- Los comentarios están activados para que podáis dejar vuestras opiniones, siempre que respeten las ajenas y no hagan uso de vocabulario inadecuado. Si estás condiciones no se respetan, los comentarios serán eliminados.
- No permito el uso de links en los comentarios, es una norma generalizada debido a los problemas que me han causado algunos en el pasado

miércoles, 8 de mayo de 2013

RUY, EL PEQUEÑO CID

TITULO ORIGINAL
Little El Cid no Bōken (リトル・エル・シドの冒険)
DIRECTOR
Fumio Korokawa
CREADORES
Kôkô Kuzuha, Joaquín Amichartis
PRODUCCION
BRB Internacional, Nippon Animation
REPARTO ORIGINAL (VOCES)
Naoko Watanabe (Ruy), Akiko Tsuboi (Jimena), Kaneto Shiozawa (Alvar), Hidekatsu Shibata (Diego Laínez), Kinpei Azusa (Rey Fernando), Keiko Yamamoto (Tía Juana), Jouji Yanami (Froilán), Banjou Ginga, Kouji Totani, Kouji Yada, Kôzô Shioya, Takeshi Aono
FECHA DE ESTRENO Y FINAL
Del 5 de Octubre de 1980 al 29 de Marzo de 1981
CANAL DE EMISION
TV Tokyo
COMPOSITOR DEL TEMA MUSICAL
Guido y Maurizio De Angelis
NÚMERO DE EPISODIOS
26 episodios de 23 minutos de duración aproximada cada uno
  
CURIOSIDADES
La serie fue la primera coproducción entre la compañía de animación española conocida como “BRB Internacional” y la “Nippon Animation” de Japón. Sería la primera colaboración de muchas, aunque la serie se emitió por primera vez en Japón, al contrario de sucesoras como “D’Artacan y los Tres Mosqueperros” y “La Vuelta al Mundo de Willy Fog”, que serían estrenadas en España y estarían dotadas de un equipo de producción mayoritariamente de locales.
La serie tiene lugar en el siglo XI, en plena Reconquista. La intención de la serie era la de tomar los personajes del poema medieval conocido como “Cantar del Mío Cid”, y con ellos crear una infancia imaginaria del famoso Cid Campeador. En dicha narrativa veríamos como el Cid, llamado Ruy durante su niñez, pasaba por varias aventuras que le prepararían para comenzar su carrera de caballero. La serie se emitió los domingos a las tres y media de la tarde, justo después del telediario. La apertura de la serie emitida en televisión comenzaba con una narración de los momentos históricos más relevantes de la época. Sin embargo, dicha apertura se perdió en un incendio de los estudios de la “BRB International”. Cuando la serie se lanzó en DVD, fue necesario incluir otra secuencia de apertura diferente. La canción de la sintonía inicial, “El Mundo de Ruy”, fue interpretada por el Grupo Nins. Durante los créditos finales se usaron tres canciones de forma intercalada: “Ruy, Pequeño Cid”, “Mi Burrita Peca” y “Balada Medieval”.
El doblaje español contó con actores como Ana Angels García, Fernando Álvarez, Rocío Garcel, Amelia Jara, Claudio Rodríguez, Eduardo Morano, Matilde Vilariño, Teófilo Martínez, Matilde Conesa, y otros. Como era acostumbrado, la mayoría de las voces de los personajes infantiles estaba proporcionada por actrices.
La serie gozó de un merchandising extenso. La editorial Fher se encargó de sacar una colección de tebeos, que no llegó a cubrir toda la serie, siendo cancelada prematuramente. Solamente contó con siete números y un especial de Navidad. La editorial Fher también se encargó de editar dos álbumes de cromos, aunque estos tampoco cubrían toda la serie. Los cromos no eran fotogramas, sino dibujos de escenas de la serie. “Ediciones Fournier” realizó una baraja de cartas. La editorial Laida editó libros ilustrados en tapa dura; y también se hicieron libros de bolsillo. Los pastelitos Phoskitos regalaban figuritas unicolores de los distintos personajes de la serie.
Danone distribuía recortables de los personajes, y de un castillo para representar batallas. También existían Pegakitos, cuadernos para ser decorados con pegatinas, estuches y otros objetos basados en la serie. Lo que es todavía más curioso, es que el merchandising  de esta serie es de los más difíciles de encontrar a día de hoy.
Esto no es de extrañar, considerando que la serie gozó de considerable popularidad cuando fue emitida.
  
