- Los comentarios están activados para que podáis dejar vuestras opiniones, siempre que respeten las ajenas y no hagan uso de vocabulario inadecuado. Si estás condiciones no se respetan, los comentarios serán eliminados.
- No permito el uso de links en los comentarios, es una norma generalizada debido a los problemas que me han causado algunos en el pasado

miércoles, 16 de enero de 2013

KARATE KID

FECHA DE ESTRENO
22 de Junio 1984
TITULO ORIGINAL
The Karate Kid
DIRECTOR
John G. Avildsen
PRODUCTOR
Jerry Weintraub
GUION
Robert Mark Kamen
REPARTO
Ralph Macchio (Daniel LaRusso), Noriyuki “Pat” Morita (Keisuke Miyagi), Elisabeth Shue (Ali Mills), William Zabka (John Lawrence), Ron Thomas (Bobby Brown), Rob Garrison (Tommy), Juli Fields (Susan), Chad McQueen (Dutch), Tony O’Dell (Jimmy), Martin Kove (John Kreese), Randee Heller (Lucille LaRusso), Israel Juarbe (Freddy Fernandez), Dana Andersen (Barbara), Frank Burt Avalon (Chucky), Jeff Fishman (Billy), Ken Daly (Chris), Tom Fridley (Alan), Frances Bay (Anciana del perro)
CINEMATOGRAFÍA
James Crabe
BANDA SONORA
Bill Conti
DISTRIBUIDA POR:
Columbia Pictures
DURACIÓN
126 minutos
SUCEDIDA POR:
DANIEL LARUSSO: “¿Usted peleó con alguien alguna vez cuando era joven?”
KEISUKE MIYAGI: “Muchas.”
DANIEL LARUSSO: “Sí pero no tuvo el problema que yo tengo. ¿Verdad?”
KEISUKE MIYAGI: “¿Por qué? Pelea es pelea, siempre mismo.”
DANIEL LARUSSO: “Sí, pero usted sabía karate.”
KEISUKE MIYAGI: “Alguien siempre sabe más.”
DANIEL LARUSSO: “¿Entonces alguna vez le daba miedo pelear?”
KEISUKE MIYAGI: “Siempre miedo. Miyagi odia peleas.”
DANIEL LARUSSO: “Sí, pero les gusta el karate.”
KEISUKE MIYAGI: “¿Y?”
DANIEL LARUSSO: “Que el karate es pelea, se entrenan para eso.”
KEISUKE MIYAGI: “¿Eso lo qué tú crees?”
DANIEL LARUSSO: “No.”
KEISUKE MIYAGI: “¿Entonces por qué entrenas?”
DANIEL LARUSSO: “Para no tener que pelear.”
KEISUKE MIYAGI: “Miyagi alguna esperanza en ti.”

