausen creó un poster y tres dibujos clave, pero nunca llegó a producir el proyecto debido a su fracaso de taquilla con la película “El Valle de Gwangi” (1969). Las ideas que tenía para dicha película fueron incorporadas a “El Viaje Fantástico de Simbad”. Por otro Entre esas ideas sobrantes, existía una ilustración de un centauro con un solo ojo que se enfrentaba a una criatura gigante semejante a un Neandertal, que acabó siendo reemplazada por un grifo. 
La idea del Neandertal sería incorporada a la tercera película de la trilogía “Simbad y el Ojo del Tigre” (1977).
En la escena en la que Simbad atraviesa el cuello del centauro con su espada, se utilizó un proceso denominado “Shadow Boxing”, o boxeo con un contrincante imaginario. John Phillip Law, que interpretaba a Simbad, interpretó la escena en solitario, apuntando con su espada a determinados lugares. Tras esto, se añadió el cuello del centauro a ese lugar señalado. Fernando Poggi contribuyó con sus amplios conocimientos de esgrima para las secuencias de uso de espadas. Fue Poggi quien tuvo la idea de atar a dos especialistas con un gran cinturón para simular los seis brazos de la estatua viviente de Kali. Sin embargo, otras escenas no pudieron llegar a realizarse; y se eliminó una secuencia que tenía lugar en el Valle de las Víboras. La escena habría incluido tanto serpientes reales como serpientes gigantes animadas. Sin embargo, el productor Charles H. Schneer tenía pánico a las serpientes, y llegó a argumentar que la escena disgustaría a mujeres embarazadas.
John Phillip Law reemplazó a Kerwin Mathews interpretando a Simbad. Robert Shaw deseaba el papel desesperadamente, pero fue apaciguado recibiendo el papel del Oráculo, que terminó por no ser acreditado. Su rostro fue cubierto de gran cantidad de maquillaje y su voz alterada electrónicamente por un ingeniero de sonido. Con la película, Harryhausen quiso pagar tributo a la película “El Ladrón de Bagdad” (1940), que le había servido de inspiración. Ambas obras tenían el mismo compositor, y la escena del baile de Kali copiaba muchos movimientos del robot que había sido utilizado en el film de 1940. A la hora de crear los decorados hindús de Lemuria, Harryhausen también se inspiró en el templo de estilo hindú que aparecía en la mencionada película. También había más ecos e influencias en la obra de Harryhausen.

NOTA PERSONAL
No me cansaré de decir que soy un gran fan del trabajo de Harryhausen y sus criaturas creadas mediante “stop motion”. 
Siempre he considerado que esos efectos tienen un toque de nostalgia que se echa de menos a día de hoy. Dicho, esto creo que esta película de Simbad superaba con creces a “Simbad y la Princesa” de 1958. En está ocasión tenemos un viaje mucho más interesante, con aventuras y peligros entretenidos, un gran villano, y lo más importante, unos monstruos geniales basados en diferentes tipos de mitología.
John Phillip Law resulta más efectivo como Simbad, aunque me quedó con personajes como el Príncipe Koura, un villano sencillamente perfecto. De todas las criaturas, la que más me impresionó fue Kali, y su batalla de esgrima contra los hombres de Simbad. Sin embargo, también me quedé impresionado con el trabajo de la Sirena mascarón de proa, o el Centauro y el Grifo. Quizás me defraudó un poco el personaje de Margiana, ya que las visiones del comienzo del film parecían señalar que iba a tener un papel más importante que el de ser rescatada constantemente.
Sin embargo, la película funciona a la perfección, proporcionando grandes momentos de acción y misterio. Cada vez que veo las películas de Simbad recuerdo cuando era niño, época en la que las descubrí, y soñaba con embarcarme en viajes plagados de criaturas extrañas y grandes aventuras.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
Durante una de sus travesías, el Capitán Simbad observa como una criatura alada lleva un amuleto dorado. Uno de sus hombres, Omar, dispara una flecha sobre la criatura, que deja caer el amuleto en la cubierta del barco. Al recoger el amuleto, Simbad sufre una visión de una misteriosa joven con un ojo pintado en su mano derecha, y decide colgarse el amuleto al cuello. Esa misma noche, Simbad vuelve a soñar con la joven y con un hombre misterioso vestido de negro y con la cara cubierta, que le llama por su nombre. Durante su sueño se desata una gran tempestad que provoca que su barco cambie de curso. Al día siguiente, el barco se encuentra llegado a las costas de Marabia. 
Simbad decide nadar hasta la costa, mientras sus hombres se encargan de hacer llegar el barco. Una vez en la cosa, Simbad se encuentra con un hombre vestido de negro que descubre su rostro, y le acusa de haberle robado el amuleto, el cual estaba siendo transportado por la criatura alada para serle entregado. Simbad logra escapar del misterioso hombre negro hasta una ciudad cercana. Los habitantes de la ciudad reconocen al hombre como el Príncipe Koura, al que intentan en vano apresar ya que Koura tiene poderes que hacen que caiga el rastrillo de la fortaleza. Koura regresa con su servidor Acme así como su espía, la criatura alada.
En la ciudad, Simbad es recibido amistosamente por el Gran Visir de Marabia, quien oculta su rostro con una máscara dorada. El Visir le explica que el país se ve bajo el poder de un maleficio de Koura. Nombrado Gran Visir tras la muerte del Sultán, también le muestra un mural con varios símbolos borrosos. Al morir el Sultán, cayó una gran bola de fuego sobre el lugar, obra de Koura, dejando el rostro del Visir desfigurado. 