NOTA PERSONAL
En el colegió al que asistí siendo un chaval, “El Cantar del Mío Cid” era enseñado de forma particularmente seria, ya que la familia de la dirección estaba muy ligada a sus ediciones. De ahí surgió mi afición por tan grande personaje histórico. Al mismo tiempo, durante mis estudios primarios, surgió esta fantástica serie. Si bien era completamente ficticia, creando una infancia inventada para el caballero, la idea resultó brillante.
Aunque la historia del pequeño Ruy era inventada, la historia no dejaba de ser instructiva, pues hacia uso de un marco histórico real, y adaptaba a personajes reales a determinadas situaciones. Sin duda la escena más potente es la última de la serie, en la que Ruy se encuentra con una visión del Cid Campeador desterrado que será en el futuro.
Lo que más me atraía era ese concepto del muchacho errante, que viajaba de lugar en lugar, haciendo amigos diferentes, y mostrando gallardía e ingenio para enfrentarse a las distintas aventuras que surgían. Esto era algo inusual en una serie de dibujos animados, ya que a excepción del protagonista, los personajes secundarios iban cambiando a lo largo de los capítulos, para resaltar esa idea de cambio a través del viaje y el crecimiento personal. De hecho, el personaje de Jimena solo aparecía en un total de cuatro episodios.
En su momento, no pude seguir la serie por completo, aunque vi la mayoría de los episodios.
Esto se debía a que por aquel entonces, mi familia solía salir a comer los domingos, con lo que siempre volvíamos tarde a casa para ver los capítulos, que vi escalonadamente, aunque por lo menos pude ver el último capítulo. No sería hasta dos décadas y media más tarde, que lograría ver la serie completa, y la verdad es que al hacerlo logré volver a recordar lo que sentía siendo un niño lleno de ilusiones. ¿Qué más se le puede pedir a una serie de dibujos animados?
  