CURIOSIDADES
Inicialmente la película iba a ser guionizada por Dennis Palumbo, pero este puso la condición de que para hacerlo, tenían que permitir que Daniel perdiera el combate final. Su razonamiento era que el personaje de Miyagi se pasaba toda la película señalando que ganar o perder no era lo importante, por lo que lo lógico era que el personaje perdiera, si bien haciéndose con el respeto de sus antagonistas. Su idea no fue aceptada.
Kyle Eastwood se presentó a las pruebas por el papel de Daniel LaRusso, pero no se hizo con el papel. Charlie Sheen rechazó el papel de Daniel LaRusso. El legendario Toshirô Mifune se presentó a las pruebas por el papel de Miyagi. Aunque el equipo consideró que había realizado un trabajo excepcional, se consideró que su versión era extremadamente seria, por lo que fue rechazado. 
Mako fue considerado para el mismo papel, pero estaba involucrado en “Conan, el Destructor”. Pat Morita fue rechazado inicialmente para interpretar al personaje del Señor Miyagi, pero tras una segunda lectura se hizo con el papel. Elizabeth Sue interrumpió sus estudios en Harvard para poder interpretar al personaje de Ali Mills en la película. Chuck Norris recibió la oferta de interpretar al personaje de John Kreese, el director de la agresiva academia de karate. El actor rechazó dicho papel ya que no deseaba mostrar a estudiantes de karate en un tono que consideraba negativo. Por ello, el papel recayó en Martin Kove. El actor William Zabka interpretó al antagonista Johnny. A pesar de no tener experiencia en las artes marciales, era un consumado deportista de lucha libre.
El personaje del Señor Miyagi recibió su nombre de Chogun Miyagi, quien se convirtió en el predecesor del karate-jutsu en Okinawa, Japón. 
Era conocido como Sensei Miyagi y creó su propio estilo de karate-jutsu, el cual denominó “Goju Ryo”, lo que quiere decir “estilo duro y suave”.
Curiosamente, Karate Kid era el nombre de un personaje de “DC Cómics”,  del equipo conocido como la Legión de Superhéroes, compañía que poseía los derechos de dicho nombre. Sin embargo, la compañía concedió un permiso especial para que el nombre fuera utilizado en el título de la película. En los créditos finales hay un agradecimiento especial a DC Cómics.
El último golpe que el personaje de Daniel recibe, antes de ser rescatado por el Señor Miyagi, golpeó de verdad a Ralph Macchio haciéndole bastante daño. El estudio quería eliminar la escena en la Miyagi se emborrachaba al considerar que deceleraba el ritmo de la película. El director se opuso a esta idea considerando que la escena revelaba información importante del pasado del personaje. De hecho, dicha escena logró que Pat Morita fuera nominado al Oscar. 
Durante el rodaje en 1983, Ralph Macchio tenía veintidós años, edad que nadie se creía ya que parecía un preadolescente. Tras el rodaje de la película, el productor le regaló a Ralph Macchio el coche que su personaje pulía y recibía de Miyagi el día de su cumpleaños. La escena final del torneo de karate necesitó de quinientos extras.
La película tuvo tres secuelas. En la última, Miyagi se convierte en tutor de una muchacha, y el personaje de Daniel desaparece. También se realizó un remake en el año 2010.

