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miércoles, 21 de octubre de 2015

STAR TREK: INSURRECCIÓN

FECHA DE ESTRENO
11 de Diciembre de 1998
TITULO ORIGINAL
Star Trek: Insurrection
DIRECTOR
Jonathan Frakes
PRODUCTOR
Rick Berman
GUION
Rick Berman, Michael Piller
REPARTO
Patrick Stewart (Jean-Luc Picard), Jonathan Frakes (William T. Riker), Brent Spiner (Data), LeVar Burton (Geordi La Forge), Michael Dorn (Worf), Gates McFadden (Beverly Crusher), Marian Sirtis (Deanna Troy), F. Murray Abraham (Ru’afo), Donna Murphy (Anij), Anthony Zerbe (Almirante Dougherty), Gregg Henry (Gallatin), Daniel Hugh Kelly (Sojef), Michael Welch (Artim), Mark Deakins (Tournel), Stephanie Niznik (Perim), Michael Horton (Teniente Daniels), Breon Gorman (Teniente Curtis)
CINEMATOGRAFÍA
Matthew F. Leonetti
BANDA SONORA
Jerry Goldsmith
DISTRIBUIDA POR:
Paramount Pictures
DURACIÓN
103 minutos
PRECEDIDA POR:
SUCEDIDA POR:

JEAN-LUC PICARD: “Estamos traicionando los principios sobre los que se fundó la Federación. Es un ataque a su alma misma. Eso destruirá a los Ba’ku, como se han destruido muchas culturas en tantas otras reubicaciones forzosas a lo largo de la historia.”
ALMIRANTE DOUGHERTY: “Jean-Luc, solo vamos a trasladar a seiscientas personas.”
JEAN-LUC PICARD: “¿Cuántas personas hacen falta Almirante, para que se considere algo malo? ¿Un millar? ¿Cincuenta mil? ¿Un millón? ¿Cuántas personas hacen falta Almirante?

CURIOSIDADES
Tras el éxito de “Star Trek: Primer Contacto”, Paramount Pictures deseaba un cambio de ritmo que otorgara a la siguiente entrega de un tono menos oscuro. Debido a que “Star Trek IV: Misión Salvar la Tierra” había sido la película de mayor éxito en taquilla, y con un tono más ligero, Paramount consideró que dicho éxito podía ser repetido. 
Michael Piller fue el encargado de escribir el guion, y tuvo el deseo de darles a los miembros de la tripulación una unión similar a la de una familia. Rick Berman deseaba ver a Picard llevar a cabo una misión de rescate similar a la película “El Prisionero de Zenda”, de 1937. También sugirió la idea de una historia en la que Picard fuera secuestrado y reemplazado por un impostor modificado quirúrgicamente. Piller tuvo dudas acera de las ideas de Berman, sobre todo porque dudaba que los espectadores desearan ver una película en la que Picard no fuera el protagonista, el personaje tendría su aspecto pero sería diferente. Otra idea de Berman sugería el retorno del personaje de Lore, el androide “hermano” de Data que aparecía en la serie. De esta manera podría crearse una película de tono similar al de “Star Trek II: La Ira de Khan”. Inicialmente, Piller pensó escribir una historia que se basara en la búsqueda de una Fuente de la Juventud, ya que según su opinión todo el mundo se veía consumido por imágenes de la juventud debido a los medios y la misma cultura. 
Su enfoque inicial fue denominado “Heart of Lightness”. Eric Stillwell se convirtió en su ayudante ejecutivo, encargado también de coordinar el progreso del guion.
Piller procedió a crear un primer borrador titulado “Star Trek: Stardust”, inspirándose en la canción de Hoagy Carmichael para el mismo, tras oír la versión de Nat King Cole en la radio. La historia trataba sobre como Picard dimitía de la Flota Estelar tras ser enviado a trasladar a la población de un planeta, y adquirir su poder de eterna juventud, y enviarles a las manos de un gobierno extraterrestre. La historia también incluía la traición de un colega de Picard en la Flota Estelar. El borrador pasó por varias versiones en las que lo único que no se cambio fue la misión de la tripulación y los aspectos de la fuente de la juventud. Berman fue quien sugirió que Data se convirtiera en el miembro renegado de la tripulación, con el que Picard tuviera que lidiar. La trama era similar a un episodio de “La Nueva Generación”, en el que un grupo de personas eran reubicadas mediante el uso de la tecnología de la Holocubierta.
En uno de los borradores iniciales, Picard acababa con la vida de Data al principio de la película, y el androide era devuelto a la vida al final para poder ayudar al Capitán. Los dos primeros borradores incluían la aparición de los Romulanos, ya que la raza antagonista no había aparecido con protagonista en ninguna de las películas de la franquicia. El segundo borrador fue revisado por Jonathan Dolgen en el estudio, quien se mostró en contra de la idea, con el apoyo de Patrick Stewart que solo lo consideraba aptó para un capítulo televisivo. En el tercer borrador se incluyó la idea de que los Son’a fueran los hijos de los Ba’ku, deseando expoliar el planeta como venganza. Dicha versión también incluyó tramas secundarias como la del romance entre Troi y Riker, y la breve regeneración de la visión de La Forge. Sin embargo, Stewart se mostró preocupado opinando que la idea no estaba a la altura de la anterior película. Por ello, se le consultó acerca de cómo abordar y mejorar la historia.
Con ayuda de Steven Behr, productor ejecutivo de “Espacio Profundo Nuevo”, Piller revisó todo el borrador una vez más. El propósito era que los Son’a fueran una amenaza mayor de la inicial, así como la de añadir un romance entre Picard y Anij, una mujer de la raza Ba’ku. También se creó una escena final en la que Picard se enfrentaba a Ru’afo, líder de los Son’a. Tras esto, se comenzó un debate para dar con el título adecuado, considerando los de “Directiva Primaria”, “Negligencia”, “Deber y Apostasía”, “Dimisión”, o “El Enemigo Interior” entre otros. Incapaces de decidirse, presentaron el proyecto como simplemente “Star Trek IX”. El Estudio se mostró a favor del guion, sin haber visto los anteriores. Simplemente indicaron su deseo de que se otorgara una resolución al romance entre Riker y Troi, y que se aumentara un poco más el papel de los personajes de la Doctora Crusher y Worf. Patrick Stewart siguió sugiriendo más cambios, como que la tripulación defendiera la aldea de los Ba’ku al estilo de la Batalla del Álamo, en lugar de escapar a las montañas. 
Sin embargo, Piller consideró que dicha idea era inviable debido al presupuesto con el que se contaba. Piller consideró entonces que el título “Star Trek: Honor Sagrado”, era el más adecuado, pero el estudio lo rechazó opinando que sonaba demasiado religioso.
La versión final del guion fue distribuida al reparto, pero Patrick Stewart no recibió una copia. Berman temía que si cualquier miembro del reparto tenía un problema con el guion, se lo comunicaría a Stewart, y que el actor podía pensar que se le había dejado al margen por criticar el guion. LeVar Burton llamó a Stewart para elogiar el guion, tras lo cual el actor recibió una copia y solicitó una reunión para discutir algunos cambios. Piller se temía lo peor, pero tras solo veinte minutos de reunión, el guion fue aprobado por Stewart cambiando solo algunos fragmentos del dialogo. Regresando al problema de un título, se consideró el de “Star Trek: Revolución”; pero Alan Spencer, amigo de Piller, sugirió “Star Trek: Insurrección”, que terminó por ser el definitivo.
Una vez se completó el rodaje, se realizaron algunas proyecciones de prueba, y el equipo de producción se vio enfrentado a un problema con el final. Originalmente, el villano Ru’afo era expulsado al vacío del espacio. Sin embargo, deseando crear una escena de acción en la que el Enterprise apareciera, se optó porque el villano falleciera al estar dentro de la instalación de drenaje mientras la nave transportaba a Picard salvándole a tiempo. Debido a que el equipo de producción deseaba estrenar la película en Navidad, no se realizaron más cambios.