HISTORIA (Resumen breve, debido a la extensión de la serie)
La historia comienza en el pueblo de Vivar, lejos de la frontera árabe, donde el joven Rodrigo, apodado Ruy, vive con su madre Teresa Rodríguez y sus dos hermanos delicados de salud. Mientras tanto, su padre Don Diego Laínez se encuentra en la corte del Reino de Castilla. Esto provoca un poco de resentimiento por parte de Ruy, quien se siente abandonado por su padre sin entender las responsabilidades que tiene que llevar a cabo.
Ruy es un muchacho travieso, aficionado a las aventuras, dotado de una gran imaginación, y a menudo defiende a los niños más débiles de los abusones.
Por su parte Don Diego Laínez es convocado por el Rey Fernando quien anuncia que su hermano Don García, Rey de Navarra, se ha aliado con los árabes para luchar contra Castilla. Don Diego parte a la guerra, justo cuando estaba a punto de acudir a visitar a su familia. En Vivar, los hermanos mayores de Ruy parten a otro lugar, sin identificar, para mejorar de sus problemas de salud. Teresa Rodríguez se queda sola con su hijo Ruy, al que comunica la inminente guerra en la que su padre se verá involucrado. La batalla termina con la muerte de Don García, y Castilla se convierte en Primer Reino de España. En Vivar, Ruy se refugia en unas ruinas durante una tormenta, y se queda dormido. Un hada se aparece al joven en sueños comunicándole que su destino es convertirse en un gran Caballero.
Finalmente, Don Diego Laínez consigue visitar a su hijo Ruy, quien inicialmente se muestra algo distante. Sin embargo, Ruy pronto se interesa por la vida de Caballero de su padre, y este comienza a someterle a un fuerte entrenamiento físico, y también comienza a instruirle en el uso de la espada. Sin embargo, Teresa Rodríguez también enferma, por lo que parte para acompañar a sus hijos mayores para mejorar su salud junto a ellos. Don Diego Laínez vuelve a ser reclamado a la corte, por lo que decide dejar a Ruy en el Monasterio de Cardeña, bajo la tutela de unos frailes que han de encargarse de su educación, indispensable para un futuro Caballero.
Ruy mantiene una actitud de muchacho travieso y poco concentrado en los estudios durante su estancia en el monasterio. Don Jeremías es el Padre Prior del monasterio, y se muestra muy severo con Ruy. Fray Constanzo es el más anciano, y aunque Ruy le saca de sus casillas, le tiene aprecio. El mayor apoyo que Ruy recibe procede de Fray Amadeo, aficionado a comer y bastante vago, y Fray Cirial, el más joven del monasterio.
Ruy recibe el trabajo de tocar la campana, aunque a menudo sale para jugar. En una ocasión escucha como unos bandidos planean robar el monasterio, y logra ahuyentarlos. Se hace muy amigo de la burra Peca del monasterio, junto a la que comete varias travesuras y quebraderos de cabeza. Esto provoca que Ruy sea castigado a un encierro en la torre durante una semana, a pan y agua. Sin embargo, Fray Amadeo y Fray Cirial le hacen llegar queso y leche. Sin embargo, las travesuras de Ruy continúan, y el Padre Prior no tiene más remedio que expulsarlo del monasterio, y enviarlo junto a su tíos Tomás y Juana.
De esta manera, Ruy es trasladado junto a Peca con sus tíos, los Rodríguez, y conoce a su primo Alvar. Ambos comienzan una relación basada en la rivalidad, aunque poco a poco se van convirtiendo en amigos. De hecho, Ruy no tarda en convertirse en el nuevo líder de la pandilla de Alvar, liderándola contra la pandilla rival de Ordoño, un muchacho de la aldea Ubierna.
Ruy y Alvar exploran el Torreón del Gigante, donde conocen a Jimena, hija del Conde Diego Fernandez, quien también había acudido allí para explorar. Los tres logran escapar de unos ladrones que se encuentran el en Torreón. Agradecido por la ayuda que le han prestado a Jimena, el Conde les invita a su castillo.
Allí, Jimena se encarga de servirles de guía, y les muestra un pendón árabe, trofeo de guerra que su padre ganó en batalla un año atrás. Ruy y Alvar deciden hondear el Pendón desde una torre y se ven arrastrados por éste, hasta caer en una cabaña. Quiere la casualidad que por allí pasara el Rey Fernando. Al saber que Ruy fue expulsado del Monasterio de Cardeña, el Rey solicita a los frailes que vuelvan a acogerle. Sin embargo, Ruy decide no acudir al Monasterio, y escapar para vivir aventuras, cuyas experiencias le conviertan en un caballero.
En su viaje, Ruy encuentra una herradura de plata, y descubre una aldea aterrorizada por el Alcaide Enneco, quien roba a los pastores locales y sus gentes.