NOTA PERSONAL
Pues se trata de una de mis películas favoritas de mi adolescencia. Tenía solo doce años cuando la vi, y me encantó. Por lo general no me gustan las películas de artes marciales, pero esta es especial. No vanagloria las peleas porque sí, y es que el film tiene un excelente planteamiento desde el comienzo. El personaje de Daniel es el ejemplo de un muchacho maltratado por los matones de instituto, y que se siente completamente fuera de lugar. 
El karate se convierte en su herramienta para que dicha situación finalice, pero sin que este se sumerja en un camino de violencia.
El film se preocupa con meticuloso cuidado de no mostrar el karate como algo violento ante los espectadores, sino como un método de defensa, y también un estilo de vida y filosofía. La mayoría de películas de artes marciales muestran estas de forma violenta, y para vanagloriar cierto complejo de “macho” que nunca he logrado comprender, y da gusto ver un punto de vista original y poco común.
Por supuesto, no puedo dejar de señalar al genial Pat Morita, ya que sin él la película no hubiera sido la misma. Pocas veces me he encontrado con un personaje tan bien diseñado en una película. Tenemos a un personaje que resulta una mezcla de sabiduría, serenidad, y un gran sentido del humor. La película está plagada de ingeniosos diálogos en los que participa, y que aun a día de hoy consiguen arrancarme carcajadas. 
Resulta formidable, especialmente, la escena en la que se emborracha y Daniel descubre su pasado. La relación entre ambos personajes funciona a la perfección, y tenemos la dualidad de maestro alumno, y de figura paternal y amigo.
Debo admitir que esta es una de esas raras ocasiones en las que la segunda parte me gustó mucho más, por el fondo cultural en el que se desarrolla, pero esta sigue siendo una excelente película.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
Daniel LaRusso es un estudiante de colegio, de último curso, que se acaba de trasladar con su madre desde Newark, Nueva Jersey, a Reseda, un vecindario en la región del Valle de San Fernando  de California. En su complejo de apartamentos reside un inmigrante de Okinawa llamado el Señor Miyagi, quien se dedica entre otras cosas a hacer reparaciones.
Recién llegado, Daniel es invitado a una fiesta de fin verano en la playa, donde conoce a la atractiva Ali Mills, animadora del instituto. Desafortunadamente, también conoce al exnovio de la muchacha, Johnny Lawrence. Johnny es el mejor estudiante de karate de la escuela Cobra Kai, donde recibe lecciones de John Kreese, un instructor agresivo y carente de ética. Johnny aparece en playa sufriendo un arranque de celos a ver a Ali con Daniel. Este sabe lo mínimo de karate gracias a libros, por lo que sufre una fuerte paliza a manos de Johnny. A pesar de que Ali se siente muy atraída hacia Daniel, este opta por comenzar a alejarse cuando Johnny y su pandilla comienzan a hacerle la vida imposible en el colegio.
En una ocasión, la pandilla hace que Daniel caiga por una colina con su bicicleta, por lo que esta queda destruida. Al volver a casa, el muchacho se desahoga con su madre, señalando su odio hacia su nuevo hogar. 
Miyagi escucha esa conversación y repara la bicicleta, tras lo cual inicia a Daniel en el arte de los Bonsáis. Sin embargo, las cosas empeoran cuando tras una fiesta de Halloween, Daniel vuelve a recibir otra paliza a manos de la pandilla. Miyagi llega a tiempo y derrota a los cinco miembros de esta, mostrando un gran dominio del karate, el cual lo aprendió gracias a su padre.
Sorprendido, Daniel le pide a Miyagi que se convierta en su maestro. Aunque este se niega, accede a acompañar al muchacho a Cobra Kai para resolver el conflicto. Allí conocen a John Kreese, quien es un veterano de las Fuerzas Especiales de Vietnam, y desprecia el concepto de la piedad. Al comprobar esto, Miyagi accede a que Daniel y Johnny resuelvan sus diferencias en un torneo de karate en un plazo de dos meses. Miyagi también exige que durante esos dos meses, la pandilla de Johnny deje a Daniel tranquilo para que pueda entrenarse. Kreese ordena a sus estudiantes que dejen a Daniel tranquilo, pero le advierte a Miyagi que si el joven no se presenta al torneo, se abrirá la veda de caza.
Miyagi se convierte en el maestro de Daniel y, poco a poco, en una figura paternal. Miyagi y Daniel hacen un juramento; el primero enseñara, y el segundo aceptara las instrucciones sin hacer preguntas. Comienza sus clases encargándole que realice tareas menores como dar y pulir cela a coches viejos, lijando un suelo de madera, o pintar una valla o la propia casa de Miyagi. Cada una de estas tareas está acompañada de movimientos específicos, que incluyen movimientos de manos en dirección a favor y en contra de las manillas del reloj, o ascendentes y descendentes de las muñecas. Inicialmente, Daniel no logra ver la eficacia de dichas clases, y comienza a sentirse cada vez más frustrado, pensando que no está aprendiendo nada de karate. Cuando Daniel verbaliza su frustración, Miyagi le muestra como al realizar estas tareas, Daniel ha aprendido bloqueos defensivos a través de memoria muscular. Durante un entrenamiento de equilibrio en la playa, Daniel observa como Miyagi practica una técnica denominada la “Grulla”. 
Según su maestro, si dicha técnica es realizada correctamente, no hay defensa para esta. Aunque Daniel quiere aprenderla, Miyagi le señala que no está preparado, y que es más importante para el muchacho aprender equilibrio.
A medida que el entrenamiento de Daniel progresa, sus lazos con Miyagi se estrechan. Descubre que Miyagi perdió a su esposa e hijo durante el parto en el Campo de Concentración de Manzanar, mientras se encontraba con el ejército de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. También descubre que ganó la Medalla al Valor por sus servicios contra las fuerzas alemanas en Europa. A  través de las enseñanzas de Miyagi, Daniel no solo aprende karate, sino lecciones valiosas como la importancia del equilibrio personal, reflejado en la creencia de que entrenarse en las artes marciales supone entrenar no solo el cuerpo, sino también la mente. Daniel aplica dichas lecciones para reforzar su relación con Ali. Se reconcilia con la joven, después de haber visto a Johnny besarla, sin saber que Ali le había golpeado después. Durante su cumpleaños, Miyagi le regala un kimono, y uno de los coches que limpió.
Llegado el día del torneo, Daniel sorprende a todos logrando llegar a las semifinales. Johnny logra avanzar hasta la final logrando ganar tres puntos sin respuesta ante un oponente de altas habilidades. Daniel debe enfrentarse en la semifinal contra Bobby Brown, el estudiante más compasivo de Kreese, y uno de los que ha sido menos agresivo con Daniel. Kreese le ordena a Bobby que deje a Daniel fuera de combate con un ataque ilegal sobre la rodilla. A regañadientes, Bobby cumple con la tarea quedando descalificado por dicha acción. Mientras Daniel se retuerce de dolor en el suelo, Bobby se disculpa antes de retirarse.
Aunque Miyagi le asegura que ya ha logrado probarse, Daniel cree que si no sigue adelante, sus acosadores habrán logrado acabar con él, y nunca encontrará un equilibrio personal. Miyagi accede a realizar una técnica de supresión de dolor para permitir que Daniel acabe el torneo. Justo cuando Johnny está a punto de ser declarado campeón, Daniel regresa al torneo para enfrentarse a su rival en la final. 
La lucha resulta nivelada, sin que ninguno de los dos rivales parezca romper a través de las defensas del otro. Durante una de las llaves, Daniel golpea a Johnny en la nariz, haciéndole sangrar.
Cuando Kreese examina a Johnny, le ordena que propine un golpe carente de ética sobre la pierna herida de Daniel. Johnny se muestra en contra de esto, pero accede debido a la intimidación de Kreese, pero Daniel vuelve a levantarse. Empatados, con el siguiente punto decidiendo la victoria, Johnny golpea en un movimiento ilegal la rodilla de Daniel. A penas manteniéndose en pie, Daniel decide usar la técnica de la grulla, con la que golpea a Johnny en la barbilla, haciéndole caer, y ganando el torneo.
Johnny, habiendo desarrollado respeto por su adversario, le entrega a Daniel el trofeo de sus manos. Ali y la madre de Daniel felices abrazan al muchacho por su victoria. Mientras tanto, Miyagi observa al muchacho, con una mirada de orgullo, mientras este no deja de repetir que ambos lo han conseguido.

ESCENA
Pues la escena no podía ser otra, pues la mítica de la película. Daniel LaRusso derrota a Johnny Lawrence con la técnica de la grulla.
 

2 comentarios:

  1. Junto con la de los Cazafantasmas, esta fue una película que pude ver en su premiere en aquellos lejanos tiempos (con reventa, tumultos, esperas, filas enormes, etc etc.). Estoy completamente de acuerdo con la nota personal de Daniel. Aunque la patada de la grulla técnicamente no tiene nada de especial, es una patada de frente con brazos extendidos, la trama, escenas y actuaciones hacen que tenga la relevancia de un Kame Hame Ha ;)

    Saludos desde Celaya, México.

    ResponderEliminar
  2. Genial artículo, coincido contigo en que pocas películas de lucha son tan impresionantes como esta. Ojalá hubieramos tenido más trabajos de este actor, aunque a Elizabeth sí la hemos seguido en el Santo y Aventuras en la gran ciudad, un peliculón que por cierto has comentado y me dispongo a ver. Saludos

    ResponderEliminar