El amuleto de Simbad es una pieza de un puzle, y el Visir tiene otra pieza que encaja perfectamente. Falta todavía una pieza, que al unirse a las dos revelara el poder necesario para derrotar a Koura. El mural resulta ser un mapa que marca la ruta a una isla, donde posiblemente se encuentre la tercera pieza. Toda la conversación es escuchada por la criatura alada de Koura. Simbad y el Gran Visir descubren a la criatura, en realidad un homúnculo volador, y aunque logran destruirla se percatan de que Koura ya lo ha descubierto todo, y competirá con ellos para hacerse con ese gran poder.
Simbad se prepara para el viaje que le llevará a buscar esa isla misteriosa. Antes de partir, Simbad se encuentra con Margiana, la misteriosa mujer de sus sueños con el ojo pintado en la mano. Margiana es esclava de un hombre, quien insiste en que Simbad lleve al vago de su hijo, Haroun, en su viaje para convertirle en un hombre. Simbad accede a llevarse a Haroun, pero junto con Margiana también. El Gran Visir también acompañará a Simbad en su viaje, y su barco parte en busca de la isla. 
Un hombre Simbad, Rachid, deduce que la isla que buscan es Lemuria, todo lo que queda de un gran continente que acabó bajo las aguas. Koura también contrata un barco y tripulación para seguir al barco de Simbad con discreción. Durante el viaje, Simbad pone al vago Haroun a trabajar duramente, y le hace saber a Margina que ya no es una esclava. Pronto se percata de que Koura les está siguiendo. Koura utiliza sus poderes mágicos para dotar de vida al mascarón de proa del barco de Simbad. El mascarón, que tiene la forma de una sirena, ataca a la tripulación y se hace con la carta de navegación de Simbad y escapa para entregársela a Koura. Sin embargo, Koura sufre de envejecimiento acelerado cada vez que hace uso de sus poderes. A pesar del percance, Simbad ya ha logrado memorizar la ruta hacia Lemuria.
El barco de Simbad avista la Isla de Lemuria, por lo que Koura decide usar sus poderes para crear otro homúnculo, que siga y espíe a Simbad. Los hombres de Simbad desembarcan en la isla, donde localizan a una persona a la que deciden seguir. 
Koura también desembarca con Acme siguiéndoles gracias al homúnculo. Simbad llega al Templo del Oráculo de Todo Conocimiento, marcado por un monolito con varios rostros grabados. El grupo se introduce en la cueva bajo el monolito, llegando ante el Guardián del Oráculo al que le muestran las dos piezas de oro del amuleto. El Guardián convoca al Oráculo, quien les indica que deben encontrar la tercera pieza, que ya se encuentra cerca, hacia el norte, y advierte a Simbad que se enfrentará a varios peligros. Se encontrará con una tierra inhóspita habitada por paganos que rinden culto a una diosa de varios brazos que mata a los intrusos, y custodia la tercera pieza. Koura escucha al Oráculo también, gracias a su espía homúnculo.
Koura provoca que el Templo se desmorone dejando a Simbad y sus hombres atrapados en el interior. Simbad descubre una apertura en el techo y crea una cuerda con los turbantes de sus hombres, disparándola con arco. 
Durante el ascenso es atacado por el homúnculo, pero Haroun consigue destruirlo con una flecha. Koura es el primero en dirigirse al norte, donde se encuentra con los paganos hostiles que proceden a capturarle. Al ser llevado a un extraño templo, contempla la estatua de la diosa Kali de seis brazos, a la que va a ser sacrificado junto a Acme. Koura utiliza sus poderes para dar vida a la estatua, por lo que los paganos deciden liberarle. Simbad y su tripulación llegan al Templo mientras Koura busca la tercera pieza, pero el mago envía a Kali contra el héroe. Con ayuda de sus hombres, Simbad destruye a Kali y en su interior encuentra la pieza de oro.
Sin embargo, los paganos siguen sirviendo a Koura y apresan a Simbad y sus hombres, entregando las tres piezas de oro al mago. Antes de partir, éste revela que cuando sean sumergidas en la Fuente del Destino, quien lo haga recibirá juventud, un escudo de tinieblas y una corona de riqueza incalculable. Los paganos descubren el ojo tatuado en la mano de Margiana, por lo que deciden entregarla a un centauro de un solo ojo como sacrificio. 
Siguiendo el consejo de Simbad, el Gran Visir se quita la máscara enseñando su rostro desfigurado, lo que aterra a los paganos, permitiendo que Simbad, y sus hombres logren escapar. Mientras tanto, Koura logra llegar a la Fuente del Destino, aunque ya muy debilitado por el uso de sus poderes. Simbad logra localizar a Margiana y ambos llegan a la Fuente del Destino, donde Koura ha sumergido la primera pieza recuperando su fuerza y juventud. Aunque Simbad le arrebata las otras dos piezas, el Centauro reaparece bajo el control del mago.
Sin embargo, la Fuente del Destino envía a su guardián, un enorme Grifo. Ambas criaturas se enzarzan en combate, pero el Centauro se hace con la victoria con la ayuda de Koura. Sin embargo, Simbad logra acabar con el Centauro al clavarle su espada. Koura aprovecha la confusión de la batalla para hacerse con la segunda pieza, que le otorga el poder de hacerse invisible. Simbad se enfrenta a Koura en un duelo de espadas y, a pesar de la invisibilidad del mago, consigue acabar con su vida. El agua de la Fuente del Destino se torna roja con la sangre de Koura brevemente, y la tercera pieza cae en su interior. Simbad recoge la Corona de Riqueza Incalculable, y decide entregársela al Gran Visir. Al hacerlo, el Gran Visir recupera su rostro original y es proclamado nuevo gobernante de Marabia.

ESCENA
Sin duda, siendo gran fan del “Stop motion”, me quedó con la escena de la lucha contra la diosa Kali.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada