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miércoles, 13 de noviembre de 2013

EL TORMENTO Y EL EXTASIS

FECHA DE ESTRENO
7 de Octubre de 1965
TITULO ORIGINAL
The Agony and the Ecstasy
DIRECTOR
Carol Reed
PRODUCTOR
Carol Reed
GUION
Philip Dunne, Carol Reed
Basado en la novela de Irving Stone
REPARTO
Charlton Heston (Miguel Ángel Buonarroti), Rex Harrison (Papa Julio II), Diane Cilento (Contessina de Médici), Harry Andrews (Donato Bramante), Alberto Lupo (Duque de Urbino), Adolfo Celi (Juan de Médici), Venantino Venantini (Paris de Grassis), John Stacy (Sangallo), Fausto Tozzi (Capataz), Maxine Audley (Mujer), Tomas Milian (Rafael)
CINEMATOGRAFÍA
Leon Shamroy
BANDA SONORA
Jerry Goldsmith, Alex North
DISTRIBUIDA POR:
20th Century Fox
DURACIÓN
138 minutos
 
 CARDENAL: “Ningún artista puede ya igualar a los griegos.”
MIGUEL ÁNGEL: “¿Por qué no? ¿Por qué creéis que no? Y aún superarles incluso.”
CARDENAL: “Bien, Maestro Buonarroti, conozco vuestra falta de modestia. ¿Pero de verdad os creéis superior a ellos?”
MIGUEL ÁNGEL: “Me considero diferente.”
CARDENAL: “¿Y en qué estriba esa diferencia?”
MIGUEL ÁNGEL: “Pues en que soy diferente. Soy florentino, soy cristiano, y pinto en este siglo. Ellos fueron griegos, paganos y de otra época.”
CARDENAL: “Paganos, Cristianos, un artista debe estar por encima de esos detalles.”
MIGUEL ÁNGEL: “Y un Cardenal, sobre todo si pretende entender de arte, debe estar por encima de vuestras necedades. Yo diré a vuestra eminencia lo que nos separa de los griegos. Nos separan de ellos casi dos mil años de grandes sufrimientos. Cristo y su cruz también nos separan de ellos. Y es esta diferencia la que quiero expresar en mis pinturas. Y pintaré la verdad, a pesar de todos los hipócritas y beatos de Roma. ¿Por qué traéis mentecatos a juzgar mi obra Santidad?”
PAPA JULIO II: “¡Basta! Ya hemos oído bastante acerca de religión y arte. Ambos estáis equivocados. Las pinturas no serán borradas. Pero Buonarroti, ¿dominarás algún día tu mal genio? Cuando te burlas de mis Cardenales te burlas de mí, y también de la Iglesia. ¿Por qué voy a soportar tus insolencias durante más tiempo?”
MIGUEL ÁNGEL: “Santidad… el techo.”
PAPA JULIO II: “El techo. ¿Crees que eso te da derecho a todo? ¿Ese techo que dura como un purgatorio. ¿Cuándo lo terminarás?”
MIGUEL ÁNGEL: “Cuando, cuando…”
PAPA JULIO II: “Si, ya sé. Cuando lo acabes. Es lo único que sabes decirme.”
 
CURIOSIDADES
La película está basada parcialmente en la novela biográfica de Irving Stone, del mismo título. Originalmente, la película se iba a rodar en el año 1961, y se pretendía que fuera protagonizada por Burt Lancaster, pero la producción terminó por ser retrasada un total de tres años.
Al final se optó por Charlton Heston para el papel protagonista. Durante una entrevista, se le preguntó a Heston a cuál de los personajes que había interpretado le gustaría invitar a cenar. El actor declaró que a Miguel Ángel, pero que admitió que tal como hacía el pintor en la película, Miguel Ángel no se presentaría con toda seguridad. Charlton Heston se colocó una varilla de acero en su nariz para que esta se asemejara a la nariz rota de Miguel Ángel, pero Rex Harrison se negó rotundamente a dejarse crecer la barba, aun cuando el verdadero Julio II tenía una. Una de las más famosas esculturas de Miguel Ángel fue la escultura bíblica de Moisés. El parecido de Charlton Heston con dicha escultura provocó que se hiciera con el papel de Moisés en “Los Diez Mandamientos” (1956).
La primera elección para interpretar al Papa Julio II fue el actor Laurence Olivier, pero no estaba disponible para el proyecto. Rex Harrison no se llevó nada bien con Charlton Heston durante todo el rodaje.
Algunos han especulado que quizás esa fuera la razón por la que la rivalidad entre los personajes que interpretaban fuera tan impresionantemente realista. Doce años más tarde, mientras rodaban “El Príncipe y el Mendigo”, Harrison evitó a Heston en todo momento. Adolfo Celi, quien interpretaba al Cardenal Juan de Médici, era italiano y hablaba un inglés con un fuerte acento. Debido a esto, su voz fue doblada por un actor americano que no fue acreditado por su trabajo.
La película se inició con un corto documental narrando la historia artística de Miguel Ángel y su impacto, aun en la actualidad. Esto se realizó para asegurarse de que todos los espectadores tuvieran una idea general del personaje. El material utilizado como yeso húmedo que goteaba en la boca del personaje de Miguel Ángel, era en realidad pudding de chocolate. En la película, las canteras de las que Miguel Ángel sacaba el mármol para sus esculturas eran en realidad las verdaderas las canteras verdaderas visitadas por el artista en Carrara,  la Toscana, Italia.
La Capilla Sixtina no pudo ser utilizada para el rodaje de la pintura de su techo, por lo que fue recreada en un decorado de sonido en los Estudios Cinecittà, Roma, Italia. La recreación de la Capilla para la película fue realizada en su mayor parte por el pintor irlandés, Niccolo d’Ardia Caracciolo.
Curiosamente, la película resultó un fiasco en taquilla. Con un presupuesto de casi siete millones doscientos mil dólares, solo fue capaz de recaudar ocho millones, dejando beneficios extremamente escasos. A pesar de esto, la película recibió cinco nominaciones a los Oscars por Mejor Dirección Artística, Mejor Diseño de Vestuario, Mejor Banda Sonora, Mejor Sonido, y Mejor Cinematografía. “Sonrisas y Lágrimas” se hizo con el Oscar al Mejor Sonido, y las otras cuatro estatuillas recayeron en “Doctor Zhivago”.
 
NOTA PERSONAL
Formidable película, la cual en su momento no gozó de demasiada suerte, pero que el tiempo ha colocado en el lugar que le corresponde. Cuando una película de larga duración, dos horas en esta ocasión, se te hace corta, sabes que has dado con un proyecto de calidad. Hay muchos aspectos elogiables en esta película, que además de entretener sirve como labor educativa. El marco histórico resulta de lo más interesante, así como la explicación detallada del proceso que llevó a la creación de una de las mayores obras de arte de la historia, la pintura de la Capilla Sixtina. Ver la verdadera Capilla después de disfrutar de esta película adquiere un nuevo sentido, apreciando el sufrimiento, o tormento, que llevó a su creación.
Por supuesto, no cabe duda que hay que alabar las extraordinarias interpretaciones de  Charlton Heston y Rex Harrison. En parte por sus dotes como actores y en parte por la mala relación que los dos actores mantenían, la complicada y compleja relación de los dos personajes históricos resulta particularmente creíble.
Dejando al margen el tema de la religión, me encanta el contraste así como las similitudes de ambos personajes. Con una trama sencilla, como es la creación de los frescos de la Capilla Sixtina, los personajes sufren una evolución impresionante. Ambos son personajes de carácter orgulloso y temperamentos irascibles, similares pero diferentes. Miguel Ángel se presenta como un personaje humano, apasionado, pero al mismo tiempo arrogante e incapaz de comunicarse con otra cosa que no sea el arte. De forma contraria, el Papa Julio II se muestra inflexible, en su papel de Papa Guerrero, orgulloso e incluso tacaño. Sin embargo, a lo largo de trama el espectador es invitado a contemplar su aspecto más humano. Lo más curioso, es que ambos personajes se complementan y se necesitan, resultando cruciales en sus momentos de mayor dificultad. No importa las veces que vea esta película, siempre me quedó fascinado ante la labor interpretativa de ambos actores.
De ahí pasamos a la esencia del arte como representación del amor y la necesidad de expresarse. La evolución de Miguel Ángel es fascinante, y el espectador puede apreciar como se ve forzado a un proyecto que inicialmente detesta, pero que con el transcurso del tiempo se convierte en esencial en su vida. Como espectador quedé atrapado en el mismo tormento y éxtasis de los protagonistas, y fascinado por su historia.
Aunque el resto del departo tiene momentos determinantes, toda la historia radica en los dos protagonistas. Esto resulta una gran responsabilidad, y al mismo tiempo impresiona como ambos logran sustentar toda la trama con formidables diálogos y con su fascinante relación. Todo un clásico del cine, carente de aspectos criticables.
 
HISTORIA (esta sección contiene detalles de la trama y el argumento)
A principios del Siglo XVI, el Papa Julio II regresa a Roma tras una nueva victoria militar.
En ese mismo momento, el artista Miguel Ángel se encuentra trabajando en la construcción de su tumba, enfrascado en el campo artístico que más adora, la escultura. Bramante está encargado de la reconstrucción de San Pedro, que enmarcará dicha tumba. La rivalidad entre ambos artistas es evidente, ante lo cual Miguel Ángel recibe el consejo de que no le irrite al ser el arquitecto oficial del Papa.
Tras su llegada, el Papa Julio II convoca a Miguel Ángel. A pesar de las impertinencias del artista, que a menudo reclama pagos no recibidos por obras que ha realizado, Julio II aprecia su talento como artista. Sin embargo, Julio II no se muestra conforme con el proyecto de su tumba, y decide aplazarla considerando que hay cosas más importantes. El Papa lleva a Miguel Ángel a la Capilla Sixtina, edificada por Sixto IV, de quien recibe su nombre. Julio II considera que la arquitectura de la Capilla es deficiente, algo en lo que tanto Miguel Ángel como Bramante están de acuerdo. Bramante desea destruirla, pero Julio II tiene otros planes, que Miguel Ángel decoré el techo con frescos.
Miguel Ángel se muestra disgustado con el encargo, prefiriendo su trabajo como escultor. Ante la inamovible decisión de Julio II, Miguel Ángel se ve obligado a aceptar el encargo.
Miguel Ángel recibe una oferta para trabajar como arquitecto del Sultán de Turquía, y comunica su intención de aceptar al Cardenal Juan de Médici, y su hermana Contessina, quienes son dos buenos amigos. El Cardenal le promete no comunicarlo al Papa, temiendo que le cuelgue por traición. Sin embargo, Contessina consigue hacerle razonar sin pedirle que renuncie a sus deseos. Tras la conversación, Miguel Ángel decide aceptar el encargo y comienza a pintar el techo de la Capilla Sixtina. El artista tiene una discusión inicial con Bramante sobre el andamiaje para pintar el techo, pero consigue convencer al Papa para que le permita diseñar el suyo propio. El trabajo inicial en la Capilla deja a Miguel Ángel insatisfecho, por lo que decide destruir el trabajo que ha realizado hasta el momento, y desaparece. Esto desata la ira del Papa, ante lo que Bramante propone al artista Rafael para realizar la tarea.
Julio II promete hacer un encargo al artista, pero declara que el techo será pintado o morirá colgado.
Se inicia la búsqueda de Miguel Ángel, con la amenaza del Papa hacia quien quiera ofrecerle protección. Miguel Ángel se refugia en las canteras de Carrara, pero se ve obligado a escapar tras la llegada de los soldados del Papa. En las montañas, el artista recupera la inspiración, y decide regresar. Entregándose al Papa en plena batalla, le explica que sus ideas no eran dignas de la Capilla, y le muestra un nuevo proyecto con imágenes bíblicas, que cubran todo el techo y no solo sus lados. Julio II acepta el proyecto quedando impresionado, aunque el pontífice le otorga escasos medios económicos. Pasan seis meses, y el artista no recibe pago alguno, pero si facturas de renta por su alojamiento. El trabajo persiste, incluso cuando se celebran misas en la Capilla Sixtina.
El trabajo le obsesiona de tal forma que deja plantado a Contessina cuando organiza una cena con celebres artistas que desean conocerles.
La mujer le perdona y le besa, y aunque el artista confiesa que solo la ha amado a ella, le recuerda que ahora está casada. Dos años después del inicio del trabajo, varios Cardenales consideran que su trabajo es obsceno. Afortunadamente, el Papa accede a que continúe el trabajo. Sin embargo, el agotador trabajo provoca que Miguel Ángel caiga del andamio por agotamiento y necesite cuidados. Contessina le visita e impide que los médicos del Papa le provoquen sangrados, encargándose de sus cuidados. Ante la convalecencia del artista, Bramante toma la oportunidad para intentar convencer a Julio II de que Rafael continúe el trabajo. El Papa le comunica a Miguel Ángel que Rafael terminará el techo, y que queda libre del encargo. Esto hace que el artista reaccione y saque fuerzas de flaqueza para seguir con el proyecto, y termina por recuperarse.
Los ejércitos del Papa se ven amenazados por fuerzas francesas y alemanas, y el Papa hace que retiren los andamios. Enojado, Miguel Ángel amenaza con destruir su obra su es acabada, y el Papa responde con igual furia prescindiendo de sus servicios.
Humillado e insultado, Miguel Ángel decide partir a Florencia. Rafael le visita alegando que no desea acabar su obra, y rogándole que pida perdón al Papa para finalizar lo que ha acabado. Sin embargo, es Contessina quien le hace ver el temor del Papa a morir sin ver el trabajo finalizado. El Papa es herido en combate, y Roma se ve ante la amenaza de ser invadida. A pesar de esto, Miguel Ángel visita a Julio II y logra convencerle para intentar acabar su obra, a pesar de la amenaza del enemigo. Para obtener fondos, el Papa nombra a cuatro Cardenales nuevos, tres alimentaran al ejército y el cuarto pagará la obra de Miguel Ángel.
El Papa regresa agotado y herido y sin esperanzas de victoria. Esa misma noche, visita la Capilla Sixtina y queda impresionado ante la imagen de la Creación que ha pintado Miguel Ángel. El Papa empeora justo cuando alianza es posible contra el enemigo, y los Cardenales se preparan para el exilio. Miguel Ángel decide provocar a Julio II, declarando que es inútil continuar con el trabajo, y que regresará a Florencia. Esto provoca que el Papá reaccione y se recupere retomando el mando de sus tropas y expulsando al invasor. La Capilla Sixtina es finalizada y presentada durante una misa. Tras el servicio, Contessina declara que ha pintado amor, más del que existe entre hombre y mujer. El Papa le encarga a Miguel Ángel que pinte un fresco del Juicio Final sobre el altar, pero el artista se enoja exigiendo volver al trabajo de la tumba. Al ver que su vida se acaba, el Papa se percata de que es lo mejor, y le hace ver al artista que al final ambos han sido instrumentos de Dios.
  
ESCENA
A falta de escena alguna en “Youtube”, aquí dejo el tráiler de la película, aunque lamentablemente esté en inglés.
 

1 comentario:

  1. Excelente película, se puede decir que la duración es de 2 horas quitando los 10 minutos de prólogo dando la sensación de que estás viendo un documental y los 5 minutos para los títulos de crédito, destaco de la película las interpretaciones de Heston y de Harrison, la escena en la que te muestran al final la capilla sixtina es preciosa, en cuanto a la relación amorosa que mantienen Miguel Ángel y la Contessina de Medici en la película no se sabe si pasó realmente en la vida real.

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