NOTA PERSONAL
Reconozco que de todas las películas de la Nueva Generación, esta es la que menos me gustó. Evidentemente, el film tenía la gran dificultad de suceder a “Primer Contacto”, que está entre mis favoritas. 
El mayor problema, desde mi punto de vista, era la falta de acción a lo largo de trama. Tampoco destacaría la relación entre Picard y Anij, que me pareció poco elaborada y menos creíble. Sin embargo me agradó el tema central, que abordaba la posible corrupción de todo lo que la Federación de Planetas debía representar. La película si logra presentar un dilema moral, y la dificultad de arriesgarse a perderlo todo por hacer lo correcto en ocasiones cruciales. Al mismo tiempo, La película también aborda la obsesión con la eterna juventud y el paso del tiempo. Un gran acierto fue transmitir ese mensaje de vivir y disfrutar de la intensidad del momento.
Sin embargo, el énfasis en la ya mencionada historia de amor de Picard, provoca que el resto de la tripulación pase a un plano completamente secundario. Uno de los propósitos era otorgar a la tripulación de unos lazos más familiares; y creo que esto no se consiguió en ninguna de las cuatro. Sin embargo, la película sigue siendo entretenida, como todos los films de la franquicia. 
Curiosamente, la siguiente, “Némesis”, fue más criticada cuando personalmente la encontré mucho más interesante.

HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
El Teniente Comandante Data ha sido transferido temporalmente a un planeta, donde un equipo de la Flota Estelar tiene la misión de observar a una pacífica raza conocida como los Ba’ku, sin ser detectados. Durante su estancia en el planeta, Data sufre un malfuncionamiento y decide revelar la presencia del puesto de observación, deshabilitando los proyectores holográficos que lo ocultaban. De esta forma, los Ba’ku descubren la presencia de la Flota Estelar en su pacífico planeta.
El Almirante Matthew Dougherty contacta con el Enterprise-E, solicitándole a Picard las esquemáticas del androide Data para lidiar con la situación, asegurando que la presencia de la nave en el planeta no será necesaria. El Capitán Picard decide ignorar las órdenes y acudir al planeta para lidiar con Data. Con la ayuda de Worf, Picard consigue capturar a Data y desactivarle, tras una persecución en ambas naves. 
Tras lograr dicho objetivo, el Almirante Dougherty insiste en que la presencia del Enterprise-E ya no es necesaria en el planeta, lo cual comienza a despertar las sospechas de Picard. Los miembros de su tripulación investigan que ha podido suceder con Data, mientras Picard acude al planeta. Allí, descubre que los Ba’ku poseen capacidad de curvatura y conocimientos de alta tecnología, pero que han decidido rechazar el uso de los mismos para llevar unas vidas simples en comunión con la naturaleza. Durante la estancia en el planeta, los miembros de la tripulación comienzan a experimentar síntomas de rejuvenecimiento. Geordi La Forge descubre que está recuperando la vista y no requiere de su visor. Riker y Deanna Troi retoman la relación que ambos habían abandonado años atrás; mientras Worf experimenta los síntomas de la pubertad Klingon. Por su parte, Picard observa como su piel ha adquirido una tonalidad más joven, y desarrolla un interés romántico hacia una mujer de los Ba’ku llamada Anij.
El Almirante Dougherty mantiene una alianza con una raza conocida como los Son’a. 
Los miembros de dicha raza están sumidos en la decrepitud, requiriendo el uso de técnicas médicas para continuar con vida. El uso excesivo de cirugía cosmética les ha otorgado un aspecto casi momificado. En el planeta, Picard visita a Anij, quien le explica la razón de los cambios que ha experimentado su tripulación. Los anillos del planeta emanan partículas metafasicas de una radiación única, la cual hace que los que habitan allí mantengan una juventud prácticamente eterna, convirtiéndoles en casi inmortales. Picard se da cuenta de que lo que ha descubierto convierte el planeta en un tesoro de valor incalculable, y decide investigar más. Data recuerda haber sufrido un disparo mientras investigaba un lago cercano; y la tripulación y algunos de los Ba’ku acuden al lugar. Allí descubren una nave de la Federación  con un sistema de ocultación. Dentro, se encuentra una enorme Holocubierta que reproduce la aldea de los Ba’ku. La tripulación es atacada por algunos Son’a, y tras someterlos Data recuerda que fueron ellos quien le atacaron al descubrir la nave.
Picard se enfrenta al Almirante Dougherty para descubrir que algunos oficiales superiores de la Federación se han aliado con los Son’a para usar la nave y trasladar a los Ba’ku a otro planeta a la fuerza. Esto permitirá que los Son’a recolecten la radiación de los anillos, aunque el proceso envenenara el planeta. El Almirante le ordena a Picard que el Enterprise se marche, pero el Capitán declara que dicho plan viola los principios de la Federación. Picard decide quedarse a proteger a los Ba’ku para que no sean trasladados, y parte de su tripulación decide quedarse a ayudarle. Mientras tanto, Riker parte en el Enterprise para alertar a la Federación de lo que está ocurriendo. Picard dirige a los Ba’ku a las montañas, donde no podrán ser transportados. Sin embargo, los Son’a envían sondas robóticas para transportarles. El líder de los Son’a, Ru’afo, consigue convencer al Almirante para que sus naves persigan y ataquen al Enterprise.
Durante el asedio al planeta, Picard, Anij y varios Ba’ku son transportados y capturados por los Ba’ku. Picard le revela a Dougherty que los Son’a y los Ba’ku son la misma raza, y que ha involucrado a la Federación en un enfrentamiento personal. 
Los Son’a son los hijos de los Ba’ku, que decidieron abandonar el planeta un siglo atrás para abrazar el uso de la tecnología. Tras haber intentado tomar el planeta por la fuerza, los Son’a fueron exiliados del planeta, perdiendo el efecto rejuvenecedor de sus anillos. El Almirante decide detener toda la operación, pero Ru’afo responde acabando con su vida, decidiendo seguir adelante con el plan, aunque queden personas en el planeta.
Picard consigue convencer a un guarda Son’a, llamado Gallatin, para que le ayude a detener a Ru’afo. Mientras tanto, Riker consigue destruir las naves Son’a que perseguían al Enterprise. Picard consigue transportar a Ru’afo y su tripulación a la Nave Holocubierta, y detiene el proceso de recolección iniciado en otra nave. Sin embargo, Ru’afo descubre el engaño y acude a la nave para reiniciar el proceso. Picar le sigue, y tras un enfrentamiento consigue programar la autodestrucción de la nave. El Enterprise llega a tiempo de transportar a Picard a lugar seguro; y Ru’afo muere en la explosión. Los Son’a restantes son perdonas; y los Ba’ku les dan la bienvenida de nuevo al planeta. Riker le informa a Picard que la Federación ha sido informada de lo ocurrido y ha puesto a fin a cualquier plan relacionado con los Ba’ku. Tras despedirse, Picard y su tripulación abandonan el planeta.

ESCENA
Riker consigue destruir a las naves Son’a que persiguen el Enterprise.

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