Los pastores identifican a Ruy como “Herradura de Plata”, enviado por el Conde Don García para que les ayude a luchar contra el alcaide. Ruy les sigue la corriente ayudándoles a derrotar a Enneco, mientras Ansur Álvarez fue a asumir el papel de Alcaide. Tras esto, Ruy se encuentra con unos bandidos que se aprovechan de su buena fe para robarle a su burra Peka. Ruy, acusado de ser el ladrón, es llevado los soldados ante el Conde de Alcocer. Este se percata en seguida de que Ruy es un buen muchacho, e inocente, y le pide que entrene a su hijo Froilán, quien es bastante cobarde e inútil en combate. Ruy hace lo que puede, pero las cosas se complican cuando soldados del Conde de Carrión llegan para retar al Conde de Alcocer. Ruy se hace pasar por Froilán, derrotando a Jenaro de Mansilla.
Tras esto, el Conde de Alcocer le regala un burro, y Ruy continua su camino, acompañando durante un tiempo a Froilán, quien se dirige al Torneo de Sahagún.
De camino, ayudan a un posadero contra el Bandido Abdalla. Llegando a una casa abandonada en ruinas, Ruy y Froilán deciden pasar allí la noche. Sin embargo, descubren una reunión secreta de la Secta del Toro liderada por Zaino. La secta planea secuestrar a Florinda, hija del Conde de Matilla. Al descubrir a los muchachos, les obligan a ayudarles, aunque Ruy consigue engañar a los hombres de Zaino, e impedir el secuestro de Florinda.
Los bandidos que tienen a Peka se encuentran con un anciano caballero llamado Fidel, y le convencen de que Ruy y Froilán son bandidos que les persiguen. Fidel se enfrenta a Ruy y Froilán, quien logra superar sus miedos derrotando al caballero. Ya sin miedos, Froilán se separa de Ruy para dirigirse al Torneo de Sahagún. En el pueblo de Almansa, Ruy conoce a un chico llamado Bermúdez, quien le indica que los ladrones han sido vistos en un bosque cercano. Ruy se enfrenta a un peligroso jabalí en el bosque, y consigue recuperar a Peka de los tres bandidos, a los que deja marchar. Tras esto, Ruy acepta a Bermúdez como nuevo acompañante en su viaje.
Al llegar a un pequeño pueblo, Ruy y Bermúdez conocen a un joven de quince años llamado Martín, dado a las mentiras. Soldados del Conde Per Ansares anuncian que su señor ha perdido un estandarte ganado en batalla, al que tiene gran estima. Los soldados anuncian que el Conde regalara el Castillo de la Colina del Cuerno a quien encuentre el estandarte. Martín le pide a Ruy y Bermúdez que le ayuden, pero estos se niegan. Cuando Martín se ve amenazado por los bandidos Ordoño y Legro, miente de nuevo al decir que el estandarte lo tienen Ruy y Bermúdez. A pesar de esto, los dos chicos perdonan a Martín y deciden intentar ayudarle. Aunque encuentran el estandarte, Ordoño y Logroño consiguen arrebatárselo. Ruy recupera el estandarte en una posada. Sin embargo, el Castillo que obtienen como recompensa está en ruinas. Martín y Bermúdez deciden quedarse en el Castillo para remodelarlo, mientras Ruy sigue su camino.
Siguiendo su viaje, Ruy ayuda a un chico árabe llamado Abén, hijo del alcaide de Molina, contra la banda de ladrones liderada por Almodabir. Ruy descarga unos carromatos que llevan las campanas de la Iglesia del pueblo de Pancorbo sobre los bandidos.
De esta forma, Ruy rescata a Abén quien se convierte en su nuevo compañero de viaje, a quien decide acompañar a Molina. Sin embargo, Peka ha desaparecido de nuevo. De camino ayudan a un grupo de montañeses contra una banda de ladrones. Ruy y Abén dan con un hombre llamado Domingo, que está construyendo un puente para que los peregrinos puedan cruzar un caudaloso río. Los dos muchachos le ayudan, hasta que un hombre llamado García finge ayudarles para escapar con sus herramientas.
Abén decide que puede pedirle herramientas nuevas a su padre, pero de camino los dos muchachos son capturados por los hombres del musulmán Texufin, descubriendo en su encierro que este planea atacar al Rey Fernando para hacerse con Castilla. Tras ayudar a Ruy a escapar, Abén se despide de su amigo, que parte para avisar al rey de la amenaza que se cierne sobre él. Ruy llega a Burgos, donde se reúne con su padre y avisa al Rey sobre la amenaza. A punto de ser derrotados, una estrategia de Ruy, ayudado por los Infantes García, Alfonso, Sancho y Urraca, les otorga la victoria.
Tras esto, Ruy regresa a su aldea reencontrándose con su madre, Alvar, Jimena, y su burra Peka. Ruy le promete a Jimena que la visitara, pues a de partir para comenzar a servir al Rey Fernando. De camino, se encuentra con una visión de su mismo del futuro, convertido en el Cid Campeador y desterrado. Tras esta visión, Ruy avanza hacia su futuro.
  
ESCENA
A falta de escenas, dejó este enlace al último capítulo. Esto se debe a que mi favorita es la última escena en la que Ruy se encuentra con sí mismo, desterrado en el futuro.